Cádiz (1973)
Redactor y editor especializado en tecnología.
Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.
Actualizado:
Los Nothing Headphone (a) llegan con la difícil tarea de hacerse un hueco en una categoría en la que ya hay modelos muy asentados, pero después de utilizarlos varios días tengo claro que son de esos auriculares que no buscan pasar desapercibidos, ni por diseño ni por sensaciones. En mi caso, me han gustado mucho desde el primer momento, sobre todo por una combinación que no siempre es fácil de encontrar, una cancelación de ruido realmente convincente, una app muy bien resuelta y una estética distinta a casi todo lo que hay ahora mismo en el mercado.
Tabla de características
Nothing Headphone (a)
Tipo
Auriculares inalámbricos over-ear
Driver
40 mm con recubrimiento de titanio
Audio
Hi-Resolution Audio Wireless con códec LDAC
Cancelación de ruido
ANC híbrida adaptativa con tres niveles
Modo transparencia
Sí
Conectividad
Bluetooth con conexión multipunto (dos dispositivos)
Controles
Roller, Paddle y Button físicos
Peso
310 g
Resistencia
IP52
Autonomía
Hasta 135 horas sin ANC
Carga rápida
5 minutos para hasta 5 horas de reproducción
Precio
159 €
Disponibilidad
Desde el 13 de marzo
Así son los Nothing Headphone (a)
Cuando tienes en la mano los Nothing Headphone (a) aprecias lo que se ve en las fotos, que tienen una personalidad visual fortísima. Nothing lleva tiempo construyendo una identidad propia y aquí vuelve a hacerlo con unos auriculares que parecen pensados para gustar a quien está cansado del clásico diseño sobrio y repetido de casi todas las marcas. En blanco me parecen especialmente atractivos. Tienen ese punto tecnológico, casi futurista, pero sin caer en lo estridente. A mí, sinceramente, eso me gusta.
Foto: Nacho Grosso
Una apuesta distinta en diseño, sonido y cancelación
Además de ser llamativos, me han parecido cómodos. Esto era importante para mí, porque unos over-ear pueden entrar por los ojos y luego resultar pesados o incómodos tras media hora de uso. Aquí no me ha pasado. Las almohadillas recogen bien la oreja, el apoyo general está bien resuelto y el ajuste no aprieta más de la cuenta. No dan sensación de producto endeble y tampoco de armatoste. Tienen presencia, sí, pero sin ser molestos. Los usas en multitud de escenario sin tener ganas de quitártelos cada poco tiempo. Eso, en unos auriculares de este formato, ya es una muy buena señal.
Foto: Nacho Grosso
Si tengo que destacar una función por encima del resto, me quedo con la cancelación activa de ruido. Me ha sorprendido de verdad y no porque esperase que fuera mala, sino porque me ha parecido especialmente competente para su precio. Aíslan mucho mejor de lo que uno podría pensar viendo la cifra de 159 euros, que es bastante agresiva para todo lo que ofrecen. En exteriores, en calles con tráfico y ruido constante, logran crear una burbuja bastante efectiva. En interiores, trabajando o escribiendo con cierto murmullo de fondo, el resultado es incluso más agradecido. No hacen magia, como ningún auricular la hace, pero sí consiguen rebajar de forma muy clara el entorno y dejarte con esa sensación de concentración que uno busca cuando se pone música o simplemente quiere aislarse.
Foto: Justo Hernández
Me ha gustado también que el sistema no sea tosco. Hay auriculares con cancelación potente pero con una presión extraña en los oídos, como si notasen demasiado el efecto del procesamiento. En estos Nothing Headphone (a) yo no he sentido nada especialmente molesto. La experiencia me ha parecido bastante natural, y eso es algo que valoro mucho. También incluyen modo transparencia, que resulta útil cuando quieres seguir escuchando parte de lo que ocurre alrededor sin quitarte los auriculares. En ese sentido cumplen bien con lo que uno espera hoy de un modelo moderno y bien planteado.
Manos a la oreja
Luego está el sonido, que para mí tiene bastante de lo que necesita un usuario generalista y también algo de lo que busca quien ya presta más atención a estos detalles. Suenan con cuerpo, con graves presentes, pero sin convertirse en unos auriculares pasados de rosca en la zona baja. Me da la impresión de que Nothing ha querido encontrar un perfil equilibrado, atractivo desde la primera escucha, pero sin fatigar. Con pop, electrónica o rock se mueven con soltura y dejan una sensación de sonido pleno. Con voces también responden bien, que es algo que siempre intento comprobar porque ahí se ve rápido si el ajuste está bien resuelto o si todo se va hacia un grave demasiado protagonista.
Foto: Justo Hernández
No diría que están pensados para un público obsesionado con una escucha de estudio, porque no creo que esa sea su filosofía, pero tampoco me han parecido simples auriculares de efecto wow durante cinco minutos. Tienen más fondo que eso. Y además juegan la carta del audio de alta resolución y de un driver de 40 mm con recubrimiento de titanio, lo que encaja con esa idea de producto que quiere sonar bien de verdad y no solo lucir bonito. En mi experiencia, la combinación funciona. No he tenido la sensación de estar ante unos auriculares donde el diseño tape al sonido. Más bien al contrario: aquí el diseño llama primero la atención, pero el rendimiento es lo que te hace quedarte.
La app permite máxima personalización
Otro punto que me ha conquistado es la app. La aplicación Nothing X me parece una de las grandes bazas del producto. No es una app puesta para cumplir expediente, sino una herramienta útil de verdad. Ofrece bastantes opciones, se entiende bien y te permite tocar lo suficiente como para sentir que el auricular se adapta a ti y no al revés. Eso es algo que a mí me gusta mucho, porque soy de los que agradecen poder ajustar el sonido, revisar modos y trastear un poco con el comportamiento del producto. Aquí hay margen para hacerlo, y se nota que Nothing no ha querido dejar esa parte a medio cocer.
Captura: Nacho Grosso
La cantidad de opciones disponibles suma bastante valor al conjunto. Puedes ajustar el perfil sonoro, gestionar la cancelación de ruido, modificar ciertos controles y, en general, adaptar la experiencia a tu gusto. No siempre hablo tanto de las apps en este tipo de reviews, pero en esta ocasión me parece obligado porque forma parte importante del atractivo real de los Nothing Headphone (a). Muchas veces el hardware es bueno, pero la aplicación acompaña de forma mediocre. Aquí, por suerte, no ocurre. La app está a la altura del dispositivo.
Y luego está una de esas funciones que quizá no luce tanto, pero que en el día a día marcan la diferencia, la conexión a dos dispositivos. Para mí esto ya es casi imprescindible en unos auriculares de cierto nivel. Poder tenerlos conectados, por ejemplo, al móvil y al portátil al mismo tiempo cambia bastante la experiencia de uso. En mi caso lo valoro muchísimo porque suelo moverme entre ambos de forma constante. Estar escuchando algo en el ordenador y que entre una llamada en el teléfono sin tener que andar desconectando y reconectando es una comodidad real. Es de esas cosas que, cuando las pruebas y funcionan bien, luego echas de menos en cualquier otro modelo.
Foto: Nacho Grosso
Los controles físicos también merecen comentario. Nothing ha apostado por una solución que se aleja del toque táctil más típico y, en mi caso, me ha parecido un acierto. Son más precisos, más intuitivos y generan menos errores. No hay nada más frustrante que querer subir el volumen, pasar pista o cambiar de modo y acabar haciendo otra cosa por culpa de un panel táctil caprichoso. Aquí la experiencia me ha parecido más clara, ya que hay una intención evidente de hacer que el auricular sea práctico y no solo bonito, y eso suma mucho.
Foto: Nacho Grosso
En autonomía también llegan muy bien armados. Sobre el papel prometen una duración enorme, y esa es otra de las razones por las que me parecen unos auriculares muy competitivos. No son de esos que te obligan a estar pendiente del cable cada dos por tres. Esa tranquilidad de saber que tienes batería de sobra para varios días de uso normal es una ventaja importante, sobre todo en un producto pensado para acompañarte fuera de casa, en viajes, en jornadas largas o en rutinas de trabajo cambiantes. La carga rápida, además, añade ese plus de comodidad que siempre viene bien cuando vas con prisa.
Mi recomendación
Viendo el conjunto, creo que Nothing ha sabido encontrar aquí un punto muy interesante. Los Nothing Headphone (a) no intentan imitar a nadie. Tienen una estética muy marcada, un sonido convincente, una cancelación muy por encima de lo que yo esperaba en este precio, una app sobresaliente y extras que sí aportan valor real, como la conexión multipunto. En blanco, además, me parecen especialmente bonitos. Las fotos dejan bastante claro que son distintos y que ese diseño casi transparente, con formas muy reconocibles, tiene mucho peso en su personalidad. A mí me han entrado por los ojos, pero lo importante es que también me han convencido cuando me los he puesto.
Por 159 euros, me parecen una propuesta muy seria para quien quiera unos auriculares over-ear diferentes, con carácter y bien equipados. No son un capricho vacío ni un producto solo para fans de la marca. Son unos auriculares que, sencillamente, hacen muchas cosas bien y que en varios apartados me han dejado mejor sensación de la que esperaba antes de probarlos. Y eso, cuando pasa, merece decirse claro. Si buscas una gran cancelación, un diseño especial y una app que de verdad amplíe la experiencia, estos Nothing Headphone (a) tienen bastantes papeletas para gustarte tanto como a mí.