Ciencia
Contaminación

Informe devastador: solo hay 13 países en el mundo respiran aire seguro, 3 de ellos europeos (y ninguno es España)

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Como muchos saben, la contaminación medioambiental es una amenaza creciente y sigilosa que condena a casi todos los rincones del globo. Y para descartar problemas médicos, las autoridades sanitarias exigen como mínimo un aire seguro. En este sentido, la concentración de las diminutas partículas finas en suspensión (PM2.5) no debería sobrepasar ciertos umbrales fijos.

No obstante, los prolongados fenómenos climáticos adversos sumados a las altas emisiones fósiles impiden cumplir con estas pautas de limpieza regulares. Mantener el entorno cotidiano con un aire seguro es un desafío que gran parte de las naciones desarrolladas no logran superar, exponiendo así a su población a altos valores perjudiciales cotidianamente.

Los 13 países que conservan un aire seguro según el último informe: no está España

El reciente y muy esperado Informe Mundial sobre la Calidad del Aire 2025, elaborado por la firma especializada suiza IQAir, arroja datos ciertamente clarificadores. El documento analiza minuciosamente la situación de casi diez mil núcleos urbanos pertenecientes a más de 140 estados independientes y no independientes de toda la geografía.

La conclusión del extenso análisis sanitario despeja cualquier duda posible al respecto del clima global: únicamente 13 territorios de los 143 analizados lograron certificar niveles de aire seguro de forma generalizada. Esta cifra certifica que consiguieron no rebasar el estrecho límite de los cinco microgramos máximo por metro cúbico anual exigidos.

El listado de los afortunados está compuesto en su gran mayoría por zonas insulares o bien regiones alejadas de grandes polos de industria pesada:

Dentro de esta selecta lista oficial, resalta rápidamente un detalle muy concreto. Solamente tres representantes del continente europeo consiguen este aprobado general médico. Islandia, Andorra y Estonia se erigen en 2025 como los únicos escudos verdes frente a la espesa nube de polución que acaba cubriendo el resto de Europa.

Dificultades de España para alcanzar cifras de aire seguro

Como cabía esperar a la vista de los resultados globales previos, España se queda fuera de los primeros lugares del listado higiénico. El territorio nacional ocupa una discreta plaza número 112 en la tabla mundial, ubicándose en el puesto 33 si solo se cuenta el mapa continental vecino para su medición.

Pese a esta posición general intermedia a nivel europeo, el aspecto de la atmósfera nacional varía muchísimo dependiendo de la autonomía o provincia a la que se mire concretamente. Las localidades de La Granja de San Ildefonso, Castelló de la Plana y Benicàssim se sitúan este año a la cabeza nacional por sus buenos registros.

En la zona baja de la tabla constan otros municipios con muchísimas más complicaciones ambientales durante todo este ejercicio evaluado por Suiza.

Ourense, Mollet del Valles y Los Cortijillos anotan las peores métricas anuales del recuento oficial, alejando así las opciones de mantener un ambiente con aire seguro para sus vecinos en múltiples y largos episodios del 2025.

Las consecuencias para el mundo de tener un aire impoluto

El declive global del entorno no resulta una estadística exclusiva del viejo continente europeo. A nivel general y sumando todos los mapas, un alarmante 91% de los países bajo estudio diario convive con una densa atmósfera contaminada de forma casi ininterrumpida. Pakistán figura como el territorio más castigado de todos con sus registros.

Filtrando todas las métricas por grandes núcleos urbanos y dejando de lado las extensiones salvajes protegidas, el aprobado desciende de golpe hasta un crítico 14%.

El récord negativo y peor registro recayó durante este año sobre la ciudad de Loni, en la India, donde la densidad de partículas sobrepasa más de veintidós veces toda recomendación de salud.

La perjudicial polución adquiere altas cotas de peligrosidad, especialmente durante los largos meses faltos de lluvias prolongadas que arrastren residuos.

Las citadas partículas suspendidas traspasan ágilmente barreras naturales de filtrado y consiguen invadir directamente el riego circulatorio, acarreando severas secuelas físicas y orgánicas muy costosas de revertir más adelante en las consultas médicas locales del continente asiático y africano fundamentalmente.

El humo forestal, uno de los antagonistas de la lucha por conseguir un aire seguro

Por otro lado, la gran ausencia prolongada de humedad ambiental ha favorecido desgraciadamente un drástico incremento de graves quemas e inmensos incendios sin control.

El humo negro transportado desde zonas boscosas en llamas norteamericanas y el continuo polvo africano lograron sepultar las estimaciones positivas de aire en otros países receptores bastante apartados de sus focos originarios de ignición.

En el informe destacan precisamente a dos viejos conocidos perjudicados en Europa por esta cuestión, como son Grecia o Suiza.

Estas zonas fronterizas registraron sorpresivos aumentos máximos superiores estadísticamente al 30% dentro de sus promedios clásicos, apuntando su causa hacia aquellos vientos foráneos lejanos repletos de restos.

Y esto, sin culpar de los mismos de modo alguno a su red de talleres propia ni a posibles grandes escapes locales en polígonos industriales y vehículos privados circulando allí diariamente.

Ante esta demostrada y preocupante inestabilidad externa, algunos equipos expertos investigadores urgen intensificar velozmente el número de potentes redes con medición fiable al instante.