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MALLORCA

Atraco a un taxista en Son Banya: “Dame 50 euros o te clavo el cuchillo y te rajo en dos”

La Policía Nacional tuvo que desenfundar sus armas ante el posible ataque del ladrón dentro del poblado

La tranquilidad nocturna de Peguera, en Calvià (Mallorca) se vio truncada el pasado domingo por la madrugada cuando un taxista fue víctima de un atraco con arma blanca que podría haber terminado en tragedia. Según han confirmado fuentes de la Policía Nacional, el presunto agresor fue finalmente detenido y la autoridad judicial ha decretado prisión provisional para él.

El incidente ocurrió alrededor de las primeras horas de la mañana, cuando un conductor de taxi recogió a un hombre en Peguera con destino inicial al Coll d’en Rabassa, en la capital balear. Todo parecía transcurrir con normalidad, sin indicios de peligro. Sin embargo, la calma se rompió cuando el cliente pidió cambiar de destino y dirigirse a Son Banya, el mayor supermercado de la drogas de Baleares.

Al finalizar la carrera, el taxista pidió educadamente que se le abonara el importe del servicio. Fue entonces cuando el pasajero sacó de entre sus prendas un cuchillo de grandes dimensiones, apuntando directamente a la víctima con una amenaza que heló la sangre: “Dame 50 euros o te clavo el cuchillo y te rajo en dos”, le espetó.

La víctima, aterrorizada, intentó razonar con el agresor, suplicando por su seguridad. Pero el hombre armado se mantuvo firme y, incluso al marcharse, amenazó al taxista: «No llames a la Policía, dame tu número y te devuelvo 100 euros». El taxista, sin perder un segundo tras alejarse el asaltante, dio aviso inmediato a la Policía Nacional. La rápida reacción de varias patrullas permitió desplegar un operativo de búsqueda en el poblado y sus alrededores. Los agentes lograron localizar al presunto agresor poco después, en un tenso enfrentamiento que puso en alerta a toda la zona.

Al percatarse de la presencia policial, el hombre hizo un inquietante ademán de sacar algo de sus pantalones, lo que llevó a los agentes a desenfundar sus armas reglamentarias y ordenar al sospechoso tirarse al suelo con las manos visibles. Tras acatar la orden, fue finalmente detenido. Durante las diligencias posteriores, el detenido reconoció los hechos ante los agentes. Fue arrestado por un presunto delito de robo con violencia y, tras ser puesto a disposición judicial, la autoridad competente decretó su ingreso en prisión provisional.

Este caso ha generado alarma en la comunidad local, especialmente entre los taxistas que trabajan en la zona, quienes exigen mayor seguridad y presencia policial para prevenir hechos similares. Expertos en seguridad destacan que incidentes como este subrayan la importancia de la cooperación ciudadana con las fuerzas de seguridad para detener a delincuentes antes de que puedan causar daños irreparables.

El presunto agresor permanece en prisión mientras continúa la investigación, y las autoridades advierten que cualquier intento de reproducir este tipo de actos podría acarrear consecuencias legales severas. La historia de esta madrugada deja una advertencia clara: la violencia puede aparecer donde menos se espera, y la valentía de una sola víctima puede ser clave para atrapar al agresor.