TRIBUNALES

Atada a la cama con cinta aislante, asfixiada con un cinturón y violada: el infierno de violencia machista de una mujer en Menorca

La Fiscalía solicita más de 50 años de prisión para el acusado por someter a su pareja a continuas violaciones y torturas

violencia machista infierno mujer Menorca violaciones
Agentes de la Policía Nacional junto a su vehículo en Baleares.

La Audiencia Provincial de Baleares juzga este miércoles a un hombre de nacionalidad española acusado de someter a su pareja sentimental a un infierno de violaciones, torturas físicas y asfixia en el piso en el que convivían en Menorca. El procesado se enfrenta a más de 50 años de prisión.

Según consta en el escrito de acusación del fiscal, la relación entre ambos se inició a mediados de mayo de 2023, cuando el agresor acogió a la joven en su vivienda ubicada en el municipio menorquín de Ciutadella. Sin embargo, lo que comenzó como una convivencia de apenas tres semanas derivó de inmediato en un entorno de control asfixiante, humillación cotidiana y violencia desatada que sumió a la mujer en un estado permanente de terror.

Entre los episodios de extrema gravedad destaca el ocurrido el 17 de mayo de 2023, cuando el individuo la agarró del cabello tras reprocharle la falta de relaciones sexuales, la lanzó sobre la cama y le inmovilizó las manos sujetándoselas con cinta aislante. Pese a los llantos y súplicas de la víctima para que la dejara marchar, el hombre la desvistió y la violó repetidamente.

Días más tarde, tras acordar un masaje sin connotaciones íntimas, el agresor volvió a maniatarla y atarle las piernas con cuerdas de sujeción para golpearla fuertemente en las nalgas con un cinturón e imponerle penetraciones por distintas vías.

La crueldad de los ataques escaló en fechas posteriores con bofetadas, golpes en el rostro con los genitales y un grave episodio en el que el hombre le sujetó las muñecas con cinta aislante y le apretó el cuello con un cinturón, dificultándole la respiración mientras la agredía sexualmente. Además, eran habituales los insultos despectivos dirigidos a menoscabar su integridad psíquica.

Como consecuencia directa de este calvario, la joven padece un trastorno de estrés postraumático de gran severidad con secuelas ansioso-fóbicas permanentes que requieren tratamiento especializado. La Fiscalía califica las agresiones como cuatro delitos de violación en el ámbito de la violencia de género, un delito de maltrato habitual y un delito leve continuado de vejaciones.

Además de la pena de cárcel, la Fiscalía reclama cuatro años y medio de privación del derecho a la tenencia de armas, 24 años de libertad vigilada postpenitenciaria, 80 años acumulados de inhabilitación especial para trabajar con menores y la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima durante 16 años por cada delito de agresión y tres años más por el de maltrato.

Por si fuera poco, en concepto de responsabilidad civil, exige que el acusado indemnice a la joven con 62.945 euros por las lesiones, las secuelas permanentes del trastorno de estrés postraumático y los daños morales causados.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias