Toros
SAN ISIDRO

Tomás Rufo malogra con la espada una buena faena y los tres diestros se van de vacío en Las Ventas

La segunda tarde de San Isidro fue protagonizada por Miguel Ángel Perera, Daniel Luque y Tomás Rufo

La segunda tarde de San Isidro fue protagonizada por Miguel Ángel Perera, Daniel Luque y Tomás Rufo. Lidiaron un encierro de la ganadería de La Quinta ante los tendidos de Las Ventas a rebosar una tarde más.

Abrió la tarde Miguel Ángel Perera ante el primer toro de La Quinta, que saludó brevemente con el capote por medias verónicas. Se empleó en el tercio de varas.

El toro, deslucido y de escasas opciones, nunca permitió al extremeño terminar de acoplarse. Apenas pudo dejar alguna tanda aislada al natural en una labor sin continuidad ni eco en los tendidos. Perera no se acopló del todo al animal ni este le dio opciones al ser tan deslucido, por ello decidió abreviar. Remató con una escotada desprendida y tuvo que hacer uso del descabello en medio de las protestas de los tendidos.

Recibió Daniel Luque al segundo con un buen ramillete de verónicas. Al animal de La Quinta le costó emplearse en el caballo. Volvió Luque con un gran quite por cordobinas al que respondió Tomás Rufo por chicuelinas. Cerró con ceñidas medias verónicas antes del tercio de banderillas donde destacó su cuadrilla.

Brindó la faena al público y comenzó tanteando al animal por ambos pitones. Poco a poco, el animal sin transmisión fue a menos, dejándole sin opciones. Finalizó de forma contundente con una gran estocada entera. Fue silenciado.

El tercer toro de la tarde para Tomás Rufo lo saludó brevemente con el capote, un toro que se empleó en el caballo.

El manchego dejó sus mejores momentos en la muleta, donde Rufo se esforzó en todo momento por sacarle lo poco que tenía el animal. Las mejores sensaciones las dejó con la diestra, dejando un par de series de buen trazo que gustaron a los tendidos. Rufo puso disposición y firmeza ante un animal de escaso fondo y pocas opciones, al que intentó exprimir hasta el final. Se le atascó el acero y, tras varios pinchazos, consiguió poner fin. Fue silenciado.

El cuarto toro de la tarde para Miguel Ángel Perera pasó desapercibido en el capote.

Cumplió en el caballo y en el tercio de banderillas destacó Juan Melgar, que recibió una ovación.

El toro pasaba por la muleta del extremeño, pero sin entrega. Perera lo intentó con oficio y disposición, pero fue inviable desarrollar la faena ante la escasa emoción del animal. No tuvo suerte una vez más con la espada y, tras varios pinchazos, dejó una estocada caída. Recibió pitos de los tendidos.

Daniel Luque apenas pudo saludar al quinto toro de la tarde con el capote. Similar a sus hermanos, al toro le faltaba raza y entrega desde su salida, algo que imposibilitó el lucimiento de Luque. Tras el caballo, destacaron los pares de banderillas de Antonio Manuel Punta y Jesús Arruga.

Luque volvió a poner disposición y firmeza con la muleta por sacar lo poco que tenía el animal, pero le costó mucho ligar cada muletazo. Lo más destacado fue una serie por la diestra, donde el sevillano intentó alargar la embestida del animal y se pudo lucir. Realizó un gran esfuerzo que finalmente no tuvo eco en los tendidos. Finalizó la faena tras un pinchazo y con el uso del verduguillo. El sevillano fue silenciado de nuevo.

Cerró la plaza Tomás Rufo ante un sexto toro al que saludó brevemente con el capote.

Destacaron los pares de banderillas de Sergio Blasco y Fernando Sánchez. Buen inicio de faena por doblones, aprovechando la inercia del animal.

El toledano demostró muy buena actitud durante toda la faena, luciendo una gran tanda por la derecha con la mano muy baja. Siguió por el mismo pitón derecho, consiguiendo meter al público en la faena. Consiguió levantar la tarde el toledano, siguió con el mismo ritmo por el pitón izquierdo dejando una gran tanda. Finalizó con una estocada caída que le alejó del premio. Se fue de vacío.

Ficha del festejo

Plaza de toros de Las Ventas. Corrida de Toros. Segunda de San Isidro. Lleno.
Toros de La Quinta.