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VIAJES

Descubre una ruta por los mejores paraísos de aguas termales en España

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

La forma en que viajamos ha cambiado considerablemente en los últimos años. Hoy, son las escapadas rurales, el bienestar y los destinos con historia los que nos llevan a descubrir nuevos rincones en nuestro país y atraen a mentes curiosas de todo el planeta. Compilando estos pilares en un mismo concepto, el termalismo es ese tipo de destinos que están creciendo significativamente. Todavía no los conocemos con tanta precisión como deberíamos, pero la Red de Villas Termales ha localizado en el mapa estos destinos y los ha reunido en un itinerario que recorre la versión más natural del nuevo concepto del lujo que está empezando a dar forma el turismo.

Reconceptualizando el lujo de viajar

A diferencia de hace tiempo, hoy hablar de lujo en un viaje no es hacer referencia a lugares ostentosos, cualidades económicas o ideales que tradicionalmente se han definido en este pretexto. La nueva definición adapta la experiencia a un viaje mucho más sensorial, una perspectiva más experiencial.

Archena. (Foto: Red de Villas Termales)

Desde el punto de vista de viajeros con alto patrimonio, una encuesta de McKinsey & Company y Forbes a personas con más de 2 millones de dólares en activos encontró que el 65% considera la sostenibilidad y las prácticas ecológicas factores importantes al elegir operadores y destinos de lujo. Lo que refleja que cada vez más las grandes fortunas están influyendo en la reformulación de lo que hasta ahora se conocía como turismo de lujo.

¿Qué buscan ahora los turistas que abrazan el lujo? Experiencias que no podemos tener en el día a día: relajación, bienestar, cuidado… en definitiva, tiempo de desconectar. «Desconectar para reconectar» hace tiempo que dejó de ser un claim publicitario para convertirse en una búsqueda incesante por adquirir bienestar en un viaje y, en este nuevo paradigma, la relación de los destinos con la naturaleza se ha convertido en una alianza estratégica.

Destinos termales en España

Ahora el reto es dar con nuevas formas de descubrir la naturaleza, de conectar con ella y de influir en el bienestar. El termalismo es un claro ejemplo de destinos singulares que aúnan todas estas cualidades. Estos destinos tuvieron su momento dorado cuando, a principios del siglo XX, el turismo de balnearios se posicionó como una de las tendencias de los viajes más exclusivos, pero en las últimas décadas sus sedes han pasado a un segundo plano. Hasta ahora.

Vega de Tirados. (Foto: Red de Villas Termales)

La propia Red de Villas Termales de España subraya que en este tipo de destinos convive con patrimonio histórico, gastronomía local, naturaleza, actividades al aire libre y formas de viaje más pausadas y conscientes, muy en línea con la actual tendencia en la que el bienestar forma parte de los viajes.

Su propuesta abraza esos rincones donde el agua termal es el hilo conductor entre pueblos recónditos, lugares con un encanto especial, rincones dentro de ciudades y experiencias que permiten ascender un peldaño en la conexión con los diferentes lugares. Cabría pensar que estos destinos son tan escasos como desconocidos, pero la sorpresa es que España cuenta con más de 70 destinos repartidos por toda su superficie. A continuación, te enumeramos algunos de los más especiales que hemos seleccionado.

Sant Hilari Sacalm. (Foto: Red de Villas Termales)

Alhama de Aragón (Aragón)

En el suroeste de la provincia de Zaragoza (a unos 115 kilómetros de la ciudad), a orillas del río Jalón, se encuentra la villa termal de Alhama de Aragón, conocida durante siglos por las cualidades milagrosas de sus aguas termales. Tanto las aguas termales como el imponente lago termal de este lugar han sido de tal importancia que ya desde la época de los romanos se convirtió en un punto de peregrinación para aprovechar sus beneficios.

Posteriormente, la presencia musulmana dejó en sus calles y torres referencias de la arquitectura mudéjar que viste su arquitectura. Pero su balneario Termas Pallarés, con aires modernistas, no llegó hasta aquella ola por los balnearios de finales del siglo XIX, principios del siglo XX. El otro balneario, que es el Hotel Balneario Alhama de Aragón.

Alhama de Aragon. (Foto: Red de Villas Termales)

Archena (Murcia)

Archena, situado en la Región de Murcia, en pleno Valle de Ricote y a orillas del río Segura, se alza como un espectacular punto termal. Probablemente es uno de los más antiguos de nuestro país y tanto su riqueza arquitectónica como las propiedades curativas atribuidas a sus aguas han sido motivo de visita por generaciones y generaciones a lo largo de los sitios.

Ahí se encuentra el Balneario de Archena, cuyos orígenes se remontan al uso que los íberos comenzaron a dar a las aguas termales de Murcia en el siglo V a. C. Lo más llamativo de este lugar es que, al acercarte, el edificio se recorta en el horizonte casi como un espejismo que evoca tierras granadinas. Esta impresión es común en quienes visitan el conjunto y se dejan envolver por el encanto morisco del Balneario de Archena, que en algunos aspectos recuerda a la propia Alhambra.

Viendo la magnitud del santuario que se erige en torno a sus aguas termales, no es de extrañar que sea uno de los puntos más impresionantes de la red. El complejo se extiende por más de 200.000 metros cuadrados de terreno, integrando naturaleza, historia y arquitectura en un mismo espacio que ha evolucionado a lo largo de los siglos sin perder su esencia termal.

Archena. (Foto: Red de Villas Termales)

Bande (Galicia)

Al sur de la provincia de Ourense se erguía el antiguo asentamiento romano Aquis Querquennis, declarado Bien de Interés Cultural en 2018. Y en ellas, aparecen las Termas de Bande como uno de los ejemplos de termas romanas mejor conservadas de nuestro país. Aquí se encuentra la posibilidad de poder disfrutar de forma gratuita de un baño caliente, en unas piscinas naturales que alcanzan hasta 40º de temperatura.

La experiencia en sí es indescriptible, pero se convierte en un viaje al pasado cuando la marea desciende y deja al descubierto los restos del campamento militar romano que cubrió el embalse de las Conchas. También hicieron su debut en la gran pantalla cuando fueron uno de los escenarios de la producción El desorden que dejas.

Bande. (Foto: Red de Villas Termales)

Arnedillo (La Rioja)

Otras termas públicas que se envuelven en un espectacular paisaje y que son completamente gratuitas son las termas de Arnedillo. Para llegar ahí tienes que ir a la zona de la Rioja Baja, entre las sierras de Hez y Peñalmonte. Están formadas por tres piscinas escalonadas en el mismo cauce del río Cidacos y tienen una temperatura constante que oscila entre los 35 °C y 40 °C. Lo particular de estas aguas es que están catalogadas como hipertermales y mineromedicinales, es decir, ricas en cloruro de sodio, calcio y hierro. Por eso se han convertido en un lugar de peregrinaje para tratar reumatismos, problemas respiratorios, contracturas y estrés.

Arnedillo. (Foto: Red de Villas Termales)