Belleza

Los peluqueros más experimentados concuerdan: «El lavado inverso es una técnica interesante antes del efecto del champú»

¿Acondicionador antes del champú? Los expertos opinan acerca de la nueva técnica viral

Desvelamos la fórmula exacta de cómo lavar correctamente tu cabello y cuándo tiene sentido seguir este tratamiento

Cuidado capilar - Svenson. (EP)
Álvaro Olivero Sánchez
  • Álvaro Olivero Sánchez
  • Álvaro Olivero Sánchez (Madrid, 2000). Periodista especializado en deportes, con experiencia en empresas de eventos deportivos, con enfoque principal en fútbol y pádel, y startups de marketing digital. Perfil híbrido entre redacción, creación de contenido y apoyo en gestión de eventos deportivos.

El mundo de la estética va cambiando con el paso de los años. Algo tan sencillo como lavarse el pelo se ha convertido en un problema para muchos. Además de la frecuencia de lavado, preocupa cómo debemos hacerlo, el orden de los productos o la forma de secarlo. Por este motivo, cada cierto tiempo surge una nueva técnica que revoluciona por completo la forma de cuidar el cuero cabelludo.

Una de las más novedosas es el lavado inverso. Acostumbrados a seguir el orden de toda la vida (acondicionador primero y champú después), esta nueva corriente propone olvidar esa secuencia. Esto no significa que tradicionalmente hayamos errado a la hora de lavar nuestro cabello. Dependiendo de cada peluquero, podemos encontrar opiniones completamente dispares. Mientras unos sostienen que puede ser una técnica muy interesante, otros afirman que no es la mejor forma de proteger la fibra capilar.

Beneficios del lavado inverso y su funcionamiento

Ante esta nueva viralidad, la opinión de los expertos no se ha hecho esperar. Viktoria Petrova, peluquera del salón de belleza que lleva su nombre en Valladolid, confiesa a Clara que «responde a un problema real que mucha gente experimenta: el cabello queda reseco después del lavado, las puntas se resienten y el acondicionador convencional no parece suficiente”.

Esta nueva técnica se ha popularizado en redes sociales porque muchas personas lo asocian con uno de los grandes dilemas: el de obtener mayor volumen en cabellos finos. No obstante, Rosi Fernández, peluquera con más de 20 años de experiencia al frente del salón Ananda Ferdi de Madrid, desaconseja esta medida como truco de volumen: «Desde mi punto de vista, tiene más sentido utilizarlo como técnica de cuidado».

Petrova, que es también fundadora del Método Molecular a su nombre y especialista en transformaciones capilares, sostiene: El lavado inverso consiste en aplicar el acondicionador antes del champú, al revés del orden convencional. La idea es que el acondicionador actúe como barrera protectora sobre la fibra antes de que el champú la limpie”. Wilma Sortino, experta en salud capilar de Llongueras, afirma que también puede hacerse con la mascarilla.

Diferencia de opiniones sobre la eficacia en distintos cabellos

«Como todo en peluquería, no es para todo el mundo ni se debe hacer sin criterio”, sostiene Rosi Fernández. “Yo lo recomiendo sobre todo en cabellos secos y cabellos rizados u ondulados”, añade Fernández. Por otro lado, Oriol Barberá, fundador del Salón Nu de Barcelona, difiere de su compañera de profesión. El experto recomienda este tratamiento en «cabellos finos, con tendencia a apelmazarse o que pierden volumen fácilmente, porque permite aportar acondicionamiento sin dejar tanto residuo sobre la fibra». Para cabellos secos, rizados, gruesos o dañados, aconseja champú primero y acondicionador o mascarilla después.

Cómo hacerlo correctamente, según Llongueras

Desde la marca del célebre peluquero catalán, Sortino propone la fórmula correcta de uso en tres sencillos pasos:

  1. Aplicar la base protectora con el pelo húmedo. «Primero deberíamos mojar el cabello, luego aplicar mascarilla o acondicionador de medias y puntas sin tocar el cuero cabelludo y sin aclarar».
  2. Limpieza de la raíz. «Aplicaremos el champú directamente sobre el cuero cabelludo, adecuándose a su estado. Luego lo masajeamos».
  3. Aclarado final, con una retirada simultánea. «Aclaramos ambos productos a la vez», recomienda la experta en salud capilar.

¿Realmente tiene sentido esta técnica?

La solución (con respaldo científico) que propone Petrova es utilizar un «prechampú» si se quiere proteger la fibra antes del lavado. Como explica a CLARA, este producto se aplica sobre la fibra en seco antes de lavar el pelo. Sortino añade un matiz: «la función del prechampú será nutrir en profundidad porque la mascarilla lo que hará es cubrir la cutícula y protegerla durante el lavado. De ese modo, evitamos la fricción que puede provocar rupturas o las puntas abiertas y nos permite sellar la fibra capilar y proteger más».

Por lo tanto, se puede concluir que esta técnica puede no ser la mejor, pero está lejos de ser una mala técnica, pudiendo ser efectiva para determinados cabellos siempre y cuando se usen los productos adecuados.