Zoe Saldaña, actriz estadounidense: «A mis 48 años me siento mejor que a los 20, con más paz y autoaceptación. Decir ‘soy suficiente y soy genial’ es parte de la práctica diaria»
Zoe Saldaña ha dado las claves para llevar un estilo de vida saludable y práctico
La actriz considera fundamental no cometer excesos y mantener un equilibrio
Según dice, la paz interior es muy importante a la hora de sentirse activa
En una industria en la que la imagen suele estar sometida a una presión constante, Zoe Saldaña ha decidido mirar el paso del tiempo desde una perspectiva distinta. Teniendo en cuenta su peso mediático, el mensaje que ha mandado es tan necesario como importante.
La actriz estadounidense, una de las intérpretes más reconocidas de Hollywood gracias a títulos como Avatar, Guardianes de la Galaxia o Emilia Pérez, asegura que nunca se ha sentido tan bien como ahora. Y no habla únicamente de su estado físico, se refiere a esa sensación de estar en paz, de sentirse con fuerza y de no tener miedo.
A sus 48 años, reconoce que ha encontrado algo que durante la juventud le resultaba mucho más difícil: la paz consigo misma. Una serenidad que atribuye tanto a la experiencia acumulada como al trabajo personal realizado durante los últimos años y que le ha permitido dejar atrás la necesidad de exigirse constantemente.
Según su forma de pensar, el verdadero bienestar no consiste en alcanzar un objetivo, sino en cultivar cada día una relación sana con uno mismo. Esa es la idea que ha querido transmitir en una entrevista con Vogue, donde ha dejado al descubierto su faceta más desconocida.
El importante mensaje de Zoe Saldaña
Lejos de ofrecer fórmulas milagrosas o consejos imposibles de seguir, Zoe Saldaña insiste en una idea que considera esencial para mantener el equilibrio emocional. «Hay que saber decir: ‘Esto es suficiente’. Y, sobre todo, ‘yo soy suficiente, soy genial’», explica la actriz, convencida de que esa forma de hablarse a uno mismo tiene un impacto mucho mayor del que muchas personas imaginan.

Para ella, la autoestima no es una meta que se alcanza fácilmente, hay que trabajarla de manera constante. Del mismo modo que alguien cuida su alimentación o mantiene una rutina deportiva para sentirse mejor físicamente, considera que también es necesario entrenar la forma en la que uno se relaciona consigo mismo.
De esta forma, reconoce que, incluso en los momentos en los que se siente bien, continúa recordándose cada día que es suficiente. «Tienes que sentirte bien con la persona que ves en el espejo. Y eso requiere práctica», explica. Una práctica que, según afirma, nunca termina y que habrá jornadas en las que resulte mucho más sencilla que en otras.
El mejor momento de la acriz
Uno de los aspectos que más llama la atención de su reflexión es la naturalidad con la que habla del envejecimiento. Mientras muchas celebridades centran sus discursos en cómo combatir el paso del tiempo, Zoe Saldaña defiende que cumplir años también trae consigo ventajas que merecen ser celebradas.
La actriz reconoce que hoy vive una etapa mucho más tranquila que durante su juventud. «A mis 48 años me siento mejor que a los 20. Sobre todo porque tengo mucha más paz conmigo misma. Hay mucha más autoaceptación», asegura durante la mencionada entrevista con Vogue.
Aunque admite que los cambios hormonales también pueden influir, cree que la experiencia desempeña un papel fundamental. Ya no pierde energía preocupándose por cuestiones que antes ocupaban buena parte de sus pensamientos, algo que considera una de las mayores recompensas de la madurez.
Su filosofía parte de una idea sencilla: aceptar que la vida está formada por momentos buenos y malos, pero entender que todos ellos ofrecen una oportunidad para aprender. No quiere quedarse estancada, busca avanzar y superar los obstáculos que le pone la vida con la mejor de sus sonrisas.
Los entrenamientos de fuerza
Si hay un ámbito en el que Zoe Saldaña también ha modificado profundamente sus hábitos es el del ejercicio físico. Desde muy joven ha mantenido una vida especialmente activa. Durante años practicó danza, yoga, pilates y trabajo de suelo, disciplinas que siguen formando parte de su rutina de bienestar.
Sin embargo, el paso del tiempo le hizo comprender que necesitaba incorporar un elemento que antes apenas valoraba: el entrenamiento de fuerza. La actriz explica que en estos momentos presta mucha más atención al desarrollo de la masa muscular por los beneficios que aporta a largo plazo.
«Ahora soy mucho más consciente de la importancia de desarrollar masa muscular porque protege mis articulaciones y mis huesos», señala. Incluso reconoce que durante mucho tiempo rechazó la idea de levantar pesas por miedo a desarrollar demasiado músculo, una percepción que ha cambiado completamente.
Como vemos, Saldaña asegura sentirse más fuerte emocionalmente que nunca. Y aunque reconoce que hoy necesita entrenar más para mantener la forma física que tenía de manera natural a los 20 años, también tiene claro que ha ganado algo mucho más valioso: la tranquilidad de mirarse al espejo con serenidad y repetir, sin miedo ni dudas, que es suficiente. Ese es su mayo éxito.