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Uno de los pueblos medievales con más encanto de España está en dos provincias y dos comunidades a la vez

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

En el mapa de los pueblos medievales con más encanto de España, existen enclaves que destacan no solo por su arquitectura o su entorno natural, sino también por circunstancias geográficas poco habituales. Algunos conservan murallas, otros puentes centenarios o iglesias románicas. Sin embargo, hay un caso en el que la frontera forma parte del día a día del municipio.

Se trata de un ejemplo donde la línea que separa comunidades autónomas no es un concepto abstracto, sino una realidad tangible que atraviesa el casco urbano. Esta peculiaridad es lo que le da una sigularidad a esta localidad: pertenecer al mismo tiempo a dos provincias y a dos comunidades distintas.

La historia de uno de los pueblos medievales con más encanto de España que yace entre dos provincias

Puente de Montañana es un municipio situado en la comarca de la Ribagorza, en la provincia de Huesca, aunque parte de su núcleo urbano se integra administrativamente en la provincia de Lérida, ya en Cataluña. Esta circunstancia hace que una de sus calles marque la frontera entre Aragón y Cataluña, con viviendas que quedan a un lado y otro del límite autonómico.

La localidad se asienta a orillas del río Noguera Ribagorzana, un curso fluvial que históricamente ha servido como eje de comunicación entre territorios. Desde luego, su ubicación ha sido estratégica durante siglos para conectar la Ribagorza con el Pallars Jussà.

En la actualidad, el municipio cuenta con menos de 100 habitantes, según datos recientes del INE. La despoblación ha reducido su peso demográfico, aunque no ha alterado la estructura medieval que aún define su trazado urbano.

Calles estrechas, pasadizos y construcciones de piedra configuran un conjunto declarado histórico-artístico.

Qué ver en Puente de Montañana, uno de los pueblos medievales con más encanto

El principal atractivo de Puente de Montañana reside en su casco antiguo. El acceso al núcleo se realiza a través de un puente medieval del siglo XV que salva el barranco de San Juan, afluente del Noguera Ribagorzana. Este puente, con un arco principal de mayor altura y otro menor que actúa como aliviadero, constituye uno de los símbolos del municipio.

En lo alto del barranco se alza la iglesia de Nuestra Señora de Baldós, ejemplo del románico aragonés. Su torre, de cuatro cuerpos, se levanta sobre la capilla situada al sur del templo y se convierte en el punto más elevado del entorno. Desde su base se obtienen vistas del valle y del propio entramado urbano.

Iglesia de Nuestra Señora de Baldós. Foto: Jesus Abizanda en Wikimedia Commons.

Otro edificio relevante es la ermita románica de San Juan Bautista, de nave única y ábside semicircular, ubicada a los pies de la iglesia principal. A ello se suma una antigua torre de cuatro plantas que funcionó como prisión, una de las pocas estructuras defensivas que permanecen en pie.

El municipio está compuesto por varios núcleos: Colls, Montañana, Mora de Montañana, Torre de Baró y la propia cabecera, Puente de Montañana.

Además, desde esta localidad parte el sendero de gran recorrido GR-1, conocido como Sendero Histórico, que conecta con Sos del Rey Católico a lo largo de más de 300 kilómetros.

Otro imperdible, dentro de la misma comarca de La Ribargoza, es Roques de la Vila, una formación geológica conocida popularmente como la Muralla China de Finestras.

La larga historia industrial de Puente de Montañana y sus servicios compartidos

Durante años, Puente de Montañana actuó como centro administrativo y de servicios para numerosos pueblos de la Ribagorza central. Disponía de escuela y asistencia médica que daban cobertura a más de veinte localidades del entorno. La pérdida de población ha reducido esta función, y actualmente algunos servicios se prestan de forma limitada.

El río favoreció también cierta actividad industrial, como telares y una harinera, hoy desaparecidos. Solo se mantiene la central hidroeléctrica, alimentada por una derivación del Noguera Ribagorzana.

Y desde luego, la división administrativa tiene consecuencias prácticas. Los vecinos del lado aragonés y los del lado catalán dependen de sistemas sanitarios distintos y suelen realizar sus desplazamientos hacia capitales de referencia diferentes: Graus o Barbastro en el caso de Aragón, y Lérida en el de Cataluña.

Cómo llegar a Puente de Montañana y dónde comer

El acceso por carretera desde Huesca se realiza a través de la A-22 y la N-123, en un trayecto aproximado de hora y media. Desde Zaragoza, el recorrido se prolonga hasta algo más de dos horas por la A-23. Su ubicación entre montañas y junto al río condiciona el trazado viario, pero también explica su valor estratégico histórico.

En cuanto a la oferta gastronómica, destaca el restaurante Condes de Ribagorza, situado en la carretera de Viella y vinculado a un hostal. Entre sus platos habituales figuran el cordero y los canelones, dentro de una propuesta basada en cocina tradicional.

Por último, para los aventureros, el entorno permite además realizar excursiones en barco o en todoterreno por la zona del embalse de Canelles, así como rutas de senderismo como el PR-HU 45, que finaliza en esta localidad.