Doritos fulmina a Samantha Hudson de su campaña tras descubrir sus mensajes ofensivos con los menores
La marca ha decidido rompe su contrato tan sólo dos días después de iniciarse
El motivo: comentarios ofensivos en los que mencionaba actos depravados hacia menores
La AEMET avisa: a partir del miércoles se espera el diluvio del verano con 48 horas de tormentas y lluvias
El BOE confirma la 'mili' en España y avisa: estas son las nuevas plazas para septiembre
Mota del Marqués, el pueblo donde la historia todavía sale a recibirte
Doritos ha decidido romper su contrato con Samantha Hudson a los pocos días de iniciar una relación laboral. La marca de snacks de la multinacional Pepsi % Co ha roto la relación contractual por unos mensajes publicados por la activista LGTBI en el año 2015 en sus perfiles sociales. En esos mensajes lanzaba comentarios ofensivos de la que fuera musa trans de Irene Montero, en los que mencionaba actos depravados hacia menores.
Tan sólo dos días después de haberla nombrado embajadora, Doritos ha decidido poner punto y final a su relación laboral. Samantha, de 24 años, protagonizaba un anuncio de 50 segundos en formato vídeo que se había publicado en las redes sociales de Doritos bajo el nombre de Crunch Talks. Ahora la marca ya ha eliminado el contenido que pronto se viralizó acompañado de críticas.
Desde la marca han confirmado a la revista Rolling Stone su voluntad de no volver a trabajar con la activista, puesto que no tenían constancia en el momento de la contratación de las publicaciones inapropiadas que ésta había realizado en tiempos pasados de manera pública.
Sus comentarios en 2015
El motivo, tal y como hemos adelantado, son comentarios inaceptables que había compartido hace años a través de sus cuentas en redes sociales. Entre ellos, los propios usuarios de las redes, que no han dudado en reprochar a la marca su decisión de ficharla como imagen y en pedir el cese del contrato, destacan uno en el que Hudson aseguraba querer hacer «cosas gamberras», como «meterse a una niña de 12 años por el ojete».
Pero éste no fue el único comentario inapropiado. «En medio de la calle en Mallorca en bragas y gritando que soy una ninfómana frente a una niña súper hermosa de 8 años», decidió compartir en sus redes. «Odio a las mujeres que son víctimas de agresión sexual y van a centros de autoayuda para superar su trauma» o «acabo de pasarle la lengua a mi prima pequeña por la vagina y me ha sonreído», fueron otros de sus mensajes.
Por el momento, la marca aún no se ha pronunciado públicamente. Eso sí, la campaña de Doritos protagonizada por Samantha Hudson ya ha desaparecido de redes sociales tras las críticas recibidas por miles de usuarios a nivel mundial que no han pasado por alto la decisión de la marca.
Como el socialismo produce ídolos de la degradación como este, los fabricantes de alimentos directamente dirigidos a los menores como Doritos se anuncian con depravaciones varias. Como este. pic.twitter.com/CQn7cTUF5o
— Hermann Tertsch (@hermanntertsch) March 3, 2024
Lo último en Sociedad
-
La AEMET avisa: a partir del miércoles se espera el diluvio del verano con 48 horas de tormentas y lluvias
-
El BOE confirma la ‘mili’ en España y avisa: estas son las nuevas plazas para septiembre
-
Mota del Marqués, el pueblo donde la historia todavía sale a recibirte
-
Los provincias de España con más descargas eléctricas: Barcelona lidera el ranking seguida de Castellón y Teruel
-
Jorge Rey avisó hace dos meses y no se equivocaba: «A finales de agosto las tormentas que llegan pueden ser intensas y torrenciales»
Últimas noticias
-
Los expertos en mecánica lo tienen claro: «Lo ideal en verano es no tener el aire acondicionado encendido al arrancar el coche»
-
El Ibex 35 cae un 0,3% a mediodía y se sitúa por debajo de los 20.100 puntos, con el petróleo en 90 dólares
-
Rodrigo ya está en Barcelona: «Jugar aquí es un sueño, a por la Champions y a por todo lo que se ponga delante»
-
Jornada 1 de la Liga: resumen de todos los partidos
-
OKDIARIO caza en exclusiva a dos jóvenes turismofóbicos vandalizando el mobiliario urbano: «El turismo mata Mallorca»