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Más de un millón de euros, 1.000 CV y solo 77 unidades: el nuevo superdeportivo que desafía a Bugatti

Un homenaje a Bodo Buschmann convertido en pieza de colección sobre ruedas

El primer gran turismo propio de BRABUS con V12 de 1.000 CV y solo 77 unidades en el mundo

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El Brabus Bodo no es simplemente otro coche extremo de la preparadora alemana: es su primer gran turismo completamente de autor, un modelo casi artesanal creado como homenaje directo a Bodo Buschmann, fundador de la compañía. Sólo habrá 77 unidades en todo el mundo, una cifra simbólica que hace referencia al año de fundación de Brabus (1977), y cada ejemplar superará holgadamente el millón de euros antes de impuestos y opciones. Con un V12 biturbo de 1.000 CV, carrocería íntegramente en fibra de carbono y prestaciones de hiperdeportivo, el Bodo representa el salto definitivo de Brabus hacia la fabricación de coches propios más allá de las preparaciones sobre Mercedes. Es un coche que mezcla legado, ingeniería extrema y exclusividad absoluta, pensado más como pieza de colección que como vehículo de uso convencional.

Un homenaje con ruedas: el significado del Brabus Bodo

El nombre no es casual. El Bodo está dedicado a Bodo Buschmann, fundador de Brabus, fallecido en 2018. La marca ha querido convertir su figura en el eje de un proyecto que va mucho más allá del tuning tradicional. No se trata de mejorar un coche existente, sino de construir uno prácticamente desde cero con identidad propia, aunque parta de una base técnica del Aston Martin Vanquish.

El resultado es un gran turismo 2+2 de más de cinco metros de largo que combina lujo, brutalidad mecánica y diseño totalmente personalizado.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Sólo 77 unidades y un precio que roza la obsesión

La exclusividad es una de las claves del modelo. Solo se fabricarán 77 unidades en todo el mundo, todas ellas configuradas a medida para sus propietarios. El precio base arranca en torno a 1 millón de euros, sin contar personalizaciones ni impuestos, lo que lo coloca directamente en territorio de hipercoche de colección.

Este posicionamiento no es casual: Brabus no busca volumen, sino consolidar el Bodo como pieza histórica dentro de su catálogo, algo comparable a un manifiesto de marca.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Carbono por todas partes y aerodinámica activa

El Bodo está construido prácticamente íntegro en fibra de carbono de alta resistencia, fabricada mediante procesos de autoclave para reducir peso y aumentar rigidez. A pesar de su tamaño, el coche se queda en torno a los 1.774 kg en seco, una cifra muy contenida para un V12 de este nivel.

En diseño, mezcla agresividad y funcionalidad: parrilla frontal con múltiples lamas, grandes tomas de aire tipo RAM-AIR y ópticas LED exclusivas. En la parte trasera destaca un alerón activo de dos fases que puede actuar incluso como aerofreno, ajustando su posición automáticamente según la velocidad.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Un V12 de 1.000 CV sin electrificación

Bajo el capó, el BODO monta un V12 biturbo de 5,2 litros desarrollado a partir de una arquitectura de altas prestaciones. Entrega 1.000 CV y 1.200 Nm de par, enviados exclusivamente al eje trasero mediante una caja automática de ocho velocidades.

Las cifras son propias de un hiperdeportivo sin concesiones:

Es un coche deliberadamente analógico en su planteamiento: sin hibridación, sin asistencia eléctrica y con un enfoque centrado en la entrega pura del V12.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Chasis, neumáticos y comportamiento extremo

La parte ciclo ha sido desarrollada para soportar ese nivel de potencia. Incorpora suspensión de doble triángulo delante y multibrazo detrás, junto a un sistema de amortiguación ajustable con varios modos de conducción.

También equipa neumáticos Continental SportContact 7 desarrollados específicamente para este modelo, montados sobre llantas forjadas de 21 pulgadas Brabus Monoblock Z-GT.

Todo está pensado para una cosa: mantener el coche estable cuando se acerca a velocidades de avión.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Un interior más cercano a la alta relojería que al automóvil

El habitáculo sigue la misma filosofía de exclusividad extrema. Cuero artesanal, inserciones de fibra de carbono visible y detalles personalizados dominan un interior que puede configurarse prácticamente a gusto del cliente.

Los asientos incluyen bordados específicos con la firma de Bodo Buschmann, y cada unidad incorpora elementos únicos como placas identificativas y accesorios hechos a medida. Incluso el equipaje opcional sigue la misma estética.

Brabus Bodo. (Foto: Brabus)

Tecnología de autenticidad y detalle obsesivo

Brabus ha ido un paso más allá en la exclusividad incorporando un pasaporte digital basado en blockchain. Este sistema certifica la autenticidad del vehículo, su configuración exacta y su trazabilidad, algo cada vez más habitual en coches de ultralujo y edición limitada.

Es un detalle que refuerza la idea de que el Bodo no es sólo un coche, sino una pieza de colección con identidad digital propia.