Ni Mbappé pudo evitarlo: Ester Expósito se queda en blanco ante Alberto de Mónaco y el vídeo ya es viral
Ester Expósito vivió una noche de éxito en el Festival de Televisión de Montecarlo
La actriz recibió el International Golden Nymph Award de manos del príncipe Alberto II de Mónaco
Las cámaras captaron a Ester Expósito aparentemente desorientada por el protocolo durante el evento

La noche prometía ser de cuento para Ester Expósito. Montecarlo, alfombra azul, un premio internacional, un vestido espectacular y nada menos que el príncipe Alberto de Mónaco entregándole el galardón. Todo parecía preparado para una de esas imágenes destinadas a decorar álbumes de recuerdos y portadas de revistas. Sin embargo, hubo un pequeño detalle que terminó robándole protagonismo al premio: un instante de desconcierto que ya se ha convertido en uno de los momentos virales de la semana.
La actriz madrileña acudió a la inauguración del Festival de Televisión de Montecarlo para recoger el International Golden Nymph Award, un reconocimiento que confirma el excelente momento profesional que atraviesa tras consolidar su carrera más allá de las fronteras españolas. Elegante, sonriente y visiblemente emocionada, Ester subió al escenario para recibir el galardón de manos de Alberto de Mónaco. Hasta ahí, todo perfecto.
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Pero entonces llegó el temido enemigo de cualquier famoso en un acto oficial: el protocolo. Tras el saludo inicial y la entrega del premio, las cámaras captaron unos segundos en los que la actriz pareció quedarse sin saber muy bien cuál era el siguiente paso. ¿Había que posar? ¿Había que retirarse? ¿Había que intercambiar unas palabras más? Ese breve instante de duda fue suficiente para que las redes sociales hicieran el resto. El vídeo muestra a una Ester algo cortada, buscando referencias visuales y tratando de encajar en una situación que probablemente no forma parte de su día a día. Porque una cosa es enfrentarse a una alfombra roja y otra muy distinta manejarse con naturalidad ante un jefe de Estado y todo el ceremonial que le acompaña.
Lo mejor fue cómo resolvió el momento. Lejos de ponerse nerviosa o perder la compostura, la actriz recurrió a la mejor herramienta posible: una sonrisa. En cuestión de segundos recuperó la naturalidad y continuó con la ceremonia como si nada hubiera ocurrido. Precisamente esa reacción tan humana es la que ha provocado que muchos usuarios hayan empatizado con ella. Y es que, seamos sinceros, ¿quién no se ha sentido alguna vez como Ester en una situación social? Ese instante en el que no sabes si dar dos besos, estrechar la mano, quedarte quieto o salir corriendo. Solo que la mayoría lo vivimos delante de tres personas y ella lo hizo ante decenas de fotógrafos y millones de usuarios en internet.

Más allá del pequeño traspié, la noche fue un auténtico triunfo para la actriz. Su vestido de archivo firmado por Teresa Helbig fue uno de los más comentados de la gala y su presencia confirmó el peso internacional que ha ganado en los últimos años.