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Maxi Iglesias: «Entiendo y respeto el auge de la fe, la Biblia ayuda a entender muchas cosas»

El actor protagoniza 'Ella, maldita alma': "Nunca he tenido problema en hablar de mi vida, pero he dado prioridad al trabajo que me daba el altavoz"

«Llevo un año y medio diciendo que he hecho una serie de cura y todos me dicen ‘¿de cura? ¿Tú?’», bromea Maxi Iglesias sobre el estreno de Ella, maldita alma, este jueves, y las ganas que tiene de que se emita. El actor protagoniza la nueva serie de Telecinco junto a Karina Kolokolchykova (La abuela) y Martiño Rivas (3 bodas de más). Interpreta a un sacerdote justo en un momento en el que la fe católica está en auge entre los más jóvenes, algo que «entiende y respeta» porque «la Biblia ayuda a entender muchas cosas».

Ella, maldita alma cuenta la historia de un sacerdote que se enamora de la mujer de su primo. La comparación con El pájaro espino es inevitable, aunque ésta es sólo la trama principal. «He escuchado lo de El pájaro espino, pero bueno, hay muchas historias de amores imposibles y de uniformes», explica Maxi Iglesias en una entrevista con OKDIARIO.

La serie aborda esta historia desde una perspectiva «muy actual, pero con los valores de siempre», con una visión que incluye lo que «nos atañe y nos preocupa a día de hoy, porque no hemos cambiado tanto», matiza el actor.

Ella, maldita alma adapta el relato homónimo de Manuel Rivas, contextualizado en los años 40, época a la que se refiere Maxi Iglesias al señalar que, desde entonces hasta ahora, la sociedad no ha cambiado tanto. «Hay mucho prejuicio, y me incluyo, porque a veces de manera inconsciente podemos emitir ciertos pensamientos… todos contribuimos a la presión social», indica, de ahí que surja la preocupación por el «qué se va a decir o qué se va a opinar sobre esto o lo otro». «Hay muchas habladurías y de lo más bonito y lo más honesto no se habla. Siempre señalamos lo pequeño, lo feo. Lo que no agrada, se engrandece», declara el intérprete.

Por otro lado, el actor se mete en la piel de un sacerdote en un momento de repunte de católicos entre la población más joven, un fenómeno que también se ha reflejado en ficciones como Los domingos. Son varias las referencias en la Cultura que recogen ese auge, a las que él mismo añadiría «la película La luz, de Alberto San Juan, o el disco de Rosalía». A su juicio, esto responde a la necesidad de «agarrarse a valores y de entender», y en ese sentido «la Biblia siempre ha estado ahí y ayuda a entender muchas cosas que nos afectan a diario desde la palabra de Dios». «Puede ayudar a mucha gente a que su día a día sea más llevadero y a poder convivir con los conflictos y los problemas. Lo entiendo totalmente y lo respeto. Cualquier mensaje positivo, usado de manera coherente y sin extremos, es bueno», detalla Maxi Iglesias.

El nombre de Maxi Iglesias aparece en los créditos de series y películas, pero también, en ocasiones, en titulares de la prensa del corazón. Sin embargo, el actor traslada que no se siente incómodo para responder a quien le pregunte sobre ese aspecto, sino que intenta aplicar la coherencia para saber dónde tratar según qué temas. «No he tenido problema en responder a cosas de mi vida, pero siempre he dado prioridad al trabajo, que era por lo que se me daba altavoz», ha aclarado.

«No quiero aprovechar para decir cómo me siento yo o si algo es o no cierto cuando tengo que hablar de una serie o un libro, que es para lo que se me ha requerido en las promociones o las firmas», ha detallado Maxi Iglesias. Además, muchas veces ha tenido que «medir o dejar de ir a sitios porque parece que hay una marca detrás», ha indicado.

«Sigo hablando de mi trabajo como he hecho siempre, pero si he pensado que no se iba a hablar de mi trabajo cuando tenemos que estar en una promoción, no me he tenido que esconder, pero sí privarme de hablar para que no parezca que quiero hablar de otras cosas que no son las que me corresponden», ha sentenciado. Promociones no le faltan en la agenda, con Todo lo que nunca fuimos en cartelera o con Horizonte artificial en las librerías.

Se suma ahora Ella, maldita alma, que llega a la televisión en abierto en una época en la que hay mucho contenido, tanto que a veces el espectador no sabe qué elegir. Pero la serie tiene sus propios atractivos: «Es verdad que cada vez hay más opciones para ver, más plataformas y menos tiempo, pero ésta es una serie que merece la pena porque cuenta muchas historias dentro de la principal; se divide y reparte mucho». De esta forma, «si no se decide caminar con la historia de los protagonistas, el resto de historias también son muy potentes y exponen la problemática más básica y pueril de los anhelos de la gente», desarrolla.