El inesperado look de Georgina Rodríguez en Venecia: traje chaqueta de Gucci y joyas de más de 600.000 euros
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Georgina Rodríguez ha vuelto a demostrar en Venecia que no necesita recurrir al clásico vestido de gala para destacar sobre una alfombra roja. En su primera aparición pública tras su boda con Cristiano Ronaldo, la empresaria escogió un conjunto de Gucci que se aleja de los habituales diseños de fantasía que suelen dominar este tipo de eventos y apuesta por una imagen mucho más depurada y sofisticada. Un traje de dos piezas en azul noche, formado por una chaqueta estructurada y una falda larga de corte lápiz, fue su elección para acudir a la 83.ª edición del Festival de Venecia. Una propuesta de inspiración sartorial que, además, escondía un detalle muy personal: la fórmula ya le había funcionado el día de su boda, cuando volvió a confiar en Gucci para vestir de blanco con una combinación de chaqueta y falda.
Un traje en lugar del habitual vestido de gala
En una alfombra roja acostumbrada a los grandes vestidos, las siluetas voluminosas y los diseños pensados para acaparar todas las miradas, Georgina Rodríguez decidió jugar otra carta. Su apuesta para el Festival de Venecia fue un traje de dos piezas de Gucci en azul noche, una elección mucho más sobria de lo habitual, pero con suficientes detalles para convertirla en una de las protagonistas de la noche.
El conjunto estaba formado por una chaqueta estructurada, ajustada a la cintura y con un pronunciado escote en pico. La americana marcaba la silueta y aportaba ese aire ejecutivo que caracteriza a las prendas de inspiración sartorial, pero el escote introducía el punto de sensualidad necesario para trasladar la propuesta del terreno estrictamente profesional al de la alfombra roja.
La parte inferior estaba protagonizada por una falda larga de corte lápiz. El diseño se ajustaba a la figura y se alargaba hasta los pies, incorporando además una abertura trasera estratégica que facilitaba el movimiento y aportaba un toque más sensual al conjunto.
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La fórmula que ya llevó el día de su boda
Más allá de la firma, el estilismo escondía otro detalle especialmente significativo. La combinación de chaqueta y falda no era nueva para Georgina. La empresaria ya había recurrido a esta misma fórmula el día de su boda con Cristiano Ronaldo, aunque entonces la propuesta cambiaba por completo de color.
Para su enlace, también eligió un diseño de Gucci compuesto por una chaqueta y una falda, pero en blanco. La falda tenía entonces un largo por debajo de la rodilla y el conjunto se completaba con una delicada blusa de seda bajo la americana.

El escote, la clave de la chaqueta
Aunque el traje pueda parecer a primera vista una elección discreta, la chaqueta concentra buena parte de los detalles que hacen que el conjunto funcione sobre la alfombra roja. El pronunciado escote en pico rompe con la rigidez que podría transmitir una americana estructurada y permite que las joyas adquieran todo el protagonismo.
La prenda, además, está ajustada a la cintura, una característica que ayuda a definir la silueta y evita que el traje adquiera un aspecto excesivamente masculino. La combinación con la falda lápiz consigue así una imagen muy estilizada, mientras que la abertura posterior introduce movimiento y un punto de sensualidad.
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Pasquale Bruni vuelve a ser su apuesta para las joyas
Para completar el look, Georgina volvió a recurrir a una de sus firmas de joyería habituales: Pasquale Bruni. La firma italiana se encargó de aportar el brillo que necesitaba el conjunto y, especialmente, de iluminar el escote de la chaqueta.
La pieza más llamativa era un collar tipo choker elaborado con brillantes. Colocado alrededor del cuello, contrastaba con el azul noche del traje y atraía la atención hacia la zona del escote, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del estilismo.
A este collar se sumaron varios anillos a juego, también de Pasquale Bruni, que completaban la propuesta sin restarle protagonismo a la pieza central.

Un look que podría superar los 600.000 euros
Algunas estimaciones sitúan únicamente el valor del collar, que es una pieza única y no tiene un precio oficial, por encima de los 600.000 euros. A ello habría que sumar las joyas con precio conocido, entre ellas dos anillos Rosina de unos 12.600 euros cada uno, unos pendientes valorados en alrededor de 22.350 euros y otras piezas que rondan los 13.800 y 15.500 euros. De esta forma, aunque no existe una cifra oficial para el conjunto completo, el valor de las joyas podría superar los 600.000 euros, a los que habría que añadir el precio del traje de Gucci y el resto de accesorios.