La Navidad se adelanta en Londres: Harrods inaugura su icónica tienda navideña en pleno julio
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Cuando medio mundo está buscando playa, piscina o terraza para disfrutar del verano, Harrods ya ha cambiado el chip y ha dado la bienvenida a la Navidad. Los grandes almacenes más emblemáticos de Londres han vuelto a abrir su tradicional Christmas World en pleno mes de julio, una costumbre que sorprende a miles de visitantes cada verano y que se ha convertido en una de las curiosidades más conocidas de la capital británica. Antes de que la mayoría de la gente piense en sacar las luces del trastero o en preparar los regalos de diciembre, Harrods ya vive el espíritu navideño. Lejos de ser una simple estrategia comercial, la iniciativa responde también al enorme flujo de turistas internacionales que visitan Londres durante el verano y desean llevarse un recuerdo exclusivo de una de las tiendas más famosas del mundo.
La Navidad ocupa un lugar muy especial en la identidad de Harrods desde hace más de un siglo. Cada otoño, la fachada del edificio se transforma con una espectacular iluminación que actualmente supera las 12.000 bombillas y cuyo encendido, a principios de noviembre, marca para muchos londinenses el inicio no oficial de las fiestas. Las cifras reflejan la magnitud del fenómeno: alrededor de 100.000 personas cruzan diariamente sus puertas, una cifra que durante la campaña navideña puede alcanzar las 300.000 visitas al día.

La oferta es mucho más amplia de lo que muchos imaginan. Además de árboles de Navidad, coronas y guirnaldas para decorar el hogar, Harrods reúne una cuidada selección de adornos artesanales elaborados en cristal, cerámica y madera, muchos de ellos pintados a mano. También destacan los clásicos cascanueces, calendarios de adviento de lujo, vajillas temáticas, cestas gourmet repletas de productos delicatessen y una exquisita selección de chocolates. Uno de los artículos más codiciados sigue siendo el oso de Navidad de Harrods, un peluche de edición limitada que se lanza cada año desde 1986 y que se ha convertido en una auténtica pieza de coleccionista. Conforme se acerca diciembre, la tienda amplía la experiencia con talleres de personalización de adornos y actividades para toda la familia.
Pero Harrods es mucho más que su famosa tienda navideña. Con más de 330 departamentos distribuidos en un enorme edificio histórico, el establecimiento ofrece desde moda de lujo y joyería hasta perfumería, relojería, artículos para el hogar y tecnología de alta gama. Uno de los espacios más visitados es su legendaria Food Hall, donde pueden encontrarse quesos artesanos, mariscos, repostería, tés, vinos y productos gourmet procedentes de todo el mundo. También alberga restaurantes, salones de té y cafeterías que convierten la visita en una experiencia gastronómica, incluso para quienes no tienen intención de realizar grandes compras.

La historia de Harrods también está ligada a uno de los episodios más recordados de la familia real británica. Durante los años en que los grandes almacenes pertenecieron al empresario Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi Al-Fayed, la tienda mantuvo un estrecho vínculo con la figura de Diana, princesa de Gales. Tras el fallecimiento de Diana y Dodi en el accidente de París de 1997, Harrods albergó durante años dos memoriales dedicados a la pareja, impulsados por Mohamed Al-Fayed. Aunque esas instalaciones fueron retiradas en 2018, la relación entre la princesa y Harrods continúa formando parte de la historia del edificio y sigue despertando el interés de muchos visitantes.