Muere Isabel Pisano, viuda de Waldo de los Ríos y amante de Yasir Arafat, a los 77 años
La periodista y escritora uruguaya ha fallecido esta madrugada en una residencia geriátrica de Majadahonda
La periodista y escritora uruguaya Isabel Pisano ha fallecido esta madrugada a los 77 años en una residencia geriátrica de Majadahonda, Madrid, donde residía desde 2022 debido a un deterioro cognitivo, según han confirmado fuentes de su entorno. Pisano, que encarnó una vida apasionante y controvertida, ha tenido, sin embargo, una triste muerte, enclaustrada en la citada residencia por su enfermedad y visitada sólo por tres amigos con permiso para verla: dos residentes en Uruguay y otro en Roma.
Isabel Pisano dejó una huella imborrable en, el periodismo, la literatura y hasta en el cine, en una vida marcada por su matrimonio con el compositor argentino Waldo de los Ríos y su relación sentimental con el líder palestino Yasir Arafat.
Nacida en Montevideo en 1948, Isabel Pisano llegó a España en la década de 1960 para rodar Pampa salvaje (1966), donde conoció a Waldo de los Ríos, con quien se casó en 1970. La relación, descrita por ella misma en su libro El Amado Fantasma (2002), estuvo marcada por la intensidad y el dolor, especialmente tras el suicidio del compositor en 1977, un evento que la sumió en una profunda crisis personal.
Su carrera como actriz la llevó a trabajar con directores de la talla de Federico Fellini en Casanova (1976) y Bigas Luna en Bilbao (1978), cinta que escandalizó por su contenido sexual y consolidó su imagen de mujer desafiante y transgresora.
Como periodista de guerra, Pisano se destacó por su atrevimiento, cubriendo conflictos en Palestina, Líbano, Somalia, Bosnia e Irak para medios como RAI y El Mundo. Fue en Oriente Medio donde conoció a Yasir Arafat, con quien mantuvo una relación amorosa de 12 años, relatada en libros como A solas con Arafat (1997) y Yasir Arafat: la pasión de un líder (2006).
Su obra literaria, que incluye más de 20 publicaciones, abordó temas sociales como la prostitución en Yo, puta (2001), adaptada al cine en 2004, y el terrorismo en Yo, terrorista (2004). En 2005, en un giro inesperado, participó en Gran Hermano VIP para solventar problemas económicos, una decisión que ella misma describió con humor y pragmatismo.
Sin embargo, los últimos años de Pisano han estado marcados por el declive. Desde 2022, su deterioro cognitivo la llevó a ser internada en una residencia en Majadahonda, donde la Comunidad de Madrid asumió su tutela tras declararla incapaz.
Según una fuente cercana citada por La Razón, Isabel Pisano vivía una vida tranquila pero aislada, recibiendo únicamente la visita de tres amigos autorizados. «A veces recordaba a Arafat o a Waldo, llamándolo ‘mi amor’ pero otros días su memoria se desvanecía por completo», relató la fuente.
En su habitación, decorada con fotos de Waldo de los Ríos, Isabel mantenía un vínculo tenue con su pasado, mientras participaba en talleres y actividades para mantenerse activa. El fallecimiento de Pisano, coincidente con el de la actriz Verónica Echegui, ha conmocionado al mundo cultural español.
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