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Cuándo empezó la Segunda Guerra Mundial: fecha, causas y contexto histórico

Descubre cuándo empezó la Segunda Guerra Mundial, su fecha exacta y las causas que desencadenaron este conflicto histórico global.

La Segunda Guerra Mundial redefinió el mundo

Datos más impactantes de la Segunda Guerra Mundial

¿Cómo acabó la Segunda Guerra Mundial?

  • Francisco María
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Casi todo el mundo sabe que la invasión de Polonia fue el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, antes de esta indirecta declaración de guerra, tuvo lugar una serie de acontecimientos que fueron los que desembocaron en la aciaga fecha del 1 de septiembre de 1939, día en que las tropas germánicas entraban en territorio polaco.

Se puede decir que el mundo vivía en un tira y afloja constante, lo que provocó que las grandes potencias del momento de desestabilizaran. Y es que, tras las duras condiciones impuestas a Alemania en el Tratado de Versalles que ponía fin a la Primera Guerra Mundial, el país alemán jamás terminaría de remontar el vuelo, máxime con la dura crisis económica mundial de 1929.

El comienzo de la Segunda Guerra Mundial en fechas clave

Según la nación alemana gana poder económico y militar, la ambición de Hitler crece por momentos. El resto de países europeos, especialmente Gran Bretaña y Francia, firman el Acuerdo de Múnich un 29 de septiembre de 1938, que permite que Alemania se anexione los Sudetes.

Pero este intento de apaciguar las ansias expansionistas de Hitler no obtiene el resultado deseado. De hecho, las tropas alemanas toman el control de los territorios que provocan la evacuación de Checoslovaquia.

Mientras los presidentes británico y francés, Chamberlain y Daladier, hablan en sus países de triunfo, Hitler firma con Stalin en agosto de 1939 y por completa sorpresa el pacto Mólotov-Ribbentrop, que hacía que los rusos cerrasen un acuerdo económico de respeto mutuo ante los tambores de guerra que se acercaban sobre la vieja Europa y que, como sabemos, Hitler rompería tiempo después.

Este acuerdo que cerraba el reparto del este de Europa entre Rusia y Alemania provocó que las tropas nazis entrasen en Polonia, decisión tomada un 26 de agosto de 1939. Pero Polonia y Gran Bretaña tenían un pacto de defensa mutua, lo que permitió que el primer envite no fuera tan agresivo como Hitler pretendiera.

Aun así, Alemania bombardea la ciudad de Wileun el 1 de septiembre de 1939 destruyendo el 75% de la zona y matando de forma indiscriminada a militares, niños, mujeres y hombres, por lo que Churchill se ve obligado a reaccionar, dando lugar al comienzo de la Segunda Guerra Mundial de forma oficial.

Entonces, ¿por qué estalló la guerra?

Para entenderlo bien, hay que retroceder unos años. Bastantes. El origen real del conflicto está muy ligado a lo que ocurrió tras la Primera Guerra Mundial. Ahí se sembraron muchas de las semillas. Llegamos al Tratado de Versalles, de 1919. En él, se trató a Alemania de una forma un poco dura, sobre todo para la visión germana.

Alemania tendría, según el tratado, que reducir su poder militar, perder algunos territorios y pagar fuertes sanciones. Todo ello se vio como humillante por la sociedad alemana de la época. Y ese malestar no desapareció. Al contrario, fue creciendo con el tiempo.

El ascenso de Adolf Hitler

En ese contexto aparece Adolf Hitler. Su discurso conectó con ese descontento. Prometía recuperar el orgullo perdido, fortalecer Alemania y romper con las condiciones impuestas por el tratado.

No fue algo inmediato, pero poco a poco fue ganando apoyo. En 1933 llegó al poder. Y desde ahí empezó a tomar decisiones que cambiarían el rumbo de Europa: rearmó el país, impulsó una ideología expansionista y empezó a reclamar territorios.

La estrategia de “mirar hacia otro lado”

Mientras tanto, las principales potencias europeas optaron por evitar el conflicto. Reino Unido y Francia, sobre todo. Intentaron mantener la paz cediendo ante algunas exigencias de Alemania. Es lo que se conoce como política de apaciguamiento.

La idea parecía lógica: evitar otra guerra a toda costa. Pero no salió bien. Alemania fue avanzando poco a poco: ocupó Renania, se anexionó Austria y más tarde parte de Checoslovaquia. Y apenas encontró oposición real.

Cada paso parecía pequeño. Pero en conjunto, cambiaban el equilibrio en Europa.

La invasión de Polonia

Cuando Alemania atacó Polonia el 1 de septiembre, lo hizo con una estrategia clara: rapidez, coordinación y superioridad militar. Aviones, tanques, tropas terrestres… todo funcionando a la vez.

Polonia intentó resistir, pero tenía pocas opciones. Y poco después, la Unión Soviética invadió el país por el este. En pocas semanas, Polonia quedó dividida. Ese fue el punto de ruptura definitivo.

De conflicto europeo a guerra mundial

Al principio, la guerra se concentró en Europa. Pero no tardó en expandirse. Alemania siguió avanzando. Italia se unió al conflicto. Y Japón ya estaba en guerra en Asia. Además, los japoneses atacan la base militar norteamericana de Pearl Harbor, y eso sí fue un punto de inflexión.

Ideología y expansión territorial

El nazismo no era solo un sistema político. También implicaba una idea clara de expansión. Hitler hablaba de Lebensraum, o “espacio vital”. La idea de que Alemania necesitaba expandirse hacia el este para asegurar recursos y territorio. Eso implicaba conflicto, sí o sí. No era una posibilidad lejana, sino que formaba parte del plan.

Mirar atrás para entender

Entender cómo empezó la Segunda Guerra Mundial ayuda a ver algo más que fechas. Permite entender cómo se construyen los conflictos. Cómo pequeñas decisiones, sumadas, pueden llevar a algo mucho mayor.

Porque, aunque la historia no se repite exactamente igual, hay cosas que riman. Y saber identificarlas a tiempo puede marcar la diferencia.

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