Carlos III blinda el palacio de Buckingham ante la amenaza de un posible ataque ruso: «Los sistemas están anticuados»
El Palacio de Buckingham se prepara para reforzar su seguridad ante la creciente preocupación por posibles ataques
La Casa Real británica ha decidido modernizar parte de su infraestructura tecnológica
El precedente se remonta a 2023, cuando la página web oficial de la Familia Real quedó fuera de servicio
La preocupación por la seguridad del Palacio de Buckingham ha llevado a la Casa Real británica a poner el foco en una amenaza que no tiene que ver con la protección física del edificio, sino con sus sistemas informáticos. En un escenario internacional marcado por las tensiones entre Reino Unido y Rusia, la institución se prepara para actualizar su infraestructura tecnológica y reforzar su capacidad para responder ante posibles ciberataques. Según las informaciones publicadas por la prensa británica, funcionarios de la Casa del Rey han reconocido que algunos de sus sistemas son ya «anticuados» y «requieren una renovación», por lo que parte de los recursos disponibles se destinarán a mejorar la ciberseguridad. Una decisión que adquiere especial relevancia teniendo en cuenta que la institución ya ha sufrido anteriormente las consecuencias de este tipo de ofensivas y que ahora pretende reducir sus vulnerabilidades ante futuros intentos de ataque.
El principal precedente se remonta a octubre de 2023, cuando la página web oficial de la Familia Real británica sufrió un ciberataque que consiguió dejarla fuera de servicio durante aproximadamente una hora y media. Aquel episodio sirve ahora como una importante advertencia para Buckingham, especialmente ante las informaciones sobre el aumento de las operaciones vinculadas a Rusia en el denominado terreno de la guerra híbrida o «zona gris». Los medios británicos han puesto el foco en ataques atribuidos a hackers rusos y en la necesidad de que las instituciones refuercen unas defensas digitales que se han convertido en una pieza esencial de la seguridad. El objetivo de Buckingham pasa, por tanto, por evitar que una situación similar vuelva a comprometer sus servicios digitales y garantizar que sus sistemas puedan responder ante amenazas cada vez más sofisticadas.