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Mickey Rourke cree que Tom Cruise es irrelevante para la actuación: «Lleva 35 años haciendo el mismo papel»

  • Francisco-Eme
  • Soy un graduado en Comunicación Audiovisual y Publicidad, que escribe desde su pasión por y para el cine, donde también intento hacerme un hueco como guionista. "Todo lo que puede ser imaginado es real", Pablo Picasso.

Que a sus casi 70 años, Mickey Rourke no tenga pelos en la lengua no nos debería sorprender. Legendaria es su enemistad con Robert De Niro desde hace 30 años, en la que juntos protagonizaron El corazón del ángel de Alan Parker. Allí, De Niro le negó el saludo a Rourke en pos del beneficio creativo para sus interpretaciones y, desde entonces el actor de 9 semanas y media sólo tiene insultos y bajezas para el que en un momento fue su ídolo. Hace ya casi un año, el ex boxeador puso su foco en el Universo Cinematográfico de Marvel, donde cortaron varias escenas de su villano en Iron Man 2. Pero hace unas horas, el foco de su odio ha pasado a Tom Cruise al ser preguntado por el reciente éxito de Top Gun: Maverick.

‘Iron Man 2’ (Marvel)

Las declaraciones se dieron en una entrevista para el Talk show que presenta Piers Morgan, dejando muy claro que los resultados de la taquilla son intrascendentes para él: “Eso no significa nada para mí. El tío lleva 3 años haciendo el mismo puto papel. No tengo ningún respeto por eso”. Mickey Rourke infirió sobre el tema económico y dio un repaso a sus ídolos, esquivando (en cierta medida) el pasarse en su especie de elogio a su enemigo De Niro:

‘Top Gun: Maverick’ (Paramount Pictures)

“No me importa el dinero y el poder. Me importa cuando veo trabajar a Al Pacino y a Christopher Walken, y los primeros trabajos de De Niro, el trabajo de Richard Harris y Ray Winstone. Ese es el tipo de actor al que quiero parecerme”.

Rourke fue un auténtico icono en la década de los 80, pero después cambió los platos por el ring de boxeo, dedicándose a ello de forma profesional. Un golpe en el rostro lo lesionó, dejándole sin poder gesticular como antes, así que entró en una vorágine de operaciones estéticas para volver a ser actor. Lejos de ser el sex symbol que fue antaño, tuvo su resurgir al protagonizar en 2008 El luchador, título que le valió su única nominación al Oscar. Más tarde aquello le permitiría entrar en la franquicia de Marvel y en Los mercenarios, no obstante aunque su agenda está llena de trabajo, ha regresado al ostracismo de la serie B y las cintas directas al mercado doméstico.