Ciencia
Energía

Conmoción en el sector energético: inventan un sistema que permite guardar energía solar durante varios días

A medida que la tecnología avanza y continúa desarrollándose, las capacidades humanas extralimitan la Tierra y dirigen su mirada hacia el espacio. La actual misión lunar de la NASA es tan solo uno de los cientos de ejemplos que existen hoy en día. Aunque la vuelta del ser humano a la órbita de la Luna llame la atención, en estas últimas semanas se ha anunciado un descubrimiento mucho más llamativo.

Esto se debe a que un grupo de investigadores alemanes de las universidades de Ulm y Jena ha logrado desarrollar un nuevo tipo de «batería solar» que no solo destaca por almacenar la energía varios días, sino que además puede convertirla en hidrógeno bajo demanda cuando el Sol se esconde.

La demanda energética actual requiere un almacenamiento inteligente y flexible debido a la intermitencia de las energías renovables; por ello los investigadores buscaron una solución basada en una macromolécula creada para almacenar electrones.

Gracias a su composición, pueden captar y almacenar energía química proveniente de la luz solar durante días. Esto quiere decir que la luz obtenida se puede conservar para después transformar en hidrógeno a los días siguientes.

Esto solucionaría el problema de tener que producir y consumir energía solar al mismo tiempo. «Los resultados abren nuevas perspectivas para tecnologías de almacenamiento solar rentables y escalables, y constituyen un pilar fundamental en el camino hacia una economía energética sostenible basada en la química», destaca el profesor Ulrich Schubert.

Misión Artemis II

La misión Artemis II de la NASA ha hecho historia y ha marcado un hito histórico en la exploración espacial con su esperada llegada a la órbita de la Luna, en un paso clave del programa Artemis que busca el regreso del ser humano al satélite más de 50 años después de que lo hiciera el Apolo 17.

Este vuelo tripulado alrededor de la Luna, seguido en directo por todo el mundo, supone un avance decisivo para futuras misiones como Artemis III, que pretende llevar astronautas de nuevo a la superficie lunar.

Con la nave Orion de la NASA, el cohete Space Launch System (SLS) y la tripulación a bordo, se abre una nueva era en la exploración lunar, con objetivos científicos, tecnológicos y estratégicos que podrían cambiar la historia.