Curiosidades
Flores

André Alonso, especialista en plantas: «Si te regalan un ramo de flores, primero córtalas todas a la misma medida»

  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Durante todo el año miles de rosas cambian de manos en toda España, y la mayoría termina directamente en un jarrón sin ningún paso previo. André Alonso insiste en que ese descuido es el motivo por el que tantos ramos de flores se marchitan en apenas dos o tres días, cuando podrían aguantar bastante más con cinco minutos de trabajo.

En un vídeo publicado en su cuenta de TikTok, el especialista en plantas explica paso a paso qué hacer nada más recibir un ramo de flores, empezando por algo que casi nadie hace bien: preparar los tallos antes de meterlos en agua.

El método de André Alonso para preparar un ramo de flores recién regalado

Lo primero, según Alonso, es quitar todo el plástico o papel que envuelve el ramo, aunque quede bonito para la foto. Después toca retirar las hojas de la parte baja del tallo, sobre todo las que vayan a quedar por debajo del nivel del agua.

El siguiente paso es el que da título al consejo: cortar el tallo en diagonal y dejar todas las flores del ramo a la misma altura.

Solo entonces, dice, hay que colocarlas en un jarrón con agua limpia, a la que se le puede añadir un poco de azúcar o una aspirina. Alonso remata la explicación con la advertencia de «nada de exponer el jarrón al sol directo».

¿Por qué estos pasos alargan la vida de un ramo de flores, según los expertos?

El plástico que envuelve los ramos protege los tallos durante el transporte, pero si se deja puesto en casa, retiene la humedad y favorece la aparición de hongos, justo lo contrario de lo que se busca al dejarlo en un jarrón varios días.

Quitarlo nada más llegar es, según coinciden distintas floristerías consultadas, uno de los gestos más ignorados y más determinantes.

La recomendación de retirar las hojas bajas tampoco es un capricho estético. Una sola hoja sumergida puede enturbiar el agua en menos de un día, y esa descomposición libera bacterias que taponan el tallo y aceleran el marchitado del resto del ramo.

El corte en diagonal, por su parte, cumple una función muy concreta: aumenta la superficie de contacto entre el tallo y el agua, evitando además que la base quede sellada contra el fondo del jarrón como ocurre con un corte recto.

Aunque algunos estudios matizan que el ángulo exacto influye menos de lo que se suele pensar, la práctica de cortar en diagonal sigue siendo el estándar en floristería para mejorar la absorción de agua.

Además, si unos tallos quedan mucho más largos que otros, las flores más cortas apenas llegan al agua o quedan aplastadas contra el fondo del jarrón, mientras que las más largas se doblan hacia los lados en busca de apoyo. Por eso, igualarlas garantiza que todas las flores beban en las mismas condiciones y que el ramo se sostenga de forma equilibrada.

El truco del azúcar, la aspirina y la luz: ¿Qué hay de cierto sobre la aplicación de esta combinación en el ramo?

Por empezar, el azúcar aporta a las flores parte del alimento que dejaron de recibir al ser cortadas, aunque también puede favorecer las bacterias si el agua no se cambia con frecuencia.

La aspirina, por su parte, contiene ácido salicílico, un componente que en algunos estudios ha mostrado ayudar a mantener la absorción de agua durante más tiempo, aunque los resultados varían según el tipo de flor.

Y en lo que respecta a la luz, Alonso ya ha insistido en otras ocasiones en que nunca hay que exponer una rosa al sol directo, porque acelera muchísimo su marchitado. Lo ideal, según su propio consejo, es un lugar ventilado y luminoso, pero sin que el sol incida directamente sobre los pétalos.

A su vez, cambiar el agua del jarrón cada dos o tres días, aunque Alonso no lo mencione en este vídeo en concreto, es el complemento que recomiendan la mayoría de floristerías junto a estos pasos.

Sin ese recambio, cualquier truco con azúcar o aspirina pierde buena parte de su sentido, porque el agua estancada termina generando las mismas bacterias que se querían evitar al retirar las hojas bajas.