OkBaleares
ACOSO ESCOLAR

El calvario de la víctima de ‘bullying’ en Mallorca: «No quería ni comer ni pensar, sólo dormía»

La menor de 16 años estuvo cuatro días encerrada en su casa por el miedo que le provocaba ir al instituto

La joven de 16 años de Mallorca que lleva desde el pasado mes de enero siendo víctima de bullying por parte de una conflictiva compañera de instituto dejó de ir a clase por el miedo y la ansiedad que le provocaba regresar al centro a estudiar.

Lo que debería ser un derecho fundamental de todo niño, para esta menor era una pesadilla por culpa de una matona. Durante casi una semana, la afectada pasó un auténtico calvario encerrada en su casa con temor a volver a las aulas. «Estuvo cuatro días sin ir a clase. No quería ni comer ni pensar en nada, solo le apetecía dormir», asegura la progenitora en una entrevista a OKBALEARES.

Su madre, que prefiere mantenerse en el anonimato, cuenta que la menor vive cada día en una lucha constante para sobrevivir al acoso escolar. Va al centro escoltada por un vigilante de seguridad, requiere asistencia psicológica diaria para afrontar la jornada lectiva y dispone de una autorización para salir del aula para evitar ataques de ansiedad.

La acosadora fue expulsada durante 22 días, pero incluso en ese periodo de tiempo el acoso continuó. «Se personó en el centro y fue a buscarla. ¿Qué clase de seguridad le están dando a mi hija? Incluso cuando tenía prohibido acudir al colegio, accedió impunemente al recinto escolar y fue a por mi niña», cuenta la progenitora de la víctima.

Y es que desde principios de año, la acosadora la persigue a todas partes. Hace unas semanas, la situación llegó a tal extremo que la menor dejó de utilizar el autobús escolar por temor a coincidir con su acosadora. Ahora son sus padres la que la acompañan en coche para evitar nuevos episodios de bullying.

En una ocasión, la dirección del centro tuvo que llamar a la Policía Local de Llucmajor y a la Guardia Civil, que se personaron en las instalaciones para calmar la situación. Pese a ello, la presunta autora de los hechos continúa acudiendo al centro y no ha sido expulsada de manera definitiva.

A pesar de las reiteradas situaciones de acoso sufridas, la Fiscalía de Menores ha decidido archivar la denuncia. Desde el entorno familiar de la menor aseguran sentirse desprotegidos y reclaman medidas más contundentes tanto por parte de la dirección del centro como de la Conselleria de Educación.

De acuerdo con el entorno familiar, el origen del conflicto podría estar vinculado a la relación de amistad que la víctima mantiene con la ex pareja de la presunta agresora. Según explica la denunciante, la alumna conflictiva no tolera ver a otras compañeras con quien fue su novio, lo que habría desencadenado una escalada de hostilidad.