Sarah Ferguson visitó dos veces a Jeffrey Epstein en prisión y los mensajes la delatan: «Estoy tan orgullosa de ti»
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El futuro de Sarah Ferguson en medio de los nuevos datos sobre el ‘caso Epstein’

Desde que la corona británica descubrió las relaciones de la rama de los York con el pedófilo Jeffrey Epstein, quedó claro que el ex príncipe Andrés y su entorno no podían seguir formando parte de la vida institucional de la familia real. Todo comenzó con la aparición del nombre del hijo de Isabel II en la investigación sobre el financiero y continuó con la publicación de nuevos documentos que también salpicaban a Sarah Ferguson y, de manera indirecta, a sus hijas, Eugenia y Beatriz de York. Ahora, una nueva información vuelve a poner el foco sobre la exduquesa de York al conocerse que visitó en dos ocasiones al magnate mientras este cumplía condena en prisión.
Desde que su nombre apareció vinculado al pedófilo, Sarah Ferguson optó por bajar considerablemente su perfil público. Durante meses desapareció prácticamente del foco mediático y fueron escasas sus apariciones. Poco a poco se fue conociendo su paradero y hace apenas unas semanas trascendió que había disfrutado de unas vacaciones en un exclusivo chalet de Austria, valorado en unos 2.000 euros por noche y con un importante dispositivo de seguridad. Fue la primera vez que se la vio con cierta normalidad tras desaparecer de la primera línea. Sin embargo, el intento por mantenerse alejada de la polémica no ha impedido que vuelvan a salir a la luz nuevos episodios de su relación con Jeffrey Epstein.
Según publica el diario británico The Telegraph, Sarah Ferguson se reunió con Jeffrey Epstein en la oficina que el financiero utilizaba en Palm Beach (Florida), donde operaba la falsa Florida Science Foundation, una empresa pantalla que el pedófilo creó para justificar un permiso de trabajo mientras permanecía encarcelado. Aquella oficina, lejos de desarrollar una actividad científica, habría servido, según los testimonios de varias víctimas recogidos durante las investigaciones en Estados Unidos, para que Epstein siguiera cometiendo delitos relacionados con agresiones sexuales y tráfico de menores mientras cumplía condena.
El encuentro de Sarah Ferguson y Epstein, mientras cumplía condena
El rotativo británico, que ha tenido acceso a la agenda y a parte de la correspondencia del financiero, sitúa el primer encuentro entre ambos en abril de 2009, apenas nueve meses después del ingreso en prisión de Jeffrey Epstein. Días antes de aquel encuentro, Sarah Ferguson le envió un mensaje preguntándole si podían tomar «una taza de té rápida», aprovechando una escala que iba a realizar en Florida. El correo estaba firmado como «Sarah la pelirroja», un detalle que evidenciaría la cercanía que existía entre ambos.
La respuesta de Epstein no tardó en llegar. El financiero le facilitó la dirección de la Florida Science Foundation y, dos días después de la visita, le escribió asegurándole que se la veía «genial» y que ya había leído toda la documentación que ella le había entregado. Se trataba del proyecto Mother’s Army, una iniciativa digital que Sarah Ferguson impulsaría un año más tarde con el objetivo de ayudar a mujeres vulnerables. Una circunstancia que resulta especialmente llamativa teniendo en cuenta la naturaleza de los delitos por los que el pedófilo ya había sido condenado.
Pero el correo que más ha sorprendido aparece apenas unos días después. El 16 de abril de 2009, Sarah Ferguson le escribió un mensaje que hoy vuelve a generar un profundo impacto: «Mi querido, espectacular y especial amigo Jeffrey. Eres una leyenda y estoy tan orgullosa de ti. Gracias por cuidarme tan bien». Un texto literal que forma parte de la documentación a la que ha tenido acceso The Telegraph.
Aquel no fue el único encuentro. Según la misma información, un mes más tarde, en mayo de 2009, Sarah Ferguson volvió a visitar al pedófilo. Pese a encontrarse en prisión, Jeffrey Epstein seguía disfrutando de numerosas facilidades y fue su propio chófer quien recogió a la exduquesa de York en el aeropuerto. En aquella ocasión viajó acompañada por quien entonces era su jefe de gabinete, Martin Huberty.
Una segunda visita con Beatriz y Eugenia de York
Estas revelaciones llegan meses después de que también salieran a la luz otros correos electrónicos que apuntaban a una nueva visita de Sarah Ferguson cuando Epstein ya se encontraba bajo arresto domiciliario, en julio de 2009. Según esa documentación, el financiero llegó a escribir a Ghislaine Maxwell una frase especialmente reveladora: «Vinieron Ferg y las dos chicas», en aparente referencia a Sarah Ferguson y a sus hijas, Eugenia y Beatriz de York. Maxwell cumple actualmente una condena de 20 años de prisión por tráfico sexual de menores y por colaborar con la red del pedófilo.
Diez años después de aquella primera condena, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York reabrió el caso contra Jeffrey Epstein por nuevos delitos relacionados con la conspiración y el tráfico sexual de menores. Fue entonces cuando estalló definitivamente uno de los mayores escándalos de las últimas décadas. Tras conocerse el alcance de la investigación, un portavoz de Sarah Ferguson aseguró a la BBC que la exduquesa estaba «profundamente arrepentida» y que se había dejado engañar por las mentiras del financiero.
Sea como fuere, el escándalo Epstein continúa proyectando su sombra sobre la familia York. El ex príncipe Andrés perdió sus funciones institucionales y todos sus honores militares, mientras que cualquier nueva revelación sobre el entorno familiar vuelve a reabrir una crisis que Buckingham lleva años intentando dejar atrás.
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