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Papa León XIV

El Papa León XIV y Bad Bunny se vieron en el Bernabéu: el Vaticano confirma un encuentro privado

Madrid ha sido durante los últimos días el escenario de dos fenómenos muy distintos, pero igualmente multitudinarios. Por un lado, Bad Bunny, convertido en el gran protagonista musical del verano con su histórica residencia de diez conciertos en la capital. Por otro, el papa León XIV, que ha reunido a decenas de miles de fieles durante su visita pastoral a la ciudad. Dos agendas paralelas, dos públicos diferentes y dos mundos aparentemente alejados que, contra todo pronóstico, terminaron cruzándose.

El portavoz vaticano, Matteo Bruni, ha informado según recoge EFE que, este lunes, el Pontífice mantuvo un encuentro privado con el artista puertorriqueño y su familia tras el acto celebrado en el estadio Santiago Bernabéu, que congregó a unas 80.000 personas de la comunidad diocesana madrileña. La reunión se desarrolló con total discreción y, por el momento, no existen fotografías ni vídeos del momento.

La posibilidad de que ambos llegaran a verse parecía remota. Mientras Bad Bunny se encuentra inmerso en una residencia sin precedentes en Madrid, con diez conciertos que han convertido a la ciudad en el epicentro de la música latina, León XIV afrontaba una intensa agenda de actos religiosos repartidos por distintos puntos de la capital.

El propio Papa reconoció días atrás, durante el vuelo que le trasladó desde Roma a Madrid, que desconocía si tendría ocasión de encontrarse con el cantante debido a la coincidencia de compromisos. La situación era especialmente complicada porque uno de los conciertos del puertorriqueño en el Metropolitano coincidió con la gran vigilia papal celebrada en la plaza de Lima.

El Papa León XIV en el Bernabéu. (Foto: Europa Press)

Aquel mismo día, un periodista planteó al Pontífice una pregunta que reflejaba perfectamente el ambiente que se respiraba en Madrid: «¿Qué elegirían los jóvenes, ir a ver a Bad Bunny o ir a ver al Papa?». León XIV respondió con naturalidad, admitiendo que muchos probablemente escogerían al artista, aunque destacó también la presencia de miles de jóvenes en los actos religiosos.

Ambas agendas se hicieron un hueco para el encuentro

Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, nunca se ha presentado como una persona especialmente vinculada a la práctica religiosa, aunque sí ha contado en varias ocasiones que procede de una familia de tradición católica. Esa circunstancia añade un elemento simbólico a una reunión que une a dos de las figuras con mayor capacidad de influencia sobre millones de personas en ámbitos muy distintos.

Durante los días previos, el arzobispo de Madrid, José Cobo, ya había dejado entrever que la posibilidad existía. «Las sorpresas son sorpresas», afirmó cuando fue preguntado por una posible reunión entre ambos.

La sorpresa finalmente se produjo. Sin cámaras, sin fotografías y lejos de los focos que habitualmente acompañan tanto al líder de la Iglesia católica como a una de las mayores estrellas de la música mundial.