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El ‘golfista golfo’: cae el cabecilla de una banda organizada que robaba en lujosos campos de golf de Mallorca

El detenido es un rumano de unos 35 años que llegó a los juzgados con unas zapatillas Nike rosa chillón y unos calcetines verdes

Pasadas las 17:00 horas de este pasado miércoles, la rutina en los juzgados de Vía Alemania se vio alterada por la llegada de un detenido que no pasó desapercibido. Un rumano de unos 35 años, bajito y con barba descendía de un furgón de la Guardia Civil con una actitud serena, pero llamativa tanto por su comportamiento como por su vestimenta.

Custodiado por varios agentes del Instituto Armado, el sospechoso bajó del furgón policial procedente del cuartel de Calvià, en Mallorca. Lo hizo sin oponer resistencia, con calma, deteniéndose apenas unos segundos antes de dirigirse al interior de las dependencias judiciales. En ese instante, giró la cabeza hacia los medios de comunicación presentes y fijó la mirada en una de las cámaras, con gesto desafiante, aunque sin pronunciar palabra. Su imagen, sin embargo, ya hablaba por sí sola.

Lejos de optar por un atuendo discreto, el arrestado vestía de forma especialmente estridente: zapatillas de color rosa fosforito, combinadas con unos pantalones cortos y una camiseta negra. Completaba el conjunto con unos llamativos calcetines verdes, un contraste que no pasó inadvertido entre los presentes. Su apariencia rompía con la habitual sobriedad de este tipo de traslados judiciales.

Acto seguido, los agentes de la Benemérita lo escoltaron rápidamente hacia el interior del edificio, evitando cualquier contacto con el exterior. Allí debía comparecer ante la autoridad judicial tras su detención, producida a comienzos de semana.

El hombre está acusado de estar detrás de una serie de robos en lujosos campos de golf de Mallorca durante algo más de un año, todo ello de forma intermitente, para no ser detectado. Según fuentes próximas al caso a las que ha tenido acceso este periódico, utilizaba una estrategia tan simple como efectiva: se hacía pasar por un jugador más para moverse con naturalidad por las instalaciones y ganarse la confianza del entorno. De este modo, lograba acceder a zonas frecuentadas por clientes con alto poder adquisitivo.

Aprovechando momentos de descuido, sustraía objetos de valor como relojes de lujo, dinero en efectivo y tarjetas de crédito. Estas últimas eran utilizadas de forma casi inmediata antes de ser bloqueadas por sus propietarios. Para ello, el sospechoso empleaba un datáfono bancario portátil con el que realizaba transferencias a una cuenta vinculada a una empresa en Rumanía, lo que ha motivado también la imputación por un presunto delito de blanqueo de capitales.

Los investigadores consideran que el detenido no actuaba en solitario. De hecho, lo sitúan como el cabecilla de un grupo criminal organizado especializado en este tipo de delitos, cuyos integrantes aún no han sido localizados. Por este motivo, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.

La actividad delictiva se habría concentrado principalmente en zonas como Calvià y Llucmajor, donde varios usuarios de campos de golf denunciaron la desaparición de pertenencias en circunstancias similares. Entre los agentes encargados del caso, el detenido ya era conocido con un apodo que refleja su particular modo de operar: «el golfista golfo».

Ahora, será la autoridad judicial la que determine las medidas a adoptar mientras la investigación sigue su curso para desarticular por completo la red a la que presuntamente pertenece.