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Jeffrey Chau (Razer): ‘La IA debe actuar como entrenador, no como jugador’

  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

El hardware puede marcar diferencias mínimas cuando los jugadores compiten al máximo nivel, pero el verdadero salto tecnológico podría llegar de la mano de la inteligencia artificial. Jeffrey Chau, Global Esports Director de Razer, nos ha contado cómo el trabajo con profesionales como Faker y NiKo influye en el desarrollo de los periféricos de Razer y analiza también las lecciones que deja el reciente incidente con los teclados y ratones durante el Mundial de Valorant de Shanghái. De cara a los próximos años, apunta a una IA capaz de analizar las partidas y ayudar a cualquier jugador a entrenar de forma más eficiente.

Pregunta. — En esports, ¿hasta qué punto un ratón o un teclado pueden marcar la diferencia en una partida? ¿Qué parte corresponde al hardware y qué parte siguen poniendo el talento y el entrenamiento del jugador?

Respuesta. — El talento, la preparación y la toma de decisiones son los pilares fundamentales. Cuando observas a alguien como Faker o NiKo, estás viendo años de práctica y una comprensión extraordinaria del juego. Nuestra responsabilidad es garantizar que los periféricos que usan estén a la altura de su habilidad.

Al más alto nivel, donde el nivel está muy igualado, la consistencia de un clic de ratón, la capacidad de respuesta en una pulsación de teclado o la forma en que el ratón se adapta a la mano cobra vital importancia. Esos detalles importan porque los jugadores repiten dichas acciones miles de veces; en esos momentos, la diferencia entre los periféricos es mínima, y ahí es precisamente donde el hardware empieza a marcar la diferencia.

Yo tendría cuidado al asignar un porcentaje al hardware frente a la habilidad. El valor de un buen producto reside en que te ayuda a ejecutar lo que has practicado con mayor confianza y consistencia. El mejor cumplido que un profesional puede hacernos es decir que se olvidó de que el ratón estaba ahí, ya que la sensación es tan natural que apenas piensa en él. A mi modo de ver, un hardware excelente no te convertirá en un gran jugador, pero un hardware inadecuado sí puede impedir que un gran jugador rinda como tal.

Jeffrey Chau – Fuente: Razer

P. — Razer trabaja con algunos de los mejores jugadores del mundo, como Faker o NiKo. ¿Hasta qué punto el feedback de estos profesionales influye realmente en el desarrollo de vuestros productos? ¿Puede una petición concreta de un jugador llegar a cambiar el diseño de un teclado o un ratón?

R. — Por supuesto que influye y ayuda de una manera total. Los profesionales se involucran desde las primeras etapas de desarrollo del producto al tener unas necesidades de alto nivel y son los más exigentes porque con capaces de detectar al instante hasta el más mínimo detalle, ya sea una diferencia de unos pocos gramos o un clic ligeramente distinto. En el caso del DeathAdder V4 Pro, por ejemplo, NiKo, diez veces MVP en torneos de CS, utilizó varios prototipos desde enero de 2025, incluso compitiendo con ellos en torneo del más alto nivel, y colaboró directamente con nuestros ingenieros, en su visita a nuestro laboratorio de desarrollo en Singapur, en aspectos como el equilibrio, la sensación de los botones y el manejo del ratón.

Faker, seis veces campeón mundial de LoL, aportó información valiosa sobre cómo la forma y la superficie de su ratón favorecen su agarre tipo garra (claw grip) y sobre la importancia de la capacidad de respuesta de los clics para su estilo de juego. Un nivel de detalle tan específico puede llevarnos a replantearnos el contorno, el revestimiento o la sensación táctil de un botón. Esa combinación de análisis de ingeniería y experiencia competitiva es sumamente valiosa: algo que parece excelente sobre el papel debe resultar igualmente adecuado cuando un jugador compite bajo presión. El proceso de desarrollo integra todas estas experiencias para que las mejoras beneficien a toda persona que compra el producto final.

P. — Esta semana hemos visto en el Mundial de Valorant de Shanghái un problema curioso: algunas mesas metálicas afectaron al funcionamiento de determinados ratones y teclados con tecnología Hall Effect, hasta el punto de que la organización pidió utilizar ratones con cable. Razer utiliza tecnología ópticoanalógica. ¿Por qué vuestra tecnología no se ve afectada por este tipo de interferencias y qué lección deberían extraer fabricantes y organizadores de lo ocurrido?

R. — Por lo que se ha comentado, fue principalmente la conexión inalámbrica de los ratones la que se vio afectada y, sinceramente, ninguna marca puede garantizar que las señales de radio ignoren un gran bloque de metal.

En el caso de nuestros teclados, los interruptores ópticos analógicos miden el recorrido de la tecla mediante luz, evitando así depender de campos magnéticos que podrían verse afectados por influencias magnéticas externas. Aunque los interruptores de efecto Hall son excelentes, esta es una de las razones por las que Razer considera que la tecnología óptica analógica sigue siendo superior para competir al más alto nivel, tanto por tecnología de vanguardia como por rendimiento sin igual.

Este campeonato aporta valiosas lecciones de cara al futuro. Para los organizadores, el mobiliario de escenario forma parte del montaje técnico y debe ser evaluado. Para los fabricantes, el laboratorio ya no es suficiente; por eso realizamos pruebas con profesionales en eventos en vivo como VALORANT Champions, LoL Worlds y muchos otros campeonatos de esports de alto nivel en todo el mundo.

Fuente: Razer

P. — A menudo hablamos de productos “profesionales”, pero ¿cuánto de esa tecnología supone realmente una ventaja para un jugador aficionado? ¿En qué momento merece la pena pagar más por un teclado o un ratón y qué parte de esa inversión responde simplemente al marketing?

R. — No hace falta ser un profesional para apreciar un ratón cómodo, un seguimiento preciso del puntero o unas teclas con buena respuesta, y así disfrutar de ventajas tecnológicas reales que resultan prácticas tanto en partidas competitivas como informales. La función Rapid Trigger (disparo rápido), por ejemplo, permite que un teclado compatible reinicie el estado de una tecla en cuanto empiezas a soltarla, lo que posibilita una repetición de pulsaciones más rápida en comparación con el punto de reinicio fijo convencional.

Esa funcionalidad está al alcance de cualquiera que la utilice, aunque saber aprovecharla sigue siendo importante. Lo mismo se aplica al diseño del ratón: encontrar una forma y un peso que se adapten a ti puede hacer que jugar a diario resulte más cómodo y natural al manejo.

Mi consejo sería empezar por lo que juegas y los aspectos que quieres mejorar. Si pasas la mayor parte de las noches jugando a FPS competitivos, puede tener sentido pagar más por una mayor capacidad de respuesta, un peso específico y ajustes de precisión. Alguien con otras prioridades podría valorar más la comodidad, la versatilidad o la autonomía de la batería. Como fabricantes, debemos ser capaces de explicar qué aporta esa inversión adicional en el uso real. La adopción por parte de profesionales es una referencia útil, pero tus propias necesidades y experiencia deben determinar si un producto vale lo que cuesta, ya que los “gamers” son los clientes más honestos del planeta. Si algo no es bueno, te enterarás muy rápido.

P. — Mirando hacia los próximos cinco años, ¿qué tecnología cree que puede cambiar de verdad la forma en la que jugamos, tanto para los profesionales como para quienes juegan unas horas al terminar el día?

R. — Creo que una de las mayores oportunidades reside en combinar un mejor hardware con un software inteligente que ayude a las personas a comprender su propio rendimiento: la IA actuando como entrenador, no como jugador. Los profesionales ya cuentan con analistas que revisan cada partida con ellos; creo que, dentro de cinco años, cualquier jugador dispondrá de algo similar. Imagina revisar una sesión de partidas de entrenamiento, y luego recibir información útil sobre la utilidad de tus acciones en cada partida, una recomendación de personalización de ratón que vale la pena probar o aspectos en los que centrarte durante el entrenamiento para generar una mejora de tu nivel de juego en el tiempo.

Para un profesional, esto podría servir de apoyo al equipo técnico existente; para alguien que juega después del trabajo, podría hacer que el tiempo limitado de práctica fuera más productivo.