Pacientes obligados a sortear jeringuillas, heces e inmigrantes ‘sintecho’ para ir al médico en Son Gotleu
El problema surge de un pequeño asentamiento de argelinos y marroquíes instalado en la puerta del centro de salud
El Centro de Salud de Son Gotleu vive una situación límite que, según vecinos y trabajadores, está convirtiendo la zona en «un escenario indigno de una ciudad moderna». A menos de 50 metros de un casal de barrio y de la propia comisaría de Policía Local, un pequeño asentamiento improvisado de argelinos y marroquíes ha sumido el entorno en una degradación que muchos describen como «insostenible».
Los accesos al centro sanitario aparecen a diario rodeados de jeringuillas tiradas por el suelo, botellas de vino barato, comida podrida, orina y defecaciones al aire libre. El olor es permanente y la presencia de basura ha atraído incluso a roedores. «Es como entrar en una pesadilla cada vez que vengo a trabajar. Nunca pensé que un centro de salud pudiera estar rodeado de algo así», lamenta una profesional sanitaria visiblemente indignada.
Vecinos y pacientes aseguran que cuatro o cinco argelinos y marroquíes viven allí durante las 24 horas del día, en condiciones que rozan la extrema insalubridad. Muchos pasan el día bebiendo, discutiendo o cayendo en episodios de descontrol. «Estoy harto, de verdad. Vienes al médico y lo primero que ves es suciedad, gritos y gente borracha. ¿Dónde está la dignidad del barrio?», protesta un usuario del centro de salud, que asegura que hay personas mayores que tienen miedo de acudir a sus citas.
Otro vecino, que prefiere no dar su nombre, describe la escena sin rodeos: «Cuando quieren, se van detrás del edificio a hacer sus necesidades. Orinan, defecan, dejan restos de comida… Es imposible convivir con esto. Nadie merece pasar cada mañana entre olores que te revuelven el estómago.»
La Policía Local reconoce que recibe quejas constantes, pero admite que tiene las manos atadas. Según explican fuentes policiales, no pueden impedir que una persona permanezca en la vía pública si no está cometiendo un delito. «Hacemos lo que podemos, pero la ley es la ley. Y cuando intentas intervenir, algunos reaccionan mal. No es tan fácil como la gente cree», señalan agentes que patrullan la zona.
Desde el Ayuntamiento hacen lo que pueden y está en sus manos. La situación es compleja y de difícil solución. «Si una persona adulta decide rechazar la ayuda o permanecer en la calle, las herramientas legales son mínimas», apuntan fuentes policiales consultadas por OKBALEARES.
«Esto no es vida. No pedimos milagros, solo poder venir al médico sin sentir miedo ni asco. Es lo mínimo que cualquiera debería poder exigir», sentencia otra trabajadora del centro de salud, desesperada ante la falta de soluciones.
Lo último en OkBaleares
-
Herido muy grave un paraguayo de 48 años en Ibiza tras incendiarse la chabola en la que vivía
-
Tragedia en Mallorca: Muere un hombre de unos 40 años tras sufrir un accidente con un tractor en una finca de Bunyola
-
El joven detenido por acosar a su ex en Palma es campeón de Baleares de MMA y tiene riesgo extremo
-
Estafa en Palma: paga más de 23.000 euros por reformar su casa y descubre que el constructor ni siquiera pidió la licencia
-
Detenido un ecuatoriano en Palma tras amenazar con palos a cuatro personas por su orientación sexual
Últimas noticias
-
La Comunidad de Madrid acusa a Interior de «lavarse las manos» al pasar a la Policía Municipal la responsabilidad de desalojar Sol: «Es ilegal»
-
Un abogado experto advierte por el dinero en efectivo que guardas en casa: «Al meterlo en el banco te van a obligar a justificar el origen de los fondos»
-
El ‘poolworking’ llega a España: así es la nueva forma de teletrabajar que se está poniendo de moda entre los trabajadores españoles
-
Brandon McNulty hace grande a Estados Unidos y les da un Mundial de ciclismo 33 años después
-
Yoga, comida popular, asambleas y ‘Fuck Rent Fest’: el surrealista programa de los acampados en Sol