El exclusivo refugio de Carlos Alcaraz en el mar: un yate que parece un hotel boutique, con un gran salón y una vinoteca integrada
Carlos Alcaraz se ha convertido en uno de los mejores tenistas del mundo
El catamarán tiene 5 camarotes de lujo completamente equipados
La embarcación tiene 390 metros cuadrados y capacidad para 10 personas
Tras una temporada marcada por la máxima exigencia en el circuito profesional, Carlos Alcaraz ha encontrado la fórmula perfecta para desconectar lejos de las pistas.
El tenista murciano ha apostado por el mar como refugio para sus vacaciones y lo ha hecho a bordo de una embarcación diseñada prácticamente a medida, un proyecto que combina lujo, tecnología y funcionalidad.
Lejos de optar por una villa privada o un destino exclusivo en tierra firme, el número uno del tenis español ha decidido sumarse a la tendencia de otros grandes deportistas, como Rafa Nadal o Fernando Alonso, que encuentran en la navegación una forma de disfrutar del descanso con mayor privacidad y alejados de la presión mediática.
Su elección no ha sido un barco cualquiera. Se trata de un Sunreef Ultima 88, un moderno catamarán desarrollado junto al prestigioso astillero polaco Sunreef Yachts, valorado en alrededor de 10 millones de euros y concebido para ofrecer una experiencia que combina el confort de una vivienda de lujo con las prestaciones de una embarcación deportiva.
Un proyecto firmado por Sunreef Yachts
El nuevo yate de Carlos Alcaraz es fruto de la colaboración entre el deportista y el reconocido constructor polaco, especializado en catamaranes de alta gama. El objetivo era claro: crear una embarcación capaz de convertirse en un auténtico refugio para los periodos de descanso del tenista.
Desde la compañía explican que el murciano buscaba un espacio que le permitiera relajarse completamente, pero también disfrutar del mar junto a su familia y su círculo más cercano.

«Alcaraz empezó a buscar un yate que le ofreciera tanto relax total como la plataforma ideal para disfrutar de los deportes acuáticos con familia y amigos. Su búsqueda le llevó finalmente a Sunreef Yachts y a la decisión de encargar el ULTIMA 88», comenta uno de los responsables del diseño de la embarcación.
El resultado es un modelo que rompe con la imagen tradicional de los grandes yates. Aunque mantiene las dimensiones y la estabilidad propias de un catamarán, incorpora soluciones que le permiten ofrecer una navegación mucho más dinámica y deportiva.
390 metros cuadrados
Uno de los aspectos más llamativos del Sunreef Ultima 88 es su amplitud. La embarcación dispone de cerca de 390 metros cuadrados habitables, una superficie que permite distribuir los espacios con criterios similares a los de una vivienda de lujo.
El barco cuenta con cinco camarotes, preparados para alojar hasta diez personas, lo que convierte al yate en un lugar pensado para compartir las vacaciones con familiares y amigos.
La estancia principal está reservada para Carlos Alcaraz. La suite dispone de grandes ventanales panorámicos, concebidos para aprovechar la luz natural y ofrecer vistas privilegiadas del mar desde primera hora de la mañana.
Un salón que recuerda a un hotel boutique
Si existe un espacio que concentra buena parte del atractivo del yate, ese es su salón principal. Los diseñadores han apostado por una arquitectura muy diferente a la habitual en este tipo de embarcaciones.
Para lograr una mayor sensación de continuidad visual, se han reducido al mínimo los pilares y elementos estructurales visibles. En su lugar, se han instalado grandes superficies acristaladas que descienden prácticamente hasta la línea de flotación.
El mobiliario también responde a una filosofía claramente minimalista. Gran parte de los espacios de almacenamiento permanecen ocultos tras paneles integrados en las paredes, manteniendo unas líneas limpias y elegantes que recuerdan al interior de un hotel boutique de cinco estrellas.
Entre los elementos más exclusivos destaca una vinoteca integrada, completamente camuflada en el diseño del salón y pensada para disfrutar de reuniones privadas durante la navegación.
Descanso, tranquilidad y deporte
Más allá del interior, el diseño del Sunreef Ultima 88 presta una especial atención a las zonas exteriores, concebidas para aprovechar al máximo la vida al aire libre.
En la popa se encuentra el denominado Ocean Lounge, un espacio multifuncional que incorpora un garaje diseñado para almacenar motos de agua y distintos equipos destinados a la práctica de deportes acuáticos eléctricos.
Esta distribución facilita un acceso rápido al mar y convierte la plataforma trasera en uno de los principales puntos de encuentro durante las jornadas de navegación.
Por su parte, la cubierta superior se ha diseñado como una amplia zona de ocio. El espacio incluye sofás, tumbonas integradas en un gran solárium y diferentes comedores exteriores preparados para disfrutar tanto de almuerzos como de cenas al aire libre.
Un refugio pensado para desconectar
La vida de un deportista de élite exige continuos desplazamientos, entrenamientos y competiciones durante buena parte del año. En ese contexto, disponer de un espacio donde desconectar completamente adquiere un valor especial.
Carlos Alcaraz ha reconocido que encontró en Sunreef Yachts el socio ideal para hacer realidad ese proyecto .
«Siento que no solo son expertos en catamaranes de lujo, sino verdaderos creadores de tendencias (…) Siento que Sunreef y yo compartimos el mismo espíritu dinámico: somos una combinación perfecta», afirmaba el murciano al explicar su decisión.
A sus 23 años, el tenista de El Palmar continúa consolidándose como una de las grandes referencias del deporte mundial. Mientras sigue acumulando éxitos sobre la pista, también cuida los momentos de pausa que le permiten afrontar nuevos retos.
Temas:
- Carlos Alcaraz
- Famosos
- OKD