El entorno de Anabel Pantoja zanja los rumores de mudarse a Sevilla: «Está muy a gusto allí y no se va a mover»
COOL ha podido conocer el motivo por el que Anabel aún no se ha decidido en volver a Sevilla
Hace unos meses salió a la luz que la sobrina de Pantoja podría mudarse a la península

Durante las últimas semanas, el nombre de Anabel Pantoja —que este 15 de julio cumple 40 años— ha vuelto a estar relacionado con un posible cambio de residencia. La influencer y colaboradora televisiva era relacionada con la búsqueda de una vivienda en Sevilla, concretamente en el barrio de Triana —su barrio de toda la vida y donde siempre ha dejado claro que es el lugar en el que se siente en casa—. Una información que abría la puerta a un regreso a Andalucía y a un nuevo capítulo personal lejos de Canarias. Sin embargo, según ha podido conocer Cool en exclusiva, la realidad sería bien distinta: Anabel no tendría previsto abandonar su vida en Arguineguín.
El motivo por el que Anabel no da el paso de volver a la península
Fuentes cercanas a su entorno trasladan a este medio que la sobrina de Isabel Pantoja se encuentra «encantada» con su vida en Canarias y que, pese a sus continuos viajes a la península —mayoritariamente por trabajo o para ver a su entorno de toda la vida—, no estaría planteándose una mudanza definitiva. “Está muy a gusto allí y no se va a mover”, explican personas conocedoras de su día a día.
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La clave de estos desplazamientos no estaría en una intención de cambiar de residencia, sino en una cuestión profesional. Aunque su pareja, David Rodríguez, vive en Córdoba —donde además tiene su negocio—, Anabel continuaría teniendo en las islas su lugar de tranquilidad y estabilidad, mientras que la península se habría convertido en el escenario necesario para poder desarrollar su faceta laboral.
Según cuentan a Cool fuentes próximas, en Canarias Anabel se siente querida y arropada, pero las oportunidades de trabajo vinculadas a su perfil como creadora de contenido son más limitadas. «Aquí no le salen trabajos ni colaboraciones», señalan. Una situación que hace que tenga que viajar con frecuencia para atender compromisos profesionales, campañas y apariciones en distintos puntos de España.
«En Canarias la creación de contenido todavía no está del todo valorada», explican estas fuentes, que aseguran que muchas de las oportunidades económicas relacionadas con las redes sociales y la imagen se encuentran actualmente en la Península. «Probablemente nunca se llegue a pagar allí lo que vale el caché de Anabel», añaden.
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Así, sus viajes no responderían a un intento de instalarse de nuevo en Andalucía, sino a la necesidad de compaginar su vida personal con sus proyectos profesionales. La influencer habría encontrado en Arguineguín un hogar donde disfruta de una mayor calma y privacidad, mientras que Madrid, Sevilla u otros puntos de la Península funcionan como destinos puntuales para sus compromisos laborales.
La posibilidad de verla instalada en Sevilla, por tanto, quedaría aparcada por ahora. Aunque la cercanía con su pareja y sus raíces familiares en Andalucía podrían hacer pensar en un regreso, su presente pasa por mantener ese equilibrio entre dos territorios: Canarias como refugio y la península como motor profesional.
Una decisión que, según trasladan desde su entorno, responde más a una cuestión práctica que emocional: Anabel no se marcha de Canarias porque allí ha encontrado su sitio, pero necesita desplazarse allí donde están las oportunidades de trabajo.