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Inés Bonet explica cómo está cambiando el calzado de novia: «La prioridad es aguantar diez o quince horas sin dolor»

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Durante años, el vestido ha acaparado toda la atención cuando se habla del estilismo de una novia. Sin embargo, algo está cambiando. Los zapatos han dejado de ser un elemento secundario para convertirse en una pieza clave que refleja la personalidad de quien los lleva y que, además, condiciona por completo cómo se vive uno de los días más importantes de la vida. Ya no basta con que sean bonitos: deben ser cómodos, versátiles y capaces de acompañar a la novia desde la ceremonia hasta la última canción de la fiesta. De hecho, la tendencia apunta hacia diseños que no acaben olvidados en una caja tras la boda, sino que puedan reutilizarse una y otra vez. Hablamos con Inés Bonet, cofundadora de Flor de Asoka, sobre cómo está evolucionando el calzado nupcial, qué buscan hoy las novias y cuáles serán las grandes tendencias que dominarán las bodas de 2026.

El diseño y la comodidad ya no compiten

«No todos son cómodos para todo el mundo; cada mujer debe encontrar el suyo: su horma, su altura y sus líneas».

Durante décadas parecía que una novia debía elegir entre estética o confort. Hoy esa dicotomía prácticamente ha desaparecido. Para Bonet, el ADN de Flor de Asoka se basa precisamente en demostrar que ambas cosas pueden convivir.

«Nos define el diseño. Un diseño muy femenino y favorecedor. Vamos al milímetro; cada línea y cada curva es fundamental para el conjunto», asegura.

Pero inmediatamente añade el otro gran ingrediente. «Por supuesto, la comodidad. Sabemos que cada mujer tiene un pie diferente, una pierna distinta, y por eso intentamos que exista un Flor de Asoka para cada mujer. No todos son cómodos para todo el mundo; cada mujer debe encontrar el suyo: su horma, su altura y sus líneas».

Detrás de esa comodidad hay mucho más trabajo del que puede parecer.

«Trabajamos muchísimo la comodidad. Es la suma de muchas pequeñas cosas que marcan la diferencia desde el principio del proceso en fábrica, que es 100 % artesanal, junto con los materiales de gran calidad que utilizamos».

(Foto: Flor de Asoka)

Artesanía española como sello de identidad

«Alicante es la cuna del calzado. Son ya muchas generaciones de artesanos y somos muy conscientes de la importancia de cuidar este oficio para que no desaparezca».

En una época en la que la producción industrial domina buena parte del mercado, Flor de Asoka sigue apostando por el trabajo artesanal. Y no es una cuestión de marketing.

«No concebimos la creación de zapatos si no se hace de forma 100 % artesanal. El factor humano, las manos expertas, la tradición y el mimo de los materiales forman parte de nuestro universo».

Además, Bonet reivindica el valor del saber hacer español. «Alicante es la cuna del calzado. Son ya muchas generaciones de artesanos y somos muy conscientes de la importancia de cuidar este oficio para que no desaparezca».

(Foto: Flor de Asoka)

Así serán los zapatos de novia que marcarán 2026

«Sin duda hay una gran tendencia al tacón bajo y más fino, formas suaves, hormas cuadradas y puntas mucho más exageradas».

Las tendencias para la próxima temporada reflejan claramente el cambio de mentalidad de las novias actuales. «Sin duda hay una gran tendencia al tacón bajo y más fino, formas suaves, hormas cuadradas y puntas mucho más exageradas», adelanta Bonet.

También cambian los colores. «Desde hace un tiempo ya predominan los colores naturales, desde el blanco roto hasta los tonos piedra más oscuros».

Y hay un protagonista indiscutible. «Por supuesto… ¡los motivos florales! Acabamos de lanzar una nueva colección llena de flores».

La libertad también se refleja en la elección del diseño. «La novia se siente cada vez más libre y menos etiquetada, y eso hace que su elección sea mucho más diversa. Hay novias muy atrevidas, divertidas e innovadoras que apuestan por zapatos muy marcados».

Al mismo tiempo, siguen existiendo quienes buscan una estética más clásica, aunque con pequeños guiños contemporáneos. «Intentamos abarcar tanto la novia clásica, renovando colores y texturas, como la novia tendencia», explica.

Además, la posibilidad de personalizar cada modelo multiplica las opciones. «Todas tienen la posibilidad de darles su toque en cuanto a color, tacón y material».

(Foto: Flor de Asoka)

Terciopelo, charol y flores: los materiales estrella

«El terciopelo de seda sigue siendo TOP por su versatilidad y por cómo encaja con los tejidos de los vestidos de novia».

En cuanto a materiales, algunos clásicos siguen manteniendo su reinado. «El terciopelo de seda sigue siendo TOP por su versatilidad y por cómo encaja con los tejidos de los vestidos de novia».

Pero también aparecen nuevas propuestas. «Este año hemos hecho un guiño a los bordados y las texturas, y ha sido un exitazo».

Otro de los grandes protagonistas es el charol. «Es un material fácilmente moldeable, sencillo de limpiar y supertendencia cuando le añadimos aplicaciones florales».

Los llamados zapatos joya tampoco desaparecen, aunque sí evolucionan. «Siempre existirán novias que prioricen los detalles, pero ha cambiado el concepto de zapato joya. Ya no son necesariamente pedrerías o apliques brillantes, sino diseños, colores y detalles mucho más actuales».

(Foto: Flor de Asoka)

La comodidad manda también en los tacones

«No hacemos stilettos en el sentido más exacto de la palabra porque las bodas hoy en día se hacen con el fin de disfrutar».

Aunque existen novias para todos los gustos, Bonet tiene claro qué buscan la mayoría. «Hay público para plataformas, tacones de bloque y tacones más finos, que son los que trabajamos».

Eso sí, existe un límite. «No hacemos stilettos en el sentido más exacto de la palabra porque las bodas hoy en día se hacen con el fin de disfrutar».

Por eso incluso los tacones más estilizados mantienen una estructura estable. «Siempre que afinamos un tacón buscamos que tenga una base lo suficientemente estable para no perder la comodidad. Nuestro tacón fino trapezoidal es un éxito».

(Foto: Flor de Asoka)

La nueva novia quiere disfrutar, no sufrir

«Si te duelen los pies y estás pensando en ello, disfrutar es misión imposible. ¿A quién no le ha pasado en una boda ajena? ¡No puede pasarte en tu propia boda!».

Quizá el mayor cambio no esté en los zapatos, sino en la mentalidad de quienes los llevan. «La novia es más libre y actúa acorde a sus gustos y su personalidad. Busca principalmente disfrutar, pasarlo bien y darlo todo sin pensar».

Por eso el calzado adquiere un papel fundamental. «Si te duelen los pies y estás pensando en ello, disfrutar es misión imposible. ¿A quién no le ha pasado en una boda ajena? ¡No puede pasarte en tu propia boda!».

Bonet responde con rotundidad cuando le preguntamos si las novias actuales priorizan más la comodidad que generaciones anteriores.

(Foto: Flor de Asoka)

Zapatos pensados para seguir viviendo después de la boda

Otra de las grandes transformaciones del sector tiene que ver con la reutilización. Cada vez son más las mujeres que quieren seguir utilizando sus zapatos una vez termina la celebración.

«El zapato es el único elemento reutilizable después de la boda y Flor de Asoka lo reivindica, lo facilita y crea el zapato con ese objetivo». La razón es sencilla. «No tiene sentido comprarte un zapato de calidad para un solo uso».

Precisamente por eso también ha disminuido la necesidad de llevar un segundo calzado para la fiesta. «Diría que las novias Flor de Asoka no se cambian de zapatos en un porcentaje muy alto. Nuestro objetivo es que, si lo hacen, sea por un cambio estético y nunca por necesidad».

De hecho, recuerda una anécdota que resume perfectamente esa filosofía.

«Algunas clientas nos han contado que llegaron a comprarse unas alpargatas como plan B para la fiesta y que ni se acordaron de cambiárselas porque estaban cómodas con sus Flor de Asoka. Esos mensajes son el mejor reconocimiento de que lo estamos haciendo bien».

(Foto: Flor de Asoka)

Hacia un futuro todavía más personalizado

«Primará ante todo la comodidad. Durante décadas, el zapato de novia se diseñaba para verse bonito en las fotos. Hoy, además de la estética, la prioridad es aguantar diez o quince horas sin dolor».

Mirando al futuro, Bonet cree que la evolución del calzado nupcial seguirá girando alrededor del bienestar de la novia. «Las modas van y vienen, pero el zapato de novia ha cobrado una importancia fundamental en los últimos años y se ha convertido en un accesorio imprescindible».

Su predicción es clara. «Primará ante todo la comodidad. Durante décadas, el zapato de novia se diseñaba para verse bonito en las fotos. Hoy, además de la estética, la prioridad es aguantar diez o quince horas sin dolor».

A ello se sumará una personalización cada vez mayor y nuevos desarrollos técnicos. «Tenderemos más hacia la personalización y veremos materiales más metalizados, más todoterreno, tejidos antimanchas y una tecnología mucho más adaptada, sin perder la feminidad».

Cuando le piden definir a la novia Flor de Asoka en sólo tres palabras, Bonet lo tiene claro: «Segura de sí misma, femenina y sensible a los detalles». Tres cualidades que resumen a la perfección la nueva generación de novias, aquellas que ya no están dispuestas a sacrificar la comodidad para sentirse espectaculares en uno de los días más importantes de su vida.

(Foto: Flor de Asoka)