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Documental

El comunista Pablo Iglesias, denunciado por sus ex trabajadores de Canal Red como «explotador laboral»

Señalan "malos tratos", "violencia" o "persecución", además de problemas de salud derivados de estas situaciones

Pablo Iglesias y Canal Red son el ejemplo de «cómo las dinámicas de poder propias de las peores empresas pueden acabar reproduciéndose en los mismos espacios que aseguran combatirlas». Son palabras de Iago Prada, director de Romper el bloque, la serie documental de Mu Producións que recoge los testimonios con los que ex trabajadores o ex colaboradores de Podemos, La Tuerka o Canal Red denuncian «malos tratos», «violencia» o «persecución sindical», entre otras prácticas.

El hilo conductor de Romper el bloque, que se estrena este miércoles, es el caso de Sergio Gregori, periodista que participó en la fundación de Canal Red en 2022, junto a Pablo Iglesias. Su experiencia sirve para recoger otra docena de casos que se habrían producido en los últimos 15 años. Gregori denuncia que sufrió «una degradación de su puesto de trabajo por causas ideológicas y una situación compatible con el mobbing en el entorno laboral».

El punto de partida de la docuserie es el 15M. Dividida en tres episodios, el primero aborda cómo Gregori llegó a establecer una alianza con Pablo Iglesias de la que nació Canal Red. El segundo se centra en La Tuerka y en Podemos, y expone casos de «situaciones extremas de mobbing, persecución sindical y discriminación de todo tipo hacia los trabajadores». Finalmente, el tercero cuenta más en detalle el caso de Sergio Gregori y de los empleados técnicos de Canal Red, donde se instauró una «estructura de poder vistas previamente en Podemos».

El trabajo en Canal Red

La producción de Romper el bloque comenzó a principios de 2024, cuando muchos de los que han participado en la serie, incluido el propio Gregori, aún trabajaban para la empresa de Pablo Iglesias. «Hablan de hospitalizaciones causadas por las duras condiciones de trabajo y excesos de jornada, consumo generalizado de antidepresivos y ansiolíticos o cambios de puesto, señalamiento o discriminación de trabajadores por motivos ideológicos o por ejercer derechos fundamentales como la libertad de opinión», indica la productora.

Canal Red ha reaccionado a la programación del documental, y ha emitido un comunicado en el que indican que la demanda de Gregori fue «desestimada en su totalidad» por no acreditar «ninguna vulneración de los derechos fundamentales» y que «no existía relación alguna entre sus problemas de salud mental y el trato recibido en la empresa».

Por su parte, Gregori sostiene que el conflicto se resolvió «recientemente con un acuerdo extrajudicial en el que la empresa acepta las demandas y peticiones del trabajador». De hecho, señala que a raíz de este acuerdo numerosas personas empezaron a contactar con él para «compartir sus experiencias personales, de igual o mayor gravedad». «Muchos no querían hablar públicamente por miedo y por evitar la revictimización y la exposición mediática», sentencia.

Canal Red, Podemos y La Tuerka han sido espacios de trabajo donde «la ilusión de participar en un proyecto transformador» se antepuso a «los derechos laborales más básicos» y donde «se desdibuja la línea entre la militancia y el trabajo asalariado», detalla Iago Prada.