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Ana Molina, dermatóloga: «Estos son los activos cosméticos que realmente funcionan contra el envejecimiento de la piel»

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(Foto: Canva)
Marta Morales

Encontrar un cosmético antiedad eficaz no siempre es sencillo. El mercado está lleno de ingredientes que prometen reducir arrugas, mejorar la firmeza o devolver la luminosidad al rostro, pero no todos cuentan con el mismo respaldo científico. Más allá de las modas y las tendencias virales, existen activos cuya eficacia está ampliamente demostrada y que, según los dermatólogos, deberían ser la base de cualquier rutina de cuidado de la piel. Para identificar cuáles son los ingredientes con mejores resultados, la dermatóloga Ana Molina recurre a la conocida pirámide de Zoe Draelos, una clasificación que ordena los activos cosméticos en función de la evidencia científica disponible sobre su capacidad para combatir el envejecimiento cutáneo.

La especialista explica que la base de la pirámide está formada por los ingredientes imprescindibles, aquellos que ofrecen los mayores beneficios a largo plazo y que deberían utilizarse prácticamente todos los días. «Soy muy fan de la pirámide de Zoe Draelos. Efectivamente, es una dermatóloga que estableció una pirámide de activos en base a su eficacia. Abajo de la pirámide están los activos que más eficacia han demostrado frente al envejecimiento y, por tanto, deberíamos usar casi a diario: las cremas hidratantes, los protectores solares y los antioxidantes», explica.

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(Foto: Zoe Draelos)

Los tres pilares de una rutina antiedad

Según esta clasificación, la hidratación, la protección solar y los antioxidantes constituyen el primer escalón del cuidado antiedad. Mantener la piel hidratada ayuda a preservar su función barrera, mientras que el uso diario de protector solar sigue siendo la mejor estrategia para prevenir el fotoenvejecimiento provocado por la radiación ultravioleta.

A ello se suman los antioxidantes, capaces de combatir el daño producido por los radicales libres. Entre ellos, la vitamina C continúa siendo uno de los ingredientes estrella, gracias a su capacidad para aportar luminosidad, estimular la síntesis de colágeno y proteger la piel del estrés oxidativo. También destaca el ácido ferúlico, que suele combinarse con la vitamina C para potenciar su estabilidad y eficacia.

Retinol y retinal: los grandes transformadores de la piel

En el segundo nivel de la pirámide aparecen los conocidos como activos transformadores, ingredientes que favorecen la renovación celular y ayudan a mejorar la textura, las arrugas y la firmeza de la piel. Entre todos ellos, Ana Molina tiene claros sus favoritos. «Todos los que están abajo de la pirámide son importantes. Me quedaría con los antioxidantes principalmente, como la vitamina C, el ácido ferúlico y, obviamente, con los filtros solares, ahí no hay ninguna duda. Luego, de los del segundo escalón de la pirámide, dentro de los transformadores, me quedaría con el retinol o incluso el retinal, que es un poquito más potente y cada vez se va a usar más», asegura.

El retinol sigue siendo uno de los ingredientes con mayor respaldo científico para tratar los signos del envejecimiento, ya que favorece la producción de colágeno y mejora tanto la textura como la uniformidad de la piel. En los últimos años, el retinal ha ganado protagonismo porque ofrece una acción más rápida y una eficacia superior en determinadas formulaciones.

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(Foto: @chanel.beauty)

Los factores epigenéticos, la innovación que podría marcar el futuro de la cosmética

En la parte más alta de la pirámide se encuentran los ingredientes más novedosos. Aunque todavía cuentan con menos evidencia científica, despiertan un enorme interés por su potencial para actuar sobre los procesos relacionados con el envejecimiento. Es el caso de los péptidos, los factores de crecimiento y, especialmente, los factores epigenéticos, los activos que más llaman la atención de Ana Molina.

La dermatóloga explica que estos ingredientes no modifican el ADN, sino que influyen en la forma en que determinados genes se expresan dentro de las células de la piel. Gracias a este mecanismo, podrían favorecer la activación de procesos relacionados con la producción de colágeno y elastina, dos proteínas fundamentales para mantener la firmeza y elasticidad cutáneas. Aunque su recorrido científico todavía es limitado, las expectativas son altas. Como resume la dermatóloga:

«Son el futuro. Es verdad que ya hay alguna casa comercial que los está fabricando. En ‘Mesoestetic’ y ‘Eucerin’ ya tienen cosméticos que incluyen factores epigenéticos. En cualquier caso, es algo muy novedoso y en el futuro se va a desarrollar más y con mucha más evidencia científica, que de momento es muy poquita»

La conclusión es clara: si el objetivo es prevenir y tratar el envejecimiento de la piel, la prioridad debe estar en los ingredientes con mayor evidencia científica. La hidratación, la protección solar, los antioxidantes y los retinoides continúan siendo la base de una rutina eficaz, mientras que los factores epigenéticos representan una de las líneas de investigación más prometedoras para los próximos años.