Si te pica el cuero cabelludo en verano, esto es lo que haces mal: «La clave está en una buena higiene y lavado»
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Echarte la mano a la cabeza para aliviar el picor es un gesto más común de lo que debería durante el verano. Como causas principales hay muchas: podríamos señalar al calor y cómo el sudor hace que pique más la cabeza, o al propio sol y el hecho de que cuando el cuero cabelludo se irrita, aumenta la molestia y el picor. Causas hay muchas derivadas del sol, pero si esto te ocurre, también deberías prestar atención a pequeños detalles que llevas a cabo en tu rutina de cuidado capilar y que podrían estar provocando que esta incómoda sensación aumente. Para saber detectarlas y ver cómo podemos darle solución, quédate y lee todos los consejos que tenemos que darte gracias a los profesionales.
Durante el verano, el cuero cabelludo está expuesto a una combinación de factores que pueden alterar su equilibrio natural. Son elementos propios de esta estación sumados a factores humanos. Lo que ocurre es que, cuando todos estos elementos se combinan, es habitual que aparezcan sensaciones de picor, tirantez o incomodidad, incluso en personas que no suelen tener el cuero cabelludo sensible el resto del año.

Pero el cuero cabelludo también envía señales cuando algo no va bien, por lo que conviene no normalizar molestias persistentes. «Si el picor es intenso, persiste durante varias semanas, aparece acompañado de dolor, descamación importante o lesiones, lo recomendable es acudir a un dermatólogo para que pueda valorar el origen del problema y establecer el tratamiento más adecuado», recomiendan los expertos capilares del champú en seco Batiste.
Protege y cuida
«Pasar muchas horas al sol sin proteger la raya del cabello, dejar el sudor acumulado durante demasiado tiempo después de hacer deporte o de un día de playa, o no aclarar el cabello tras el contacto con la sal o el cloro son hábitos que pueden favorecer la aparición de molestias», apuntan los expertos de Batiste.

Si entramos en el salitre o el sudor, el problema no está sólo en que pueda dañar la piel cuando entra en contacto, sino en que «si permanece durante muchas horas en contacto con la piel, puede aumentar esa sensación de malestar, especialmente cuando se mezcla con residuos de productos capilares o contaminación», apuntan los expertos de Batiste. Por eso es importante aclarar siempre el cabello después de un baño y proteger el cuero cabelludo de la exposición solar directa con gorras o protectores solares específicos.

En cuanto a los productos, trata de buscar fórmulas ligeras y respetuosas con el pH del cuero cabelludo, dermatológicamente probadas y desarrolladas para pieles sensibles, «estas pueden ser una buena opción cuando existe tendencia al picor o a la incomodidad», subrayan desde Batiste. «Por el contrario, conviene evitar el uso excesivo de productos muy agresivos o una acumulación innecesaria de productos de fijación, ya que pueden favorecer la aparición de residuos y aumentar la sensación de incomodidad».
Cuidado con el calor
El sol ya es suficientemente abrasivo para el cuero cabelludo como para seguir sometiéndole a altas temperaturas en el día a día. Hablamos del momento de la ducha, donde conviene evitar el uso de agua muy caliente y terminar el lavado con agua fría.
«Un último aclarado con agua fresca ayuda a estimular la microcirculación superficial del cuero cabelludo y aporta una agradable sensación de frescor, especialmente durante los meses de calor», apuntan desde Batiste. Eso sí, no es necesario que el agua esté muy fría; «basta con que la temperatura sea ligeramente inferior a la del resto de la ducha para disfrutar de ese efecto revitalizante».
Cuidado con los ‘clean look’
Llevar peinados muy tirantes durante muchas horas o rascarse de forma continuada son gestos que pueden agravar la irritación. Cuando intentas abarcar todos los pelos con el cepillo, puede que no seas consciente de que estás ejerciendo más presión de la necesaria en el cuero cabelludo. Incluso a veces, el problema está directamente en no utilizar un cepillo de cerdas naturales y emplear uno de plástico.

Otro punto son los productos fijadores que utilizas, que se acumulan en la raíz, suman residuo e irritan la piel. Pero es que en el resultado final está también la causa de este daño: el clean look busca la máxima tirantez en la raíz para dar la sensación de recogido máximo. De modo que se ejerce una tensión extrema sobre la raíz, lo que debilita el folículo piloso y puede derivar en inflamación del mismo y picazón.