Cool
Barcos

Michael Jordan fondea en la costa de Ibiza con un yate de 115 millones que esconde una sala submarina

Ni siquiera un accidente en pleno Mediterráneo ha cambiado los planes de vacaciones de Michael Jordan. Apenas dos semanas después de que su espectacular superyate sufriera un percance durante una maniobra en el puerto de Capri, la leyenda de la NBA ha reaparecido en Ibiza, donde disfruta de unos días de descanso entre calas de aguas turquesas, alta gastronomía y uno de los barcos más exclusivos del mundo. El incidente, ocurrido en Italia, quedó únicamente en daños materiales, sin heridos, aunque obligó a cancelar temporalmente la salida prevista de la embarcación mientras era revisada. Superado el susto, Jordan ha retomado su travesía por el Mediterráneo y ha elegido, una vez más, la isla pitiusa como refugio estival.

El M’brace: un palacio flotante de 115 millones de euros

Aunque la presencia de Michael Jordan siempre genera expectación, gran parte de las miradas se las lleva el auténtico protagonista de sus vacaciones: el M’brace, un espectacular superyate de 74 metros de eslora, adquirido en 2022 por 115 millones de euros.

Construido por el prestigioso astillero alemán Abeking & Rasmussen, este gigante del mar está considerado una auténtica mansión flotante. Puede alojar a 12 invitados y cuenta con una tripulación de 24 personas, mientras que su mantenimiento anual ronda los 10 millones de euros, una cifra al alcance de muy pocos.

Su diseño también ha sido reconocido internacionalmente. En 2018 recibió cuatro premios en los Boat International Design & Innovation Awards, gracias a innovaciones que lo convierten en una de las embarcaciones privadas más exclusivas del mundo.

(Foto: Abeking & Rasmussen)

Una piscina, un bar y hasta una sala para ver el fondo del mar

El lujo del M’brace va mucho más allá de sus dimensiones. Entre sus instalaciones destacan una piscina panorámica, amplias terrazas para tomar el sol, bar exterior, iluminación subacuática y, sobre todo, el exclusivo Neptune Lounge, una sala de observación situada bajo la línea de flotación que permite contemplar el fondo marino desde el interior del barco. Cada rincón ha sido diseñado para ofrecer la máxima comodidad y privacidad, convirtiendo al superyate en uno de los más llamativos que navegan actualmente por el Mediterráneo.

Cala Jondal y una cena en Zuma

El exjugador de los Chicago Bulls ha sido visto fondeado frente a Cala Jondal, uno de los enclaves más exclusivos de Ibiza, donde cada verano coinciden empresarios, artistas y algunas de las mayores fortunas del planeta. Lejos del ruido mediático, Jordan ha disfrutado del sol y de la tranquilidad del mar antes de poner rumbo al puerto de Ibiza para cenar en el prestigioso restaurante Zuma, uno de los locales más codiciados de la temporada.

No es la primera vez que el estadounidense elige la isla para desconectar. De hecho, Ibiza se ha convertido en una de sus paradas habituales durante sus vacaciones europeas, después de recorrer este verano destinos como Mallorca, Saint-Tropez, la Costa Amalfitana o Capri.

(Foto: Abeking & Rasmussen)

Jordan no tiene un yate, tiene dos

El M’BRACE no es la única joya náutica del considerado por muchos el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos. Michael Jordan también es propietario del Joy, otro espectacular superyate valorado en 80 millones de euros. Construido por el astillero Feadship, el Joy destaca por sus cinco cubiertas de diseño contemporáneo, grandes superficies acristaladas, gimnasio, cine privado, jacuzzi y un detalle que no podía faltar en una embarcación de Jordan: una cubierta de proa preparada para jugar al baloncesto. Con dos superyates valorados conjuntamente en casi 200 millones de euros, el estadounidense posee una de las colecciones privadas más exclusivas del mundo.