Sant Jeroni conserva su inmenso patrimonio pese a las bombas republicanas y la ‘batalla’ contra el obispo
Se fundó en el siglo XV y, junto a Santa Clara y Santa Magdalena, es uno de los conventos mejor conservados de la ciudad
En octubre del 37 dos bombas cayeron sobre el convento, destrozaron la sala capitular y mataron a dos monjas
El Convento de Santa Isabel, en Palma, popularmente conocido como Sant Jeroni, se fundó en el siglo XV y, junto a Santa Clara y Santa Magdalena, es uno de los complejos conventuales mejor conservados de la ciudad. Las monjas residieron en Sant Jeroni hasta el momento de su traslado a Inca en 2015. El convento tiene un inmenso valor patrimonial y una extensa colección de obras de arte que ahora y de forma provisional se encuentran custodiadas en Sant Bartomeu de Inca.
Junto a las murallas de la Porta des Camp inicialmente se fundó un convento bajo la advocación de Santa Isabel de Hungría, pero posteriormente la presencia de las monjas jerónimas popularizó la advocación de San Jeroni, nombre con el que es conocido actualmente.
Los inicios del convento se remontan a 1336, cuando se instalaron unas religiosas terciarias franciscanas. Con el tiempo, fueron ampliando las dependencias con nuevas casas, de las que todavía se conservan las puertas, cegadas en el muro exterior. Fue en 1485 cuando el convento fue ocupado por una nueva comunidad de religiosas de la orden de San Jerónimo. La iglesia actual se construyó entre 1651 y 1669.
A lo largo de la historia, son innumerables las vicisitudes que ha vivido Sant Jeroni antes del último episodio que se ha concretado en la batalla de las monjas contra el Obispado de Mallorca, que durante doce años ha intentado por todos los medios apropiarse del monasterio. El pasado mes de junio, el Tribunal Supremo dictaminó de forma definitiva que el monasterio era propiedad de las monjas jerónimas. Era la tercera sentencia a favor de las religiosas y la tercera vez en que se condenaba al Obispado a pagar las costas.
Otro episodio, en este caso trágico, vivido por la comunidad religiosa de Sant Jeroni fue durante la Guerra Civil, cuando dos bombas lanzadas por la aviación republicana cayeron sobre el convento.
En mayo de 1937, el bando republicano inició los bombardeos sobre Mallorca. Las monjas acondicionaron un antiguo subterráneo en la parte más antigua del convento como refugio antiaéreo. El 7 de octubre de 1937, a las 16,30 horas, una o dos bombas cayeron sobre el convento, concretamente sobre la parte del edificio que albergaba la Sala Capitular, la enfermería, la sala de labor y los Porches del Rey. Bajo las ruinas quedaron enterradas dos monjas que no tuvieron ocasión de llegar al refugio. Una era sor Amparo de Jesús, que era ciega de nacimiento y sufría demencia senil. La otra era la enfermera de la comunidad religiosa, sor María del Cor de Jesús.
La monja enfermera, en lugar de dirigirse urgentemente al refugio, fue a buscar a sor Amparo para acompañarla. Cayeron las bombas antes de que pudieran refugiarse. La Sala Capitular y las demás dependencias ya no fueron reconstruidas.
De la historia del convento, destacar también la colaboración de Gaudí con las monjas durante su estancia en Mallorca por la reforma de la Catedral. Colaboró en la confección de un monumento de las Cuarenta Horas: mientras que Gaudí hizo el diseño, las monjas realizaron los bordados; finalmente, el proyecto no se acabó y permaneció a medias.
A lo largo de los siglos, en el monasterio han vivido centenares de monjas de clausura. Han llevado una vida austera, combinando la vida contemplativa con la oración, las labores de costura y el cuidado del huerto y el jardín. En el claustro del convento están enterradas medio millar de las hermanas que entregaron su vida a Dios y al prójimo.
En 2015, la comunidad decidió abandonar el convento. La falta de vocaciones, la elevada edad de las religiosas y el deterioro del convento por la falta de restauraciones, motivaron el traslado de las religiosas a San Bartolomé de Inca, el otro convento de la isla de monjas jerónimas.
Hoy las dependencias del monasterio están deshabitadas, pero en perfecto estado de conservación gracias a los trabajos dirigidos por Pere Terrasa, especialista en Bellas Artes, y la labor de un grupo de voluntarios. Se conservan todas las estancias propias de un monasterio, celdas, pasillos, la nueva sala capitular, el claustro, las dependencias de las novicias, la enfermería… Precisamente en el armario de la enfermería hay una antigua lámina con este escrito: «La vida es un instante, es pasajera; Dios mío, para amarte en la tierra no tengo más que hoy».
Lo último en Islas
-
Pilar Rosselló: «Sant Jeroni aspira a tener una función social o educativa y a recuperar el culto en su iglesia»
-
Sant Jeroni conserva su inmenso patrimonio pese a las bombas republicanas y la ‘batalla’ contra el obispo
-
Pilar Rosselló: «La postura del Obispado de Mallorca con Sant Jeroni ha sido altamente perjudicial para la Iglesia»
-
El cerebro financiero de Plus Ultra acusado de blanquear dinero con casas de lujo en Mallorca declara esta semana
-
Javier Sanz, presidente de la APB: «El 95% de los productos que consume Baleares llega por mar, la prioridad estratégica es garantizar el suministro»
Últimas noticias
-
Cambio de norma confirmado: desde el 1 de enero de 2027 se permitirá quitar los peores meses de cotización para calcular la pensión de jubilación
-
El plazo que debe cumplir cualquier casero para no renovar el alquiler: tiene que avisar 4 meses antes o el contrato seguirá 3 años más
-
Según la psicología las personas que hablan con sus mascotas no son solitarias, en realidad son empáticas y tienen una sensibilidad especial
-
La infancia de Ayuso en Madrid: «Me gustaba pasar grandes temporadas con mis abuelos. Antes los niños eran más educados por todos»
-
Una joven de 20 años compra una casa por 9.000 € en el pueblo de su abuela en Cuenca y sólo reformar el tejado le cuesta más que la vivienda