La justicia noruega acepta el recurso de Marius Borg un día después del funeral de Harald V y repetirá el juicio por violación y maltrato
La justicia noruega ha aceptado el recurso de Marius Borg Høiby contra la condena a cuatro años de prisión
El hijo de Mette-Marit tendrá que enfrentarse a un nuevo juicio
La decisión llega un día después de que acudiera al funeral de Harald V

La situación judicial de Marius Borg Høiby da un nuevo giro apenas un día después de su presencia en el funeral de Estado del rey Harald V. El Tribunal de Apelación de Borgarting ha aceptado íntegramente el recurso presentado por la defensa del hijo de la reina Mette-Marit contra la sentencia que le condenó el pasado mes de junio a cuatro años de prisión. La decisión implica que el caso volverá a ser juzgado y que la justicia noruega tendrá que examinar de nuevo la culpabilidad del joven, la duración de la pena y las indemnizaciones establecidas para las víctimas. De esta manera, el proceso que mantiene a Marius Borg en el centro de la atención mediática vuelve a abrirse, después de que la fiscalía no considerase necesaria la celebración de una nueva vista.
La resolución llega además en un momento especialmente significativo para la familia real noruega. Este miércoles, Marius Borg recibió un permiso judicial excepcional para acudir al funeral del rey Harald V, celebrado en la catedral de Oslo, a pesar del régimen de prisión domiciliaria que cumple desde el pasado mes de julio en la residencia de Skaugum. El joven, que permanece bajo control mediante una tobillera electrónica, pudo así acompañar a su madre, la reina Mette-Marit, y al resto de la familia durante las exequias del monarca, fallecido el pasado 28 de agosto a los 89 años. Su presencia en el funeral estuvo sometida a las condiciones establecidas por la justicia, ya que únicamente puede abandonar su domicilio por motivos concretos relacionados con el trabajo, los estudios, tratamientos o cuestiones médicas.
Marius Borg fue condenado en primera instancia a cuatro años de prisión después de ser declarado culpable de 34 de los 39 delitos por los que fue juzgado. Entre los hechos considerados probados se encontraban dos casos de violación a personas que, según la acusación, se encontraban inconscientes o incapacitadas para resistirse, además de delitos de violencia doméstica, agresiones y amenazas. La sentencia también contempló otros delitos relacionados con el incumplimiento de órdenes de alejamiento, posesión de marihuana e infracciones graves de tráfico. Asimismo, el tribunal estableció una indemnización conjunta de 640.000 coronas noruegas, unos 58.000 euros, que debía ser abonada a cuatro de las víctimas. Todos estos aspectos volverán ahora a ser examinados durante el nuevo proceso judicial, incluida la cuantía de las compensaciones económicas.
La defensa de Marius Borg, formada por los abogados Petar Sekulic y Ellen Holager Andenæs, había recurrido la sentencia al considerar que las pruebas presentadas durante el primer proceso no sustentaban de manera suficientemente sólida la condena. El Tribunal de Apelación ha terminado aceptando el recurso en su totalidad, lo que supone que el caso será revisado de nuevo ante una instancia superior. El abogado Petar Sekulic ha valorado positivamente la decisión y ha señalado que la aceptación íntegra del recurso era el resultado que esperaba la defensa. Por su parte, el fiscal del Estado, Sturla Henriksbø, ha confirmado que el nuevo juicio se desarrollará sobre la base de las mismas pruebas que ya fueron presentadas durante el procedimiento anterior y que la vista oral podría prolongarse durante al menos cuatro semanas.
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Por el momento, la justicia noruega todavía no ha fijado una fecha para el nuevo juicio. El Tribunal de Apelación ha anunciado que comenzará inmediatamente con los preparativos necesarios para organizar la vista, aunque todavía no es posible determinar cuándo comenzarán las sesiones. Mientras tanto, Marius Borg continuará sometido al régimen de arresto domiciliario con vigilancia electrónica en Skaugum. La situación se mantiene debido a la valoración de la justicia sobre el riesgo de que pueda volver a contactar con una de las víctimas y quebrantar las órdenes de alejamiento que pesan sobre él, algo que ya habría ocurrido durante el desarrollo del proceso y que fue uno de los motivos que llevaron a mantenerlo bajo custodia.
El caso de Marius Borg ha adquirido una enorme dimensión pública debido a su vínculo con la familia real noruega, aunque el joven no forma parte oficialmente de la Casa Real. Es el hijo de Mette-Marit fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon VIII y, pese a no ostentar funciones oficiales dentro de la institución, su situación judicial ha situado a la familia de la reina bajo un intenso escrutinio. Durante el proceso, además, Marius Borg ha reconocido haber tenido problemas relacionados con el consumo de alcohol y drogas, mientras que la justicia ha mantenido unas condiciones especialmente estrictas sobre su libertad de movimientos.
Ahora, la aceptación del recurso abre un nuevo capítulo en un caso que parecía encaminado a una condena firme y que vuelve a poner sobre la mesa todos los delitos analizados durante el primer juicio. La sentencia de cuatro años de prisión queda así sometida a una nueva revisión, al igual que la responsabilidad del joven en los hechos por los que fue condenado y las indemnizaciones fijadas para las víctimas. La repetición de la vista se produce, además, en plena transición para la monarquía noruega y después de uno de los acontecimientos institucionales más importantes del año: el funeral de Harald V, celebrado con la presencia de numerosas casas reales europeas. La atención vuelve ahora a Marius Borg, cuya situación judicial seguirá condicionando el foco mediático sobre la familia de la reina Mette-Marit durante los próximos meses.