Del rostro al busto: expertos analizan el cambio físico de Begoña Gómez en su ‘annus horribilis’
La esposa de Pedro Sánchez, objeto de análisis, por su notable transformación física
Hemos detectado cambios notables, como una transformación en su nariz y una mejora en la textura de su piel
Begoña Gómez se ha visto en el ojo del huracán de la corrupción por sus negocios privados. Sin embargo, y a pesar del clima político tan hostil en el que se encuentra, tanto ella como y su marido han puesto rumbo estas Navidades a la provincia de Huesca para esquiar en la estación de Cerler.
Sin lugar a dudas, todo lo que la esposa del presidente está sintiendo y viviendo la ha llevado, en alguna ocasión, a buscar el no estar expuesta a la atención pública. Pero también es cierto que en el momento en el que se ha dejado ver en persona, hemos notado ciertos cambios en su estética. Y no lo decimos nosotros, lo dicen los expertos en el tema.
Ácido hialurónico, bótox y más
Tener un rostro libre de manchas, arrugas y reluciente a los 49 (edad de Begoña Gómez) no es gratis. Y sí, ya lo sabemos, la genética también juega un papel importante, pero, seamos sinceros, a veces el bisturí también hacer lo suyo porque lo está claro es que los milagros no existen. Puede que la mujer de Pedro Sánchez tenga un poco de herencia, pero tal y como nos ha dicho la Dra. Elena Moreno Luna, médica estética de Clínica FEMM, Begoña es fan del escarpelo.
La experta le ha realizado un análisis facial exhaustivo y ha llegado a varias conclusiones. La primera de ella es que la esposa del presidente nunca ha tenido la punta de la nariz tan fina como ahora. Aunque, por supuesto, el rostro cambia con los años, la doctora Luna cuenta que podría haber sido trabajada con ácido hialurónico para hacerla más armoniosa, pero sin perder la forma natural. «No parece que se haya hecho una rinoplastia, pero sí está tratada. Se puede apreciar que la punta es más delgada, pero aun así continúa siendo una nariz ancha, por lo que se ha tratado con hialurónico levantando la punta para que impresione de tener una nariz más fina en la punta”. Si bien, la protagonista no ha dado señales algunas sobre su afición a la medicina estética, no cabe duda de que para ella y su marido, el lema de “cuantos más guapos, mejor” parece aplicarse en conjunto, ya que ambos prestan mucha atención a su imagen.
Begoña, que tampoco tiene arrugas en la cara cuando sonríe, parece que ha sucumbido a las maravillas del bótox. La experta lo ve claro: “lleva el tercio superior del rostro tratado con toxina botulínica porque se ven disminuidas sus arrugas de expresión, además de presentar una mirada relajada y descansada”. La doctora cuenta que también ha dado “soporte de pómulo y se ha puesto relleno de ojeras con ácido hialurónico”.
Y hablemos de sus labios. Porque no es que haya aumentado su volumen de forma abusiva, pero si ha mantenido la jugosidad de su juventud, y esto, querido lector, se pierde con los años. Ahora bien, la esposa de Sánchez mantiene la forma del labio intacta. Puedes ver su evolución a través de las fotos, porque no es posible conservar un labio tan marcado y grueso casi a los 50. Por último, si nos fijamos en la calidad de su piel, siempre luce ese efecto ‘piel desnuda’ con acabado luminoso y radiante. Pues… parece que también es obra de la medicina estética. “Para estar radiante en los diferentes actos a los que acude, se realizará tratamientos de mesoterapia facial”, cuenta Elena Moreno. Vamos todo un combo de tratamientos que no dejan nada al azar.
El cambio en el busto de Begoña Gómez
También se ha hablado mucho sobre si Begoña Gómez ha pasado por el quirófano para mejorar y aumentar el aspecto de su pecho. A pesar de que ella no ha confirmado ni desmentido nunca estas suposiciones, los expertos en cirugía plástica lo tienen claro, y plantean varias teorías sobre si realmente se ha sometido a una operación.
El cirujano plástico Diego Tomás Ivancich afirma en sus declaraciones que “por lo que veo en las fotografías del antes y después, sí diría que se ha operado. En la foto de antes se ven los típicos signos involuntarios propios de la edad y los embarazos, donde se pierde proyección en el polo superior y también hay una pérdida de volumen general. Esto hace que, estéticamente, haya menos escote y, por ende, la ropa queda peor. Es entonces cuando se suele recurrir a los sujetadores con relleno”. Aunque el experto dice que, sin explorar a la paciente, es complicado determinar el tipo exacto de prótesis, sugiere que es posible que lleve de tipo redondas, ya que son las mejores para rellenar el pelo superior.
Lo cierto es que si nos fijamos en estas dos imágenes, se puede apreciar una clara diferencia en el contorno del busto de Begoña. En la imagen de la izquierda, está prácticamente plana. Sin embargo, en la foto de la derecha, el pecho parece haber ganado un volumen más redondeado y lleno, con una mayor proyección en el área superior, lo que podría significar un aumento con un implante mamario. Esta operación suele rondar los 5.000 euros.
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