La Reina Letizia vuelve a lucir los pendientes que Felipe VI le regaló cuando nació Leonor, esta vez en la Cumbre Iberoamericana

La reina Letizia ha aprovechado la inauguración de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en el Teatro Real de Madrid, para recuperar dos de las joyas más especiales de su colección personal. En una cita de especial relevancia institucional, en la que Felipe VI y ella han ejercido por primera vez como anfitriones de los países participantes desde que comenzó su reinado, la Reina ha apostado por dos piezas cargadas de historia familiar: una pulsera de zafiros y diamantes y unos pendientes que también ha lucido la princesa Leonor.
La joya que más significado encierra es precisamente esta última. Se trata de los pendientes que la heredera llevó durante la 43.ª edición de los Premios Princesa de Asturias, en octubre de 2023, y que ahora han vuelto a aparecer en las orejas de su madre. La historia de esta pieza se remonta al nacimiento de Leonor. Fue entonces cuando Felipe VI, por aquel momento príncipe de Asturias, se los regaló a Letizia como gesto de amor tras la llegada de su primera hija. Desde entonces, los pendientes forman parte de su joyero y han adquirido un significado especial al pasar también por la imagen pública de la futura Reina.

El detalle no es menor: madre e hija comparten así una misma joya, que ha acompañado a ambas en dos momentos institucionales destacados. En el caso de Leonor, su elección para los premios que llevan su nombre convirtió los pendientes en una de las piezas más comentadas de aquel estilismo. Ahora, Letizia los ha recuperado para una cita diplomática de primer nivel, reforzando ese vínculo entre las dos generaciones de la Familia Real.
La segunda protagonista del joyero ha sido una pulsera de zafiros y diamantes que la Reina estrenó en 2019. Su combinación de piedras preciosas encajaba con los tonos azules de su estilismo y aportaba un punto de luz sin restar protagonismo al conjunto.