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Médicos españoles reclaman más ciencia y formación sobre estrategias para dejar el tabaco

El 83% de los facultativos considera insuficientes las estrategias actuales para dejar de fumar

Las consultas de los médicos de cabecera son un enclave fundamental para facilitar el abandono del tabaco. No obstante, el consumo de cigarrillos sigue siendo una de las principales causas de muerte prevenibles en España. Para corregir esta situación y promover la salud pública, los facultativos declaran la necesidad de reforzar la formación de su profesión en esta materia y actualizar las políticas para mejorar los resultados, conseguir que más personas dejen de fumar y reducir los daños asociados a los cigarrillos. Son las conclusiones de un nuevo estudio publicado en la revista científica «Medicina Clínica», firmado por expertos de varios hospitales y servicios de Atención Primaria de nuestro país.

A partir de un sondeo entre los médicos de diversas comunidades autónomas, los investigadores han podido constatar que el 83% de ellos considera «insuficientes» las estrategias para dejar de fumar actualmente en vigor. De hecho, el título del trabajo es «Tabaquismo y atención primaria en España: ¿por qué las estrategias actuales no bastan?». Su advertencia: falta formación e información, tanto entre profesionales como entre pacientes, sobre las herramientas disponibles para dejar de fumar.

El 83% de los médicos participantes declaró que considera insuficientes las estrategias actuales para dejar de fumar. Además, un tercio reconoció disponer de escasa información sobre las alternativas para reducir los daños provocados por los cigarrillos, incluyendo productos como vapeadores, tabaco calentado o bolsas de nicotina, que pueden apoyar a los pacientes en el proceso de abandono del tabaco, según han mostrado numerosos estudios y, además, están asociados a menos daños que los productos de combustión convencionales.

Para los profesionales, las principales barreras para la puesta en marcha de medidas eficaces son el escaso cumplimiento por parte de los pacientes y la falta de formación específica que ofrezca información sobre enfoques innovadores para dejar el tabaco. Frente a la actual situación de estancamiento, más de la mitad de los médicos están dispuestos a conocer las nuevas herramientas que ayudarían en el difícil proceso de cesación tabáquica.

Estos hallazgos confirman advertencias previas de los profesionales. En noviembre del año pasado, un informe difundido por Europa Press señalaba que 9 de cada 10 médicos de Atención Primaria consideran insuficientes las actuales terapias para dejar de fumar, y el 87% de ellos admitía que sus conocimientos sobre las alternativas son escasos. Además, el 83% indicaba que no tenía conocimientos sobre las estrategias que se están aplicando con éxito en otros países.

Casos de éxito

En Suecia, por ejemplo, se han alcanzado los objetivos previstos por la Unión Europea años antes del plazo establecido gracias a la puesta en marcha de estrategias para la reducción de los daños causados por el tabaco.

Otros países, como Reino Unido, han reconocido el valor de los productos alternativos para ayudar a las personas que desean abandonar el tabaco. El sistema sanitario británico (NHS, por sus siglas en inglés) ha incorporado el vapeo como herramienta para dejar de fumar, incluso con la posibilidad de la prescripción médica cuando el perfil concreto de fumador encaje en ciertos criterios, basándose en los datos que muestran que «sin estar exento de riesgos, el vapeo es considerablemente menos perjudicial que fumar y más eficaz que otras terapias de reemplazo en determinados casos».

Un reciente estudio de la Agencia Francesa de Seguridad y Salud Alimentaria (ANSES) indica que el vapeo es menos dañino que el tabaco de combustión. Por ese motivo, las autoridades del país han optado por políticas que diferenciarán los productos en función del riesgo.