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La rutina de Ester Expósito para ponerse en forma tras el verano: «Tres días a la semana, bien ejecutados y con progresión»

Ester Expósito se ha convertido en una de las actrices más mediáticas de su generación

No es necesario entrenar todas las semanas ni obsesionarse con un plan alimenticio

Según los expertos, tres días a la semana son más que suficientes

Después del verano, recuperar los hábitos de entrenamiento puede convertirse en una tarea complicada. Sin embargo, volver a ponerse en forma no implica necesariamente pasar horas en el gimnasio ni entrenar todos los días. Ester Expósito ha popularizado una manera mucho más sencilla de entender el ejercicio: apostar por la constancia.

Lejos de someterse a unos horarios estrictos, Ester entrena tres días a la semana junto a su entrenador, Miguel Lordán. Una pauta que procura mantener con constancia y que combina con diferentes ejercicios y materiales.

Su planteamiento parte de una idea sencilla: es preferible cumplir de manera regular con un número razonable de sesiones que intentar mantener una rutina excesiva que termine resultando imposible de sostener.

Ser constante es muy importante

Para la entrenadora Fernanda Gentilini, la estrategia de la actriz tiene una explicación clara. «Tres días a la semana, bien ejecutados y con progresión, son perfectamente suficientes para obtener resultados», sostiene.

La experta pone el acento en un aspecto que considera fundamental: adaptar el ejercicio a las circunstancias personales. En su opinión, modificar una sesión cuando la agenda se complica es mucho más útil que dejarlos por completo.

«Adaptarlos a la agenda en lugar de abandonarlos cuando la vida se complica es exactamente la actitud correcta», explica Gentilini en Women’s Health. El problema aparece cuando se establece una relación demasiado rígida con el ejercicio y se asume que, si no se puede entrenar en las condiciones ideales, lo mejor es no hacerlo.

Esa filosofía resulta especialmente relevante después de las vacaciones, cuando muchas personas intentan recuperar de golpe todos los hábitos que han dejado aparcados durante el verano. El objetivo no debería ser compensar los excesos con entrenamientos interminables, sino construir de nuevo un plan que pueda mantenerse durante meses.

Ester Expósito adora el ballet

En el caso de Ester Expósito existe un elemento anterior a su llegada al gimnasio que ha influido en su manera de moverse. La actriz practicó ballet desde niña y posteriormente continuó vinculada a diferentes estilos de danza.

Ester Exposito haciendo ballet. (Foto: Instagram)

Según Fernanda Gentilini, esa experiencia constituye una ventaja a la hora de afrontar posteriormente un entrenamiento de fuerza o acondicionamiento físico. «Bailar desde pequeña desarrolla coordinación, conciencia corporal y control muscular de una manera que muy pocos deportes consiguen a esa edad», comenta al respecto.

La experta considera que esa educación corporal temprana puede facilitar el aprendizaje de determinados ejercicios. «Cuando alguien con esa base llega al entrenamiento estructurado, aprende los ejercicios más rápido, ejecuta mejor y tiene menos riesgo de lesión. El cuerpo tiene memoria, y esa memoria facilita todo lo que viene después», explica.

Tres sesiones bien planificadas

La frecuencia de tres entrenamientos semanales encaja con una estrategia perfectamente válida para conseguir progresos. Lo importante no es únicamente cuántas veces se acude al gimnasio, es fundamental no perder el hábito y ser constante.

«El cuerpo no responde bien a los esfuerzos puntuales, responde a los estímulos repetidos», afirma al mencionada experta. Una sesión especialmente intensa puede resultar exigente, pero no sustituye la acumulación de trabajo a lo largo del tiempo.

La conclusión es sencilla: la constancia termina siendo más determinante que la intensidad ocasional. Tres sesiones bien planteadas pueden convertirse en una herramienta eficaz cuando existe continuidad y una progresión adecuada.

Además, el plan de Ester Expósito incluye distintos tipos de ejercicios y materiales. Pesos, gomas, TRX, escaleras y ejercicios con el propio peso forman parte de un entrenamiento que evita depender siempre de una única herramienta.

Una rutina que se adapta a su profesión

La variedad adquiere todavía más sentido cuando se tiene en cuenta el tipo de vida profesional de la actriz. Los rodajes, los viajes y los cambios de horario pueden dificultar el mantenimiento de una rutina convencional, por lo que disponer de alternativas permite seguir entrenando incluso cuando las circunstancias cambian.

«Con una agenda de rodajes y viajes imprevisibles, depender de un único tipo de material haría imposible mantener la rutina», explica Fernanda Gentilini. En su opinión, saber aprovechar los recursos disponibles es una de las claves para evitar que un cambio de escenario se convierta automáticamente en una interrupción del entrenamiento.

También influye el componente psicológico. Introducir diferentes ejercicios puede hacer que las sesiones resulten menos monótonas y favorecer que la persona mantenga el interés. La actividad no tiene por qué convertirse en una obligación repetitiva para ser eficaz.

Una alimentación sin prohibiciones

La misma filosofía aparece en la relación de Ester Expósito con la alimentación. La actriz ha explicado que presta atención a lo que come, pero sin someterse a dietas extremadamente restrictivas y permitiéndose disfrutar ocasionalmente de alimentos como la pizza.

La clave estaría en mantener unos hábitos saludables durante la mayor parte del tiempo sin convertir la alimentación en una fuente permanente de restricciones. La flexibilidad puede facilitar que los buenos hábitos se mantengan a largo plazo, incluso cuando aparecen comidas especiales, viajes u otros compromisos.