OkSalud
Prevención

¿Piernas cansadas?: claves para aliviar una dolencia que afecta al 30% de la población

Las comidas hipercalóricas y saladas pueden generar retención de líquidos y aumentar este problema

La condición de piernas cansadas se origina cuando la función venosa de las extremidades inferiores no es adecuada. Además, «el calor dilata las venas, hace que la sangre circule peor de retorno y puede intensificar la pesadez y la hinchazón», asegura a OKSALUD el doctor Juan Peiró, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y coordinador del Grupo de Trabajo de Vasculopatías de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN).

Si bien hay remedios. Y perfectos para el verano. El objetivo es reducir el porcentaje de población que sufre este síndrome, y que alcanza al 50% en quienes han cumplido los 50 años.

La ‘Guía para prevenir y tratar el síndrome de las piernas cansadas’, de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, advierte en primer lugar de los síntomas: Hinchazón en miembros inferiores; pesadez y edemas en las piernas; dolor y prurito; cansancio; calambres musculares. Sensación de tener las piernas adormecidas, hormigueo, agujetas y picos. Además, no hay que olvidar las varices.

Detección

La genética es fundamental, según manifestó en 2011, con el proyecto GAIT (Genetic Analysis of Idiopathic Thrombophilia) que dirigió el Instituto de Investigación Biomédica Sant Pau en Barcelona, y que estimó que hasta el 97% de los factores podían ser genéticos.

Sobre la detección, desde SEMERGEN advierten de que se basa “en reconocer los síntomas y los signos que aparecen con frecuencia en las piernas”. Y recuerdan que hay que solicitar cita al médico de Atención Primaria, si las molestias se repiten con frecuencia o interfieren en el día a día y en el descanso; la hinchazón de tobillos o piernas persiste durante varios días, no mejora o aumenta; aparecen varices nuevas y notables, o crecen, duelen o sangran; hay cambios en la piel; o los síntomas empeoran con el calor y no mejoran con medidas sencillas.

Los factores que la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria señala como «agravantes» al mismo tiempo que «evitables» son: «estar en posición de pie largo tiempo, la exposición prolongada al calor, las profesiones de riesgo, los viajes que exigen estar de pie o sentado de forma continua y prolongada, etc.»., porque favorecen «la dilatación y la circulación lenta de la sangre en las venas».

Elena Simón, marketing category manager de Venoruton en STADA España, avisa a OKSALUD que «sin darnos cuenta, adoptamos hábitos que favorecen la aparición de las piernas cansadas», entre los que menciona «pasar demasiadas horas en la misma posición, ya sea sentado o de pie durante la jornada laboral, dificultando la circulación». Tampoco ayuda, indica Simón, el sedentarismo, ya que «los músculos de las piernas desempeñan un papel fundamental para impulsar la sangre hacia arriba».

Calor y sobrepeso

Además, durante los meses de calor, los síntomas se intensifican porque las venas se dilatan y el retorno venoso se vuelve menos eficiente. También pueden influir factores como la ropa o el calzado. Pero introducir pequeños cambios en la rutina diaria, como caminar más, levantarse cada cierto tiempo o elevar las piernas, puede marcar una diferencia importante.

También habla del «sobrepeso o la obesidad», especialmente en las mujeres, puesto que el incremento del tejido adiposo en las piernas anula la eficacia de la bomba muscular. También influye el estreñimiento, «porque aumenta la presión abdominal» para lo que es aconsejable una dieta rica en fibra. Además, el doctor Peiró recomienda evitar las dietas hipercalóricas y saladas porque «la sal favorece la retención de líquidos y la hinchazón de tobillos y piernas». Así, desde SEMERGEN, piden evitar embutidos, conservas, snacks salados y precocinados.

Respecto a los ejercicios para aliviar los síntomas, ahora que llega el verano es más sencillo, como, por ejemplo, estimular la movilidad, caminando entre media hora y una hora diaria, algo más sencillo con el tiempo libre que otorgan las vacaciones de verano. O hacer descansos para elevar las piernas por encima de la altura del corazón, en torno a 30 minutos, dos veces al día. Y «terminar la ducha con agua en las pantorrillas de abajo hacia arriba», añade el doctor Peiró.

Piernas en alto

La posición de las piernas es importante, por ello se recomienda que al sentarse, se eleven por encima de la cadera, o se duerma con una almohada en las extremidades inferiores que las eleve unos 20 o 30 cm. Algo más complicado puede resultar la recomendación del doctor Peiró de «no cruzar las piernas al sentarse», ya que es un acto reflejo.

El calor no es buen aliado; por ello, hay que evitar la exposición prolongada al sol. También ayuda hacer pequeños ejercicios; si se pasa demasiado tiempo de pie, ponerse de puntillas varias veces seguidas o caminar sobre los talones son una opción sencilla.

También hay que optar por prendas amplias y tejidos naturales, para que la piel transpire. Zapato ancho, y no abusar de los tacones.