OkBaleares
PRIMERA LÍNEA

El día a día en Baleares hoy parece favorecer al centroderecha

La primera semana de junio amanecía con titulares muy significativos en algunos de los principales medios locales. He seleccionado tres. El menos rotundo, aunque probablemente orientador, nos llegaba desde las páginas del DM: Marga Prohens recorta distancias con la mayoría absoluta, pero seguirá dependiendo de Vox, haciéndose eco de un tracking reciente del PP de Baleares, y cómo no, refiriéndose a Vox como ultraderecha al gusto de cualquier redacción próxima a la izquierda, pero cuidándose muy mucho de caer en la tentación de usar el término ultraizquierda. Lo repetiré las veces que haga falta: Vox no es ultraderecha; todo lo más es radicalmente conservador, en comprensible respuesta a la actual desescalada de valores. 

Se trata de un sondeo encargado a la empresa demoscópica NC Report; es de suponer que convenientemente filtrado al medio en cuestión, porque los resultados que se recogen son altamente favorables para el PP, que alcanza los 28 escaños, tres más que en las elecciones de 2023, subiendo 2,1 puntos en intención de voto. Mientras tanto, los socialistas baleares quedarían solo en 16 escaños y, por lo tanto, bajando 3,1 puntos en intención de voto. 

Bajar solamente dos escaños después de la que está cayendo es preocupante porque da a entender que un PSOE inmerso en múltiples casos judiciales de corrupción no tira la toalla. Su votante se siente legitimado para darle todo el apoyo de manera incondicional, incapaz de comprender la maldad cosida a sus dirigentes. No hay la menor intención de clamar por la renovación. Lo que sí hay son oscuras orejeras sin dejarles ver la mierda que les envuelve.

El dato relevante a mi modo de ver es que Vox, aun subiendo en número de votos, se quedaría en los 8 actuales, interpretándose como un estancamiento en sintonía con lo sucedido en parte del cuarteto de recientes comicios. En el caso de Baleares, el supuesto estancamiento podría responder a que, en el comienzo de legislatura, Vox se comportó en plan la casa de los líos. No es menos relevante que los socialistas solamente perderían en torno a 15.000 votos a pesar del sanchismo y las malas artes de Armengol en el Congreso.

Dicho todo esto, con la cautela que reclama hablar de datos de un tracking debidamente ponderado a la medida del cliente. Lo que no evita referirse a un más que probable estado de opinión aquí del conjunto de la ciudadanía.

Los otros dos titulares ya resultan más acordes con el día a día en Baleares. Por ejemplo, UH, el mismo día de aparecer el sondeo a petición del PP, nos daba una información, en absoluto menor: El Govern a la caza del fraude en la compraventa de VPO, que traducido significa más inspectores para detectar sobreprecios y garantizar que se cumpla la ley.

También aquí, en OKBALEARES, esa misma fecha del DM y UH dejaba el siguiente titular: El Govern aprobará en junio nueva ley agraria, pactada con Vox. Para que se vea lo ultraderechista que es Vox, la sintonía del partido de Le Senne con el PP, o sea, la «derecha extrema», que diría el hoy imputado ZP, servirá para que la nueva ley agraria responda a muchas reivindicaciones del sector, en especial corregir limitaciones y aumentar la rentabilidad de explotaciones. Conviene recordar que después de los ocho años consecutivos del Pacte de Progrés, el sector primario de nuestra economía estaba al borde de la ruina. La actividad rural, aquí, la practican 5.200 personas. Del todo demoledor. 

Lo cierto es que en los tres años que llevamos de legislatura, con Prohens en la presidencia del Govern, el día a día en nuestra comunidad ya favorece al centroderecha, frente a los anteriores ocho años de Pacte, inmerso todo él en la nada de substancia a favor de la ciudadanía y en el todo de intoxicación ideológica. Y mucho ojo, tanto el PP como Vox, porque de ser cierto que el PSIB-PSOE solo perdería unos 15.000 votos, toca dejar los complejos a un lado, dándoles fuerte donde más les duele: la batalla cultural, para desterrar el catecismo woke que por sistema la extrema izquierda intenta imponernos desde que el hoy imputado Rodríguez Zapatero despertó el guerracivilismo y Pedro Sánchez lo continuó con mayor descaro, rozándose casi siempre el probable delito de alta traición. Tristemente, en España ha desaparecido la izquierda dialogante como valor supremo de la socialdemocracia. El voto al PSIB-PSOE, ¿es solamente cautivo o está cautivado por el cainismo?

En Baleares, PP y Vox lo tienen mejor que en otras comunidades para darle carta de naturaleza al entendimiento del conjunto de la derecha. Déjense de rivalidades y abracen de una vez el compromiso de caminar juntos, dejando claro que, en la aventura, no existen riesgos de inconstitucionalidad, al igual  que tampoco poner en riesgo los derechos sociales conquistados. Esta es la auténtica razón de ser del diálogo entre distintos, que comparten valores en atropello permanente por una extrema izquierda de frikis que deben volver a donde debían, o sea, su natural estado en los bajos de los puentes: un trol y todos los troles. Personajes negativos, por excelencia. Gruñones, voraces y pendencieros, que solamente exigen un pago. El pago es anular la libertad.