Ana Obregón, desbordada en Barajas: Ana Sandra se escapa y la niñera tiene que intervenir
Ana Obregón ha puesto rumbo a Mallorca junto a la pequeña Ana Sandra
En el aeropuerto de Madrid, la actriz vivió un pequeño momento de agobio cuando la niña se alejó
Antes de embarcar, Ana confesó que estas podrían ser las últimas vacaciones en la histórica vivienda mallorquina

Ana Obregón ya ha dado el pistoletazo de salida a sus vacaciones de verano. La actriz ha puesto rumbo a Mallorca junto a la pequeña Ana Sandra, en un viaje muy especial que, según sus propias palabras, podría ser el último que disfrute en la histórica casa familiar de Costa de los Pinos. Una confesión inesperada que ha realizado antes de embarcar y que deja en el aire el futuro de una de las propiedades más emblemáticas de la familia García Obregón.
La bióloga era fotografiada este martes en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas acompañada de su nieta y de la niñera que ayuda en el cuidado diario de la pequeña. Cargadas con varias maletas, las tres llegaban al mostrador de facturación para iniciar unos días de descanso en la isla balear, donde Ana pasa tradicionalmente buena parte del verano desde hace décadas. Sin embargo, los minutos previos al embarque dejaron una escena de lo más cotidiana. Mientras Ana Obregón terminaba de gestionar la facturación del equipaje, la inquieta Ana Sandra se alejaba del mostrador, obligando a la cuidadora a salir rápidamente tras ella para alcanzarla. La actriz, visiblemente pendiente de todo lo que ocurría a su alrededor, se llevaba las manos a la cara en un gesto que reflejaba el pequeño momento de agobio mientras la niña, llena de energía, le tiraba del brazo reclamando su atención.

Consciente de que la espera podía hacerse larga para una niña de su edad, fue la niñera quien decidió pasear con la pequeña por las instalaciones del aeropuerto mientras Ana concluía los trámites del viaje. Una vez finalizada la facturación, las tres volvieron a reunirse y aprovecharon para hacer una parada en una de las tiendas del duty free, donde compraron algunos artículos antes de dirigirse al control de seguridad y poner rumbo definitivamente a Mallorca. Fue precisamente en ese momento cuando las cámaras de Europa Press preguntaron a Ana Obregón por el inicio de sus vacaciones. Muy amable, aunque marcando los límites respecto a la presencia de la menor, respondió con una sonrisa: «Sí, hoy nos vamos a Mallorca». Cuando le preguntaron por las ganas que tenían de comenzar el verano, reconoció que la ilusión era compartida, aunque dejó claro quién esperaba el viaje con más entusiasmo: «Sobre todo Anita, muchas ganas».
La actriz también pidió expresamente que no se grabara a la pequeña, una protección que mantiene desde su nacimiento y que siempre ha defendido públicamente. «Perdona, que no me grabes con la niña, ¿vale?», solicitó antes de despedirse de los medios y continuar hacia la puerta de embarque. Pero la gran sorpresa llegó con una última pregunta. Al ser cuestionada sobre si estas podrían ser las últimas vacaciones en la casa familiar de Mallorca, Ana respondió con una frase cargada de significado: «Ay, nunca digo la última, pero yo me temo que a lo mejor sí». Una reflexión que alimenta las dudas sobre el futuro de El Manantial, la espectacular vivienda familiar situada en Costa de los Pinos, una de las zonas más exclusivas de Mallorca.

La propiedad, que lleva tiempo en el mercado inmobiliario, continúa sin encontrar comprador pese a que su precio ronda los 25 millones de euros. Mientras tanto, los hermanos García Obregón siguen disfrutando de la casa por turnos durante los meses de verano, manteniendo viva una tradición familiar que se remonta a varias generaciones.
Tras aterrizar en el aeropuerto de Son Sant Joan, Ana Obregón ya se ha instalado junto a Ana Sandra en la vivienda familiar, donde pasará varias semanas desconectando de Madrid. Como viene siendo habitual, todo apunta a que la presentadora volverá a protagonizar su tradicional posado veraniego en bañador, una cita que durante años se ha convertido en uno de los clásicos del verano y que, según ha trascendido, volverá a realizar para una revista. Desde el nacimiento de Ana Sandra, los veranos de Ana Obregón han adquirido un significado completamente distinto. La actriz ha confesado en numerosas ocasiones que la pequeña ha devuelto la ilusión a su vida tras la pérdida de su hijo, Álex Lequio, y cada escapada se ha convertido en una oportunidad para crear nuevos recuerdos junto a ella.