Una experta en Casa Real desvela a COOL el desafío de la princesa Leonor en su 21 cumpleaños: «Conectar con los jóvenes»
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Este sábado 31 de octubre, la Familia Real está de celebración. La princesa Leonor sopla las velas de su 21º cumpleaños, y lo hace en un momento especialmente significativo de su trayectoria, marcado por un protagonismo cada vez mayor en la agenda oficial y una creciente presencia en los actos en solitario. Tras alcanzar la mayoría de edad, completar su formación militar e iniciar una nueva etapa en la universidad, la heredera al trono continúa dando pasos firmes en su preparación para convertirse algún día en reina de España. Sin embargo, más allá de sus responsabilidades, existe un desafío que cobra especial relevancia al mismo tiempo que avanza hacia su futuro papel como monarca: conectar con los jóvenes de su generación.
La princesa pertenece a la generación Z y su educación, su estilo de vida y las obligaciones que acompañan a su condición de futura reina distan mucho de la realidad de quienes tienen su misma edad. Una diferencia que plantea una cuestión inevitable: ¿cómo puede conseguir que estos jóvenes lleguen a sentirse identificados y representados por ella? Desde COOL, hemos querido profundizar en este interrogante y, para ello, nos hemos puesto en contacto con Carmen Enríquez, una periodista experta en Casa Real que ha compartido con este medio las oportunidades que afronta y aprovecha la princesa para estrechar lazos con los jóvenes que, en un futuro, vivirán bajo su reinado.

A pesar de que la princesa se encuentra en una posición económica privilegiada, la periodista hace hincapié en que en ningún momento se muestra por encima de nadie ni recibe ningún tipo de trato de favor, lo que le puede permitir empatizar más con el resto. «Ahora cuando ha estado en las academias militares, hemos visto que ha recibido el mismo trato que el resto. […] Cuando hizo el crucero de instrucción, la hemos visto limpiando la cubierta del barco y subiéndose arriba del todo para plegar las velas», recordaba, destacando que no tiene ninguna duda de que si hubiera tenido una actitud engreída, hubiera trascendido de alguna manera. «Se comporta lo más normal posible para no apabullar a nadie», añadía.
Otra manera de conectar con esta generación es su forma de vestir, según Enríquez. «En el primer día de la universidad, iba vestida como todas las compañeras. No llevaba ningún modelito especial. […] Va vestida normal, incluso hay veces que no parece que sea princesa, porque va muy casual», explicaba. A esto añadía la manera que tenía de comportarse en público, mostrándose constantemente cariñosa con algunos de los miembros de su familia, especialmente con su hermana, la infanta Sofía.

No obstante, por otro lado, Carmen explicaba que la única opción que tenía para demostrar a la gente joven que entiende todas sus preocupaciones, sin haber tenido esa experiencia propia, es hacerlo a través de sus intervenciones. «Por ejemplo, en el discurso que pronunció el otro día en los Premios Princesa de Asturias lo dejó bien claro. Y lo hizo mostrando su apoyo y preocupación a través de su palabra en un momento convulso para todos los jóvenes», comentaba la experta.
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De esta manera, la princesa Leonor afronta sus 21 años con un desafío claro: conseguir que los jóvenes de su generación vean en ella una figura cercana, capaz de comprender sus inquietudes y preocupaciones pese a sus privilegios. Un reto que, tal y como apunta Carmen Enríquez, pasa por la naturalidad de sus gestos, su comportamiento y, sobre todo, por la capacidad de trasladar a través de sus palabras que es consciente del momento de incertidumbre que viven los jóvenes de nuestro país.