Dónde comer la mejor paella en Alicante: seis restaurantes que merecen una visita
El restaurante COOL de la semana, Terre, en Alicante
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Hay lugares donde comer una buena paella es casi una obligación. Alicante es uno de ellos. Aquí el arroz no es simplemente un plato: es una tradición, una excusa para reunirse alrededor de una mesa y, para muchos, una cuestión de orgullo. Desde Villajoyosa hasta Altea, pasando por Alicante, Benidorm y Crevillent, encontramos restaurantes que llevan años defendiendo los sabores del Mediterráneo. Si estás buscando dónde comer una paella realmente memorable en Alicante, apunta estos seis nombres. Eso sí: llegar con hambre es imprescindible.
Ca Marta, Villajoyosa
- Avenida del Puerto, 37, local 7, Villajoyosa.
Situado junto al Club Náutico de Villajoyosa, Ca Marta es una magnífica opción para quienes disfrutan de los arroces marineros y del producto fresco. Su cocina mira directamente al Mediterráneo y eso se nota en la carta. Entre sus platos más destacados encontramos el arroz meloso de rape, almejas, alcachofas y ajos tiernos, una combinación llena de sabor, además del arroz con carabineros y rape. Para empezar, merece la pena dejar sitio para el pulpo a la brasa o las croquetas. Una parada perfecta para convertir una comida en un pequeño homenaje al Mediterráneo.
Casa Julio, San Juan
- Avenida de Niza, s/n, Playa de San Juan, Alicante.

Hay restaurantes que tienen ubicación y restaurantes que tienen privilegio. Casa Julio tiene ambas cosas: está en plena Playa de San Juan, a pocos metros del Mediterráneo, y lleva décadas haciendo de los arroces uno de sus grandes protagonistas. El arroz a banda y el arroz del senyoret son algunas de las especialidades que hay que probar. Su cocina tradicional, basada en buenos pescados y mariscos, hace que sea uno de esos restaurantes donde el plan ideal consiste en sentarse, pedir un buen arroz y olvidarse durante un rato del reloj.
Casa Guillermo, Benidorm
- Avinguda Marina Baixa, 5, Benidorm.
Benidorm también sabe jugar fuerte cuando hablamos de arroz. En Casa Guillermo encontramos una cocina de inspiración mediterránea donde los arroces y las paellas ocupan un lugar destacado. Entre sus propuestas sobresale el arroz de marisco, además de diferentes paellas. Para abrir boca, la carta invita a compartir platos como croquetas, buñuelos de bacalao, boquerones o alcachofas confitadas con jamón ibérico. Un detalle importante: si tienes claro que quieres arroz, mejor reservarlo con antelación. La paella requiere su tiempo y aquí merece la pena esperar.
Nou Manolín, Alicante
- Calle Villegas, 3, Alicante.

Si hablamos de clásicos gastronómicos de Alicante, Nou Manolín tiene que estar en la conversación. Su famosa barra y su cocina de mercado lo han convertido en una referencia para quienes buscan producto de calidad y cocina mediterránea. Antes del arroz, conviene explorar la carta: gambas rojas, quisquillas, cigalas y otros productos del mar son algunas de sus tentaciones. Y después, por supuesto, toca dejarse seducir por sus arroces. El broche dulce puede llegar en forma de su conocida Supermousse de chocolate. Porque después de una buena paella, nadie dijo que hubiera que renunciar al postre.
Casa Tomás Restaurante, Crevillent
- Calle Santa María de la Cabeza, 2, Crevillent.
Para encontrar buenos arroces no siempre hay que buscar frente al mar. Casa Tomás demuestra que el interior de la provincia también tiene mucho que decir. Uno de sus platos más característicos es el arroz con pota, además de la paella de conejo y pota y el caldero, disponibles bajo encargo. Es una cocina de corte tradicional y mediterráneo, perfecta para quienes disfrutan de los sabores contundentes y de esas recetas que parecen hechas para comer sin prisas.
El Cranc, Altea
- Playa de la Olla, s/n, Altea.

Y terminamos junto al mar, en uno de esos lugares donde el paisaje ya abre el apetito. El Cranc, situado en la Playa de la Olla de Altea, lleva décadas defendiendo una cocina marinera y unos arroces que son parte de su identidad. Aquí la elección puede ser difícil: arroz a banda, arroz del senyoret, arroz negro, paella de marisco o paella mixta. También hay arroces caldosos de rape, almejas y gambas para quienes prefieren una cuchara bien cargada de sabor.
Y mientras llega la paella, basta con mirar al Mediterráneo para recordar que comer arroz en Alicante es mucho más que sentarse a la mesa: es disfrutar del paisaje, del producto y de una tradición que se saborea mejor en buena compañía.