6 curiosidades sobre las matrículas de coche en España
El significado del proverbio africano: "Un ejército de ovejas dirigido por un león vencerá a un ejército de leones dirigido por una oveja"
La psicología desmiente el mito: la mayoría de los jóvenes de los años 1950 y 1960 no se casaban por amor, sino que necesitaban marcharse de casa
Aristóteles, filósofo griego: "No te fíes de alguien que no tiene amigos, porque alguien que no tiene amigos es imposible que sea feliz"
Las matrículas de coche que actualmente tienen los coches que se matriculan en España tienen una placa de matrícula donde se inscriben dos grupos de caracteres que los constituyen un número de cuatro cifras, el cual va desde el 0000 al 9999, y de tres letras, donde se suprimen las cinco vocales y las letras Ñ, Q, CH y LL. La razón por la que no se usan vocales en el sistema de matriculación actual es para evitar que se formen palabras malsonantes y acrónimos.
Vamos a contaros más curiosidades sobre las matrículas de coche en nuestro país:
No se utilizan las letras «Ñ» y «Q»
El motivo es porque pueden ser motivo de confusión con la letra «N» y la letra «O», respectivamente.
No se utilizan las letras «CH» y «LL»
La razón de que no se utilicen es simplemente, de espacio en la placa.
¿Cuál fue la primera matrícula en España?
La primera matrícula de la que tenemos constancia en nuestro país se realizó el 31 de octubre de 1900 en Palma de Mallorca. El modelo era un Clement con matrícula PM-1. Aquel mismo año se matricularían tres vehículos más.
En 1901 fueron 47 automóviles, de los que 36 fueron en San Sebastián. En aquellos años cada coche tenía una doble numeración, la del ayuntamiento, para circular por el municipio y la del Gobierno Civil, para hacerlo en la provincia.
La Real orden de 24 de mayo de 1907 resolvió los problemas, pues se determinó que la totalidad de los vehículos debían contar con autorización del gobernador civil de la provincia en cuestión.
¿Cómo era el primer sistema de matriculación?
El primer sistema solo incluía el distintivo de la provincia y un número que era de hasta 6 cifras, el cuál terminó el 6 de octubre de 1971. En aquel día Madrid llegaba hasta la matrícula 960.985 y Barcelona, la 918.387. Gracias a este sistema se matricularon 5.430.761 vehículos desde 1900.
¿Cuál fue el segundo sistema de matriculación?
El Decreto 2046/1971, de 13 de agosto, que hizo modificaciones en el Código de la Circulación, aprobó un nuevo sistema de matriculación que constaba del distintivo provincial, un número de 4 cifras, y una o dos letras finales. Este sistema estuvo en vigor en nuestro país hasta el año 2000, donde empezó a agotarse la numeración en Madrid y Barcelona.
¿Cuál fue el tercer sistema de matriculación?
El 15 de septiembre del 2000 se aprobaba la Orden por la que se realizaba una modificación en el Reglamento General de Vehículos y que estableció el sistema de matriculación que tenemos actualmente. Según esta Orden las nuevas matrículas no llevarían provincial, reduciéndose la identificación a un número de 4 cifras seguido de 3 letras.
Lo último en Curiosidades
-
El invento de unos jóvenes españoles que el sector de la construcción llevaba décadas esperando: instalar cerámica fácil, rápido y barato
-
Eduardo Mendoza, premio Princesa de Asturias de las Letras: «Nada une tanto a las personas como una buena desgracia compartida»
-
Los expertos coinciden: bajar por completo las persianas para protegerse del calor es un grave error y está produciendo el efecto contrario
-
Adiós a los frigoríficos de toda la vida: su sustituto es mucho más cómodo, práctico y va a ser la tendencia que va a marcar 2026
-
No es una fiesta exclusiva de España: 6 países de Europa celebran la noche de San Juan
Últimas noticias
-
Goleada mundial
-
Así queda el grupo de España para la clasificación para el Mundial femenino 2027 tras la victoria ante Inglaterra
-
España ya está en Chattanooga
-
Irene Montero acusa de ladronas a todas las grandes empresas españolas: «Déjenlas ir a robar a otro lugar»
-
La directora de la Guardia Civil se citó con Leire en bares para eludir el control de visitas de su despacho