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SUCESOS

Explotación sexual en Mallorca: le ofrecieron trabajar en un sushi y acabó prostituyéndose a la fuerza

La Policía Nacional detiene a una pareja por captar a la víctima en el extranjero mediante falsas promesas

La Policía Nacional ha desarticulado un entramado criminal perfectamente estructurado que captaba a mujeres vulnerables en el extranjero mediante engaños para posteriormente obligarlas a prostituirse en Mallorca. En total, han sido detenidos un hombre y a una mujer como presuntos autores de un delito de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y pertenencia a organización criminal.

La investigación policial se inició al tener conocimiento de la situación de la víctima, una joven extranjera captada por un individuo al que conocía desde que era menor de edad debido a que se trataba de un amigo cercano de sus propios familiares.

Aprovechando esa relación de confianza, en cuanto la víctima cumplió los 18 años, el captor financió y gestionó desde España todos los trámites documentales y los gastos de viaje necesarios para trasladarla a la isla. La promesa que le hicieron para convencerla fue que trabajaría legalmente en un supuesto restaurante de comida japonesa, un empleo con el que supuestamente obtendría elevados ingresos para saldar la deuda del viaje y enviar ayuda económica a su familia.

Sin embargo, la realidad al llegar a territorio nacional fue radicalmente distinta. El hombre aprovechó la situación de extrema vulnerabilidad de la joven, marcada por su necesidad económica, su juventud y la desorientación de encontrarse sola en un país desconocido, para coaccionarla y obligarla a ejercer la prostitución.

Ante la rotunda negativa inicial de la chica a ofrecer servicios sexuales, el agresor la amenazó reiteradamente con revelar la naturaleza de su actividad a sus familiares con la clara intención de denigrarla y doblegar su voluntad.

Las pesquisas de la UCRIF revelaron que no se trataba de un hecho aislado, sino del modo de actuar de una organización criminal con un reparto de tareas sumamente coordinado. Según testificó la víctima, el grupo contaba con varios integrantes dedicados al sometimiento de las chicas. Entre ellos figuraba una mujer encargada de supervisar directamente a la joven para que trabajara y enseñarle la dinámica impuesta.

Por otro lado, la pareja del captor principal asumía las funciones de vigilancia, publicación de anuncios de contenido sexual en plataformas digitales y gestión de las llamadas de los clientes que solicitaban los servicios. Para evitar la acción policial, la red adoptaba estrictas medidas de seguridad orientadas a no dejar rastro de sus actividades en internet ni en aplicaciones de mensajería instantánea.

Tras varios meses de intensas indagaciones, las fuerzas de seguridad arrestaron el pasado martes al hombre y a la mujer implicados. Nada más concretarse las detenciones, los agentes activaron los protocolos de protección para brindar a la víctima un entorno completamente seguro, proporcionándole asistencia psicosocial con la colaboración de una ONG especializada.

Por el momento, la Policía Nacional ha constatado que no constan más víctimas directas de la red, aunque la investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones.