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¿El agua con gas daña los dientes? Un estudio desmonta uno de los mitos más extendidos

Los investigadores recuerdan que el esmalte dental comienza a ser más vulnerable cuando el pH de la cavidad oral desciende por debajo de 5,5

El agua con gas suele generar dudas por su contenido en dióxido de carbono y su ligera acidez, pero una nueva investigación apunta a que su efecto sobre la salud bucodental es mucho menos agresivo que el de los refrescos azucarados. De hecho, aunque provoca un descenso transitorio del pH en la boca, este es de menor intensidad y duración que el observado tras consumir bebidas con azúcar.

El trabajo, presentado en NUTRITION 2026, el congreso anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, evaluó cómo distintas bebidas modifican el pH salival inmediatamente después de su consumo, un indicador clave para conocer el riesgo de erosión del esmalte. Los resultados muestran que optar por agua con gas sin azúcar, en lugar de refrescos convencionales, podría ser una alternativa más favorable para la salud dental, siempre que se mantengan unos adecuados hábitos de higiene bucal.

Los investigadores recuerdan que el esmalte dental comienza a ser más vulnerable cuando el pH de la cavidad oral desciende por debajo de 5,5. En lugar de limitarse a analizar la acidez de cada bebida, el estudio midió la respuesta real de la saliva tras ingerirlas, lo que permite aproximarse mejor a lo que ocurre en condiciones habituales de consumo.

Para ello, participaron 20 adultos que probaron, en diferentes momentos, cuatro bebidas: agua natural, agua con gas, agua con gas enriquecida con calcio y un refresco azucarado. Este diseño permitió comparar los efectos de cada una minimizando la influencia de las diferencias individuales entre los participantes.

Los resultados confirmaron que los refrescos con azúcar fueron los que provocaron la caída más intensa y prolongada del pH salival. En cambio, el agua con gas sin azúcar sólo produjo una disminución pasajera de la acidez bucal, mientras que la versión enriquecida con calcio mostró un comportamiento similar, aunque con un ligero retraso. En ambos casos, los niveles de pH recuperaron prácticamente su valor inicial en unos 20 minutos gracias a la acción amortiguadora de la saliva.

La autora principal del estudio, Wajiha Zulfiqar, estudiante de posgrado en Ciencias de la Nutrición de la Universidad de Purdue, explica que estos datos respaldan la idea de que sustituir los refrescos azucarados por agua con gas puede contribuir a disminuir el riesgo de erosión dental. No obstante, insiste en que el impacto sobre el esmalte depende también de otros factores, como la frecuencia con la que se consumen estas bebidas, el tiempo que permanecen en contacto con los dientes y el contenido de azúcar.

Los investigadores subrayan que el trabajo analizó únicamente los efectos inmediatos sobre el pH bucal y que serán necesarios nuevos estudios para conocer las consecuencias del consumo habitual de agua con gas a largo plazo y su influencia sobre otros aspectos de la salud oral. Mientras tanto, recomiendan mantener una buena higiene dental y limitar la ingesta de bebidas azucaradas, principales responsables del deterioro del esmalte.

Beneficios principales

Digestión: ayuda a aliviar la pesadez estomacal después de comer. Saciedad: las burbujas generan sensación de llenura, lo que ayuda a controlar el apetito. Alternativa sana: es perfecta para sustituir los refrescos azucarados. Como señala la Academia Española de Nutrición y Dietética, sus minerales pueden incluso contribuir a una buena salud cardiovascular.

Precauciones a tener en cuenta

Gases e hinchazón: puede causar molestias temporales si se bebe en grandes cantidades.

Problemas estomacales: no se aconseja en exceso para personas con reflujo severo.

Sodio: si tienes la presión alta, revisa la etiqueta para elegir una marca baja en sodio.