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Un medicamento para la diabetes previene enfermedades del corazón

En personas vulnerables por sus genes, puede reducir el riesgo hasta un 80%

El fármaco ayuda a controlar los niveles de glucosa y sodio en sangre

Un fármaco que se usa para tratar la diabetes tipo 2 puede reducir de forma significativa el riesgo de insuficiencia cardiaca en individuos genéticamente predispuestos a la cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardiaco), según una nueva investigación que han llevado a cabo expertos de la Universidad de Harvard, el Hospital Brigham y Women’s de Boston y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), todos ellos en Estados Unidos. El estudio se ha publicado en la revista científica Nature Medicine.

El trabajo muestra que la dapagliflozina puede ser un fármaco preventivo para pacientes que tienen ciertas variantes genéticas asociadas con la cardiomiopatía. De acuerdo con sus resultados, usar este medicamento puede reducir las tasas de hospitalización hasta en un 80% en esa población concreta. Además, entre quienes no tienen ese perfil genético el beneficio, en términos de reducción del riesgo, es del 32%.

«Históricamente, identificar una variante genética de cardiomiopatía significaba, a grandes rasgos, tener que decir a un paciente que tendría un riesgo muy elevado de desarrollar la enfermedad sin poder ofrecer terapias preventivas; estos datos muestran que tenemos instrumentos para reducir el riesgo en esos individuos», ha declarado Shinwan Kany, del equipo de investigación. Basándose en este hallazgo, el grupo ve cada vez más potencial a la estrategia de incorporar pruebas genéticas como parte de las estrategias preventivas orientadas a cuidar la salud del corazón.

Antes de que aparezcan los síntomas

El autor principal, Christian Ruff, ha declarado: «Adelantarnos a fases precoces con intervenciones sanitarias basadas en la genética nos permitiría proteger a esos pacientes vulnerables mucho antes de que desarrollen síntomas». La dapagliflozina trata la diabetes aumentando los niveles de glucosa y de sodio que el organismo expulsa a través de la orina. Es un proceso que, entre otras cosas, ayuda al corazón a funcionar de forma más eficiente.

Antes de este, se han publicado varios estudios que indicaban que el fármaco puede ayudar a tratar a pacientes con enfermedad cardiaca ya diagnosticada y a prevenir el desarrollo de insuficiencia cardiaca en personas sin diagnóstico. No obstante, no estaba claro si la magnitud de estos beneficios sería diferente para las personas más vulnerables por su herencia genética.

Los científicos analizaron secuencias genómicas del estudio DECLARE-TIMI 58, un ensayo clínico en fase III sobre los efectos del medicamento en pacientes con diabetes tipo 2. Entre los más de 12.500 participantes, identificaron a 121 personas que eran portadoras de al menos una variante asociada con la cardiomiopatía en sus diferentes tipos: cardiomiopatía dilatada, cardiomiopatía hipertrófica y cardiomiopatía arritmogénica.
Según datos de la Asociación Española de Miocardiopatía Hipertrófica (AEMCH), esta enfermedad afecta a una de cada 500 personas en España.

Las personas que viven con esta condición ven afectada su actividad diaria, y tienen mayor riesgo de desarrollar ansiedad, depresión y limitaciones en sus movimientos, que pueden llegar al grado de discapacidad. Se trata de la principal causa de fallecimiento repentino en menores de 35 años.

No son abundantes los estudios sobre cardiomiopatía hipertrófica en España, pero uno de los que se han publicado (en la revista científica Revista Clínica Española) indica que la prevalencia estimada de la enfermedad es del 0,24%, aunque entre personas que no tienen hipertensión el porcentaje es de solamente el 0,19%.