La Justicia alemana le canta las cuarenta a Suno
El fallo obliga a Suno a dejar de entrenar su IA con canciones de Alphaville, Boney M y Helene Fischer
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Un tribunal de Múnich ha puesto la primera sentencia europea contra Suno, una plataforma de música generada por inteligencia artificial, y el fallo no deja demasiado margen a la interpretación. El Tribunal Regional de Múnich (Landgericht München) ha dado la razón a GEMA, la entidad alemana de gestión de derechos de autor equivalente a la SGAE española, en su demanda contra Suno, una de las herramientas más populares para crear canciones a partir de texto. La resolución, del 31 de julio, obliga a la compañía estadounidense a dejar de reproducir sin autorización un grupo de temas protegidos y a dejar de usarlos para entrenar su modelo.
Seis canciones que no son precisamente marginales
Tal como informa Juve Patent, las canciones en litigio no son precisamente poco conocidas. GEMA denunció el uso de «Forever Young» y «Big in Japan» de Alphaville, «Mambo No. 5» de Lou Bega, «Atemlos durch die Nacht» de Helene Fischer, y «Daddy Cool» y «Rasputin» de Boney M. Según recoge la propia sentencia, el tribunal se declaró convencido de que estas piezas están contenidas de forma reproducible en los modelos v3.5 y v4 de Suno, almacenados en servidores situados en Alemania.
Ese matiz técnico es el que convierte el caso en un precedente. Hasta ahora, las empresas de IA generativa han sostenido de forma sistemática que sus modelos no «copian» canciones, sino que aprenden patrones estadísticos a partir de ellas. El tribunal alemán ha considerado probado lo contrario, al menos en este caso concreto.
Cómo llegaron las canciones hasta el modelo
Hay otro detalle que agrava la posición de Suno de cara al recurso que previsiblemente presentará. Según la sentencia, la compañía habría recurrido a técnicas de stream-ripping para extraer las canciones de YouTube, sorteando el cifrado rotatorio que Google usa precisamente para impedir la descarga de contenido. Es decir, el tribunal no solo cuestiona cómo se entrenó el modelo, sino cómo se consiguieron los datos de partida.
Indemnización pendiente y un recurso previsible
La resolución no se limita a prohibir el uso futuro de esas obras. También obliga a Suno a informar sobre los ingresos generados a partir de las infracciones, un paso previo necesario para fijar una indemnización cuya cuantía todavía no se ha determinado. GEMA, por su parte, ha dejado claro en un comunicado cuál es su lectura del caso, las empresas de IA deben pagar licencias para el uso sistemático y la explotación comercial de su repertorio. Es la posición de la entidad gestora, conviene señalarlo, no un hecho establecido por la sentencia más allá de lo que el propio fallo reconoce.
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